Buenos Aires.-El día después de la importante conmemoración nacional del día 24 de marzo de 1976, cuando un golpe militar impuso una dictadura atroz que perduró casi ocho años (fines de 1983), todos los medios concordaron en que se trató de la mayor y más variada movilización de las últimas décadas, sin embargo hubo severas crítica de varios sectores hacia quienes enturbiaron "por autoritarismo" o "soberbia", el acto final en Plaza de Mayo.
En un comunicado que suscribe el premio Nóbel de La Paz, 1980 Adolfo Pérez Esquivel sostuvo que ese organismo no firmó el documento aparentemente de consenso que se leyó desde el escenario anoche y repudió lo actuado contra las Madres y Abuelas de Plaza de mayo.
El Serpaj explica que esa organización convocó con otras similares a la marcha por "Memoria, Verdad y Justicia, No a la Impunidad de ayer y de hoy", realizada el 24 de marzo a 30 años del golpe y que desde hace tiempo habían logrado consensuar "los ejes convocantes y las consignas de la marcha", pero sin embargo no hubo acuerdo para firmar el documento final que circuló y se leyó finalmente.
"Celebramos la amplia, diversa y generosa participación del pueblo argentino que acompañó este acto de reivindicación de la memoria, la verdad y la justicia. Pero desde siempre el SERPAJ ha repudiado toda forma de autoritarismo. Por ello repudiamos que se le haya cortado la palabra a la Presidenta de las Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora-, justo en el momento en que estaba dando un mensaje a quienes participaron de la marcha. Rechazamos, también, la violencia desatada posteriormente en el palco"
Asimismo el Serpaj repudió el autoritarismo de "quienes, no sólo no respetan los consensos alcanzados, sino que, peor aún, intentan imponerse sobre los disensos".
De la misma manera Madres Fundadoras y Abuelas de Plaza de Mayo, lamentaron el incidente y la acción de quienes "sin respetar acuerdos ni a los miles y miles de argentinos, muchos de los cuáles llegaron en forma espontánea y masiva al lugar para adherirse al dolor de los familiares y repudiar a la dictadura y sus consecuencias".
Una plaza de mayo desbordante como hace muchísimos años no se veía, expresaba anoche una "enorme voluntad de participación, pero además una enorme esperanza. Nunca habíamos visto tantos jóvenes junto a nosotros", dijeron las Madres. La concentración y la marcha llenó calles y calles, y aquella interminable bandera que se extendía casi sin final, donde estaban los fotografías de unos 30 mil desaparecidos evidenciaba las consecuencias del terrorismo de estado impuesto en los llamados "años del terror".
Las disidencias que se vieron en el escenario, no pudieron borrar las otras imágenes, como dijeron las madres, pero dejaron la idea de grupos autoritarios y "de algunos sectores oportunistas" que no respetan los consensos ni las voluntades mayoritarias. Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Familiares de Detenidos Desaparecidos, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, H.I.JO.S. regional Capital, el Serpaj, la Casa de la Juventud de Avellaneda, el Partido de la Liberación y el Socialismo Libertario también se recortaron de las casi 300 organizaciones que forman el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia que desde hace diez años convoca a marchar cada 24 de marzo.
No firmaron el documento por considerar desproporcionadas las demandas, que además abarcaban tantos temas a la vez, que el efecto se diluía sin llegar a las mayorías.
"Lo que queda claro aquí es que esta fue la expresión popular de un fuerte repudio al terrorismo no sólo en Buenos Aires, sino en todas partes. Mas más de medio millón de personas se activó para esta campaña y además todavía siguen acciones hasta finalizar el mes. También vemos que en todo momento se habló del pasado, pero de su significación en el presente y de lo que necesitamos para que haya una sociedad más justa, sin hambre, sin marginados, sin represión", dijeron las Madres.
