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Líbano como escalada de una guerra sin fin

La imagen quedará para siempre en nuestra memoria.

Niñas de aspecto dulce firmando bombas, ojivas, que iban a ser disparadas para matar. Niñas israelíes llevadas a un escenario de guerra, para poner su firma alegremente al instrumento de muerte de otro niño. ¿Alguien imaginó que esas niñas podrían ser nietas o bisnietas de muchos de aquellos que pasaron por los horrores del nazismo?.

Y son muchas bombas las que cayeron sobre las ciudades de El Líbano. De racimos- como las que vendía el dictador Augusto Pinochet a Israel-, de fósforo blanco, como las que arrojó Estados Unidos en Bagdad, en Basora en Fallujah y en tantas otras partes.
Esas ojivas firmadas por niñas inocentes, iban a ser disparadas sobre un país donde se había cometido el "sacrilegio" de "capturar a dos soldados de Israel". Y  esa razón fue suficiente para la ofensiva criminal que tenía una finalidad. Volver hacer pie en Líbano con lo que ahora llaman "una invasión limitada". Con la misma concepción nazi, utilizada por el ejército de Adolf Hitler, un soldado israelí preso se pagaría con la muerte de cientos de personas y bombardeos indiscriminados contra un país, en condiciones de absoluta disparidad de armamentos.

Israel -dijo de inmediato  el emperador George W. Bush- tiene derecho a la defensa propia. Es lógico este pensamiento de un asesino mundial que "en defensa propia" invade, ocupa, produce uno de los más grandes genocidios de las últimas décadas en un país, Irak, que no había disparado ni una bengala contra Estados Unidos, un territorio tan lejano,  que resulta inimaginable pensarlo como una frontera de seguridad.

Invadieron mintiendo.

Ahora empantanado en ese lugar, pero sin dejar de matar día por día, con bombas, con torturas, con escuadrones de  la muerte, Estados Unidos parece estar haciendo en Medio Oriente la guerra que "necesita" el estado  de Israel. ¿O será al revés?. Curiosa sintonía. No son los palestinos, ni los libaneses, ni los sirios, ni los árabes quienes fueron responsables del holocausto nazi- que es bueno ya decirlo- dejó millones de víctimas, entre los pueblos judío, gitano, polaco,  húngaro, ruso, italiano, francés y tantos más.

24 años atrás, Israel bajo argumentos falsos  a todas luces, aprovechó un atentado contra el embajador Israelí en Londres Shlomo Agrov, cometido por Abu Nidal -un terrorista creado por la CIA y la inteligencia israelí para minar la base política y degradar la lucha de Yasser Arafat, y  la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) que este dirigía- para invadir Líbano y exterminar los campamentos de refugiados palestinos.

No importa que estos no fueran culpables de nada. Así como no eran culpables los iraquíes del atentado contra las torres gemelas en Nueva York el 11 de septiembre de 2001.

Como en el caso de Abu Nidal- cuyo nombre era usado para cualquier necesidad de intervención del imperio y sus cómplices o socios- también en 2001 encontraron un nombre y una organización Osama Bin Laden, amigo y asociado del presidente de Estados Unidos George W.Bush y de toda su familia, y su organización Al Qaeda.

En 1982 la operación Paz para Galilea, encabezada por quien ocupaba el ministerio de Defensa israelí, Ariel Sharon, tuvo un apoyo similar a la ofensiva criminal de estas horas. Estaba Ronald Reagan en el poder en Estados Unidos.

Entonces actuaron contra el Líbano, y esa historia fue imposible de esconder hasta el punto de que el ex premier israelí Ariel Sharon estuvo y está acusado-pero es obvio nadie le hará nada-por crímenes de lesa humanidad.

¿Les habrán contado a las niñas que alegremente firmaban las bombas, lo que fue Sabra y Shatila en 1982, en dos días y sus noches que transcurrieron entre el 16 y el 18 de septiembre de 1982?.

La invasión a Líbano se produjo cuando Yaser Arafat dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) estaba a punto de anunciar su decisión de sentarse a una mesa de negociación en forma pacífica para la instalación de un Estado palestino, junto al de Israel, y finalmente llegar a la paz.

Arafat era muy atacado por algunos sectores ultraradicales árabes, que sólo querían una definición con la destrucción de Israel. Y curiosamente Israel no quería negociar la paz con el único que podría hacerlo, porque nunca quiso la paz ni un Estado

Palestino como vecino.

El gobierno israelí decidió que "Arafat debía irse del Líbano" y simplemente invadió ese país acusando a la OLP del atentado contra su diplomático y de un ataque con proyectiles al norte de Israel, lo que fue desmentido por funcionarios de la ONU, que tenían sus observadores en el lugar.

Las tropas israelíes con apoyo de la aviación invadieron entonces Líbano llegando hasta Beirut, dejando en su camino ciudades y aldeas arrasadas y matando miles de libaneses. Más de 20 mil se
reportarían en los informes posteriores.

Israel nunca obedeció los mandatos de Naciones Unidas, para retirarse del lugar y durante años ocupó Líbano ilegalmente.

En estas circunstancias es que con la mediación de un enviado de Estados Unidos el ministro de Defensa israelí  negoció la salida de Arafat y la OLP. Eso o seguir cometiendo genocidio en Líbano. El acuerdo fijaba que quedarían protegidos los campos de refugiados palestinos. Por supuesto que eso no sucedió. No había nadie de la OLP al comenzar septiembre de 1982. Pero Sharon decidió que eran "guerrilleros" los miles de mujeres, niños y ancianos de los campos de refugiados de Sabra y Chatila.

En 48 horas el ejército israelí cortó toda posibilidad de retirada al pueblo de los campamentos de refugiados y los encerraron en territorio- liberado a sus tropas y los aliados grupos de falangistas cristianos libaneses, quienes en esas horas - que quedaron escritas en la historia del horror -torturaron, mataron violaron, arrojaron niños pequeños contra las paredes, tal como aparecieron esos cadáveres, que nunca se irán de la memoria. Tres mil 500 o tres mil 800 fueron asesinados en 48 horas en territorio dominado por el ejército israelí, que no se fue de Líbano.

El retiro se produjo tres años más tarde, pero por supuesto no total sino quedándose en un territorio en el sur hasta mayo de 2000, cuando Israel se fue porque había surgido, como resistencia lógica a la ocupación la organización político-militar Hezbollah.

Tampoco fue total la partida porque quedaron tropas en la zona de Chebaa, que nunca fue devuelta a Líbano.

Otro "hecho consumado".  PLAN SIRIA

Hoy como ayer los planes y objetivos son varios. El llamado "Plan Siria" que se lleva adelante en estos momentos estaba diseñado mucho antes de que comenzara la brutal acción israelí contra Gaza el 28 de junio de 2006.

Sólo para resumir los últimos ocho meses podemos citar el asesinato el 12 de diciembre de 2005 del periodista y diputado libanés Yibrán Tueni en un barrio cristiano al sureste de Beirut. Todo estaba pensado al mejor estilo de la guerra sucia que utilizan a la perfección Estados Unidos,  Israel y algunos de sus otros socios.

¿Por qué Tueni y por qué en ese momento cuando estaba ya en el aire la segunda parte del informe  sobre el asesinato del ex primer ministro libanés, Rafik Hariri a principios de ese mismo año?. Fue de la misma manera con un coche bomba, para marcar un "estilo" y por supuesto un presunto culpable" Hezbollah".

Por cierto casualmente había negociaciones de Hariri con  Damasco y elegirlo a él y a Tueni, que habían estado contra la presencia Siria en Líbano, era exactamente lo que podía fundamentar el argumento básico: Hezbollah. Siria, Irán.

"Su asesinato es otro acto de terrorismo encaminado a intentar subyugar a Líbano ante la dominación Siria", se apresuró a afirmar, sin investigación previa Scout McClellan portavoz de la Casa Blanca en aquellos momentos y añadió que el asesinato "está claramente encaminado a intimidar a aquellos en Líbano que dicen lo que piensan de manera abierta y valiente".

Por supuesto pedía a la comunidad internacional "seguir insistiendo en hacer cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU para poner fin a la injerencia Siria en el Líbano de una vez por todas". Al negar su implicación en los hechos el gobierno sirio advirtió que las acusaciones de Estados Unidos e Israel, estaban destinadas a una campaña mediática preparada por la CIA y el Mossad y que el asesinato de Hariri parte del plan de Washington para justificar  operaciones militares que se  preparaban contra Siria y las organizaciones que resisten a Israel.

Hablaban ya  de un posible ataque a Líbano. Al investigar el asesinato de Harirri, se coincidió en que los explosivos usados no existían en las organizaciones islámicas de la región. Más aún tenían una enorme  potencia para matar no sólo al "objetivo",

Hariri en este caso que murió con toda su escolta y otras personas.

Como sucede en Irak, la resistencia de ese país ha advertido al mundo y a su pueblo que los atentados contra la población civil, que matan a miles de personas, o destinados a destruir lugares de uno u otro grupo religioso, para lograr enfrentamientos entre estos, están realizados con explosivos que ninguna de sus organizaciones posee.

Como en el atentado en Líbano contra Hariri y Tunei, el tipo de explosivo usado - han señalado los investigadores sirios sólo se  encuentra en poder de la CIA, el Mossad israelí y el M-16 británico, y provenían de "la central nuclear de Dimona en Israel".