Pero recordaron que hubo una fuerte demanda de justicia, "y especialmente porque el tiempo pasa y los ex dictadores y responsables de crímenes de lesa humanidad- más de un centenar de detenidos- están en sus casas, por el tema de su avanzada edad, o en instituciones militares, donde para algunos siguen siendo modelos a seguir"
Se podría decir que una inmensa mayoría de los manifestantes se había volcado hacia la plaza "por una necesidad de expresar" la solidaridad con las víctimas y para dejar claro que "basta de llamar excesos o errores a los crímenes de lesa humanidad, porque afrenta a todos", como señaló un joven al frente de una columna barrial, sin pertenencia política alguna,
Entre los comentarios del día, el periodista Luis Bruchstein, hijo de Laura Bonapare, Madre de Plaza de Mayo, que tienen varios familiares desaparecidos, fue muy crítico en relación al documento que se leyó y que provocó la media vuelta y el alejamiento de muchos manifestantes.
Recordó que "no estaba previsto que hubiera oradores en el acto", pero las madres como Martha Vázquez, quisieron dejar en claro que no firmaron el documento leído porque no estaban de acuerdo, momento en que se interrumpió el sonido. No fue la única vez porque luego cuando otra de las madres dijo que quería decir "sólo dos palabras", le respondieron que no era posible. "Ya está" le dijo un hombre en la tribuna.
Tampoco parecieron oír los organizadores que desde abajo que la multitud pedía a gritos que hablaran las madres.
Estas son las razones por las que todos los años hay marchas separadas. De hecho iba a proponerse un inmenso acto, por sobre toda posición o bandería política, incluyendo al oficialismo. Si esto hubiera sucedido se estima que hubiera habido más de 300 mil personas en la plaza. Pero algunos grupos no quisieron resignar absolutamente nada. De hecho redactar un documento común o hacer una marcha conjunta lleva aquí meses de preparación hasta lograr un mínimo consenso.
"Tratándose de una conmemoración semejante en cualquier país del mundo van todos aquellos que quieren repudiar esos hechos y esa actitud es respetable- dicen las madres-pero como experiencia de anteriores recordaciones del 24 de marzo queda la triste conclusión de que eso en Argentina no es posible"señalan las Madres.
Por su parte Bruchstein señaló que "resulta bastante ilógico que los manifestantes que son convocados por esos organismos tengan que escuchar una única declaración con la cual no están de acuerdo ellos ni los organismos que los convocan. (...)Es absurdo que los organismos más representativos no puedan ni siquiera decir que no están de acuerdo con esos contenidos que se leen en una actividad de la que ellos son los principales protagonistas".
Añadió que "la gran mayoría de los manifestantes no fueron convocados por partidos o fracciones políticas, sino por la fecha y por los organismos de derechos humanos más representativos, sobre todo Madres y Abuelas. Para esa inmensa mayoría, la declaración fue un plomazo aunque nadie le diera demasiada importancia porque no la escuchó ni le prestó atención. Y en ese sentido tienen razón porque el hecho más destacable de la marcha y la concentración de ayer no fue el documento ni las críticas que generó, sino la masividad impresionante que la convirtió en una de las más importantes de todos estos años".
A su vez el analista José María Pasquini Durán escribe hoy al referirse a los manifestantes de ayer que se trató de una "movilización popular impresionante, como hace mucho tiempo no se veía en el país, una muchedumbre policlasista, con fuerte presencia de las clases medias, y con una vasta pluralidad ideológica y multietaria, con predominio juvenil. La mayor parte de los presentes integraba a la marea humana sin encuadramientos orgánicos. Por propia decisión mostró que con esfuerzo está arraigándose, al fin, una cultura nueva ajena a dogmas y prejuicios, pero con una vocación definida por la libertad y la justicia. Pese a algunas provocaciones y a la mezquina pretensión de grupúsculos por manipular el contenido del acto en Plaza de Mayo, la ciudadanía (....)supo pasar por encima de esos incidentes y rendir solidaridad con las Abuelas y las madres, heroínas indiscutibles de una resistencia inclaudicable de 29 años sucesivos".