¿Y por qué  Siria iba a hacer un atentado así cuando Washington estaba buscando cómo inculparla de lo que fuera para justificar su inclusión en el eje del mal?.

Esto ya era parte de los preparativos que suponían alejar a Siria de Líbano. En Estados Unidos varios analistas mencionan  estos preparativos de guerra en Israel que antecedieron el tema de la captura de soldados en Gaza y Líbano.

También algunos catedráticos israelíes como el profesor Gerald Steinberg, (Universidad de Bar-Ilan,en Israel) quien escribió el pasado 21 de julio (tomado de San Francisco Chronicle) que de alguna manera la preparación de la ofensiva en el Líbano había comenzado muy poco después de la retirada israelí de El Líbano en el año 2000. Ubica que "en 2004 la campaña militar, cuya duración prevista era de tres semanas y que estamos presenciando ahora, ya estaba diseñada y en el último año o dos se simuló y ensayó al otro lado de la frontera" Libanesa".

Para otros analistas esta era una acción  "extorsiva" especialmente teniendo en cuenta las misiones diarias de reconocimiento en el espacio aéreo libanés y la entrada de comandos especiales violando las fronteras de ese país.

En el mismo esquema estaban comprendidos los últimos ataques "terroristas" de Al Qaeda a los hoteles en Jordania destinados a preparar un clima "anti-sirio".  Estados Unidos e Israel acusaron al
eterno fantasma de   Al Qaeda "con bases operativas en Irak y Siria.

Estos asesinatos eran funcionales a las necesidades de Estados Unidos e Israel de extender la guerra, en su objetivo de inculpar a Siria y a Irán, y a partir de allí en una especie de tablero de ajedrez trasladar la guerra a todo el Medio Oriente y  mucho más lejos.

Esa guerra le sirve además para llegar a cualquier lugar del mundo, incluyendo América Latina. En esto es bueno ubicar las coincidencias para marcar que la ofensiva de Israel contra Palestina y Líbano, coincidió con la solicitud de George W. Bush para que la Organización de Estados Americanos (OEA) conforme una fuerza militar para la Triple Frontera ( Brasil, Argentina y Paraguay) lugar donde la CIA y el Mossad han intentado burdamente ubicar inexistente bases de Hezbollah, la organización que naciera en Líbano para luchar contra la ilegal ocupación israelí.

No olvidemos marcar coincidencias, porque en esos mismos momentos autoridades del Consejo Mundial Judío, decían en Estados Unidos que tenían informaciones de que podían suceder atentados en Argentina o en otros países de la región, con autores musulmanes, por  supuesto. Pocos días después estaba ya el rumor de que Hezbollah estaba en Córdoba, Argentina, en Brasil.

No por burdas debemos descartar estas "noticias del imperio", porque así empiezan ellos y sus redes de falsos periodistas, en medios pagados con fondos de un poder mafioso que intenta dominar el mundo.
En todo ese tiempo se extendía la campaña mediática orientada a  acusar a Siria de proteger a los grupos "terroristas" de El Líbano.

Ahora desde hace 18 días en este último país con sus 10.452 km2 cuadrados de superficie- más pequeño que el estado norteamericano  de Connecticut- como señala un analista de Estados Unidos, "se estaría librando  la primera batalla de la tercera guerra mundial".

Y esta observación es válida si se recuerda que si la ofensiva no se detiene, puede llevar a una cadena  de enfrentamientos en la región y de allí a cualquier lugar del mundo como un tablero de ajedrez.

Cuando el ministro de Defensa israelí, Amir Peretz, anunció en los días iniciales de la brutal ofensiva "Vamos a cambiar la realidad"(de Medio Oriente), sabía lo que estaba diciendo.

Y tenía el consentimiento de su socio, George W. Bush quien- junto al Premier británico Tony Blair "persuadir" a varios países europeos sobre su teoría del "derecho a la Defensa propia de Israel". Los culpables eran Hezbollah y Hamas, los "malos" de esta película de horror.

Y así parecieron aceptarlo Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y Rusia, (los ocho países más ricos del mundo (G-8) con diferencias claro. La reunión de Roma resultó en la indecisión sobre qué hacer y la ONU se convirtió en una organización fantasma. Eso sí siempre "preocupados" sus funcionarios.

La ofensiva israelí golpeó a la población civil, destruyó hospitales, edificios, carreteras, puertos, aeropuertos, convoyes de familias que huían, puentes y ciudades como Tiro, patrimonio de la Humanidad. 18 días después se contabilizaban más de 600 muertos, un tercio de ellos niños, más de dos mil heridos, la mayoría graves, quemados por armas químicas-que no estaban en Irak sino en Israel-y  más de un millón de refugiados.

La repuesta armada-con un poder de fuego limitado dejaba también 50 muertos israelíes.

Al no acceder al desesperado pedido de "cese  al fuego" del primer ministro libanés, Fouad Siniora y de millones de seres humanos tanto del primero como del Tercer Mundo el grupo en Roma convertía a Líbano en un territorio liberado para los terroristas de Estado de Israel.

¿No suena repetida la historieta montada y el argumento?. Estados Unidos en "defensa propia" como Hitler, declaró la guerra preventiva, infinita y sin fronteras al mundo entero. Israel hace lo mismo, pero esa guerra empieza en los territorios que desde hace años quiere dominar.

Dominar quiere decir en este caso exterminar a la mayor cantidad de población posible. Durante años han trabajado juntos Washington y Tel Aviv, creando organizaciones terroristas, para usarlas de acuerdo a sus necesidades. Y los pulcros británicos no se quedan atrás, en esto de las conspiraciones de la guerra infinita.

Pero también han trabajado para desunir al mundo árabe y así  ver caer país por país, viejo sueño imperial y una hidra de dos cabezas.

Y Líbano, podríamos preguntar a Míster Bush, ¿nunca tuvo derecho a la defensa propia, ni aún invadido y sometido a genocidio?

LA ONU BAJO ATAQUE

El 22 de julio de 2006, el coordinador para ayuda en emergencias de la ONU, Jan Egeland condenó la devastación causada por los ataques israelíes en Líbano. Dijo Egeland que constituía una grave violación al derecho humanitario, al observar todo a su alrededor, unas pocas horas después de nuevos bombardeos a Beirut que en esos momentos habían alcanzado también a la ciudad puerto de Sidón donde había miles de refugiados. Son imágenes "horrendas" de destrucción, dijo el funcionario que llamaba a detener el fuego. Egeland también informaba que iba a llegar ayuda humanitaria, pero que Israel no estaba dando acceso al transporte.

El 25 de julio, sólo tres días después de las declaraciones de Egeland cuatro funcionarios de la ONU fueron muertos por bombas del ejército israelí. Los funcionarios habían mantenido por lo menos diez comunicaciones previas con las tropas israelíes, que sabían perfectamente sobre quien disparaban. Durante seis horas los funcionarios desarmados de la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (Finul) advirtieron a los israelíes sobre el peligro en que estaban y su puesto era claramente identificable.

Se conoce también que los militares de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) prometieron cesar el fuego, pero lanzaron un misil de precisión. Y vale aclarar no de imprecisión como los que tienen los libaneses.
Débilmente el secretario de la ONU Kofi Annan, habló de que este ataque israelí fue "aparentemente deliberado" y lo calificó de "trágico asesinato", aunque el premier Ehud Olmert prefirió dejarlo en el limbo de un "error".

Los informativos del Imperio hablan de enfrentamientos entre los terroristas de Hezbollah y el ejército de Israel. No dicen que Hezbollah es un partido político, una guerrilla que surgió de la necesidad de defensa de su país ocupado. Se dice que Israel ataca e invade al Líbano, bajo el argumento de acabar con "los terroristas" en ese país, como Estados Unidos invadió Irak para acabar con los "terroristas" iraquíes.

Curiosa manera de llamar a los pueblos  que quedan bajo su mira o sus bombardeos indiscriminados. Lo que importa es saber como continúa el horror, hasta dónde están dispuestos a llegar Estados Unidos, Israel  y sus socios. ¿A Irán? Y ¿después?  A Corea del Norte,  Rusia, China.

Estados Unidos impidiendo que la ONU y otros países tomen medidas para parar la acción de Israel, deja a este país como un territorio liberado  para que lleven adelante sus planes de exterminio, negocien sobre la tragedia y el "hecho consumado" la ocupación y armen una base para actuar contra Siria e Irán.

También van por Jordania para sumarla a la frontera de ataque a Siria.

Detrás de todo esto está el control de las grandes reservas energéticas tanto en Medio oriente como en los Estados del Golfo, para lo cual se necesita un ajustado control político-militar, como el que están trazando para América Latina, con los planes en marcha: Colombia, Puebla Panamá, Tratados de Libres

Comercios, Área para el Libre Comercio de las Américas, marcando los ejes por donde comenzarían: Cuba, Venezuela, Bolivia, países andinos y todo el continente.

Mil por uno es la ecuación israelí, muy similar a la que utilizaban en sus recuentos los dictadores de América Latina y Adolf Hitler en la Alemania nazi. Uno puede preguntar al poder israelí ¿Qué es ahora Goebbels para ustedes: un enemigo o un maestro?.