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El cineasta alemán Wilfried Huismann cómplice de terroristas.

La reciente conspiración de la CIA contra Cuba referida al asesinato de Kennedy, comenzó a quedarse sin ropaje. Tal como los medios informativos divulgaron la televisión alemana presentó un documental titulado CITA CON LA MUERTE, del cineasta Wilfried Huismann,  donde inculpaban a los servicios secretos de Cuba y al presidente Castro del magnicidio. Según el documentalista  obtuvo la información en la ficha número 37 del Archivo General de la Nación de la República Mexicana.

A pocos días del estreno  comenzaron a ver la luz los entretelones de  las falsedades, lo que  ha dado pie a que en medios periodisticos de México tome fuerza la versión de que el cineasta alemán  recibió de la CIA más de un millón de dólares para el documental, sin contar lo que obtuvo de la cadena televisiva de su país  y de similar del Japón,  lo que hace sospechar de que  literalmente hay varias estafas.

Según diversas fuentes en Madrid  el ex canciller mexicano Jorge Castañeda sumistró el guión de CITA CON LA MUERTE y parte del dinero  extra entregado por  la mafia anticubana radicada en Miami con el propósito de encubrir al  terrorista Luis Posadas Carriles, responsable de la voladora de un avión de Cubana de Aviación con todos sus ocupantes dentro y que esta próximo a ser liberado por el gobierno de Bush y que el documental serviría para crear una cortina de humo.

El  cineasta alemán alquiló al  mexicano  Mauricio Laguna, a quien le pagó a nivel de maquiladoras, por su  trabajo de investigación en Ciudad México. La propaganda señalaba que   Husimann tuvo acceso al archivo del servicio secreto mexicano, lo que hasta ese momento ningún investigador había logrado.

La periodista de la televisión mexicana Carmen Aristegui, entrevistó al  director del mencionado Archivo  Jorge Ruiz Dueñas, quien señaló que de acuerdo al  artículo trigésimo de la ley mexicana  los documentos y expedientes asentados como confidenciales  no podrán ser difundidos sin su  consentimiento  y él no lo autorizó, textualmente dijo: "Los documentos y expedientes clasificados como confidenciales no podrán  difundirse si no media en cada caso el consentimiento del titular de dicha información, sin perjuicio de las excepciones establecidas en la ley".

Según los reportes mexicanos tanto Wilfried Huisman como su contratado  Mauricio Laguna, hablaron de la ficha 37, para fundamentar su versión de la implicación cubana en el magnicidio.

Jorge Luis  Dueñas afirmó categóricamente que no existe tal ficha y que el cineasta alemán tampoco investigó en el Archivo General de la Nación y dijo: "Puedo contestar que él directamente nunca consultó los acervos, no está registrado siquiera como investigador que es un trámite elementalísimo". El académico mexicano refirió  que después de esas publicaciones  periodisticas, personalmente solicitó  la información del caso  y  no encontró las  fichas que se refieran a un documento de esa índole, dijo que las  fichas registradas  guardan secuencia y que ninguna llega al folio 37.

Refutó al alemán al indicar que la  digitalización de los documentos,  está resguardada en otra área; donde hay 6.1 millones de imágenes a las que no tiene acceso el personal de las galerías y   solamente el director de tecnología de la información y el director general bajo una clave específica, lo pueden hacer, hecho que le permitió personalmente  revisar y consultar el expediente  3669-63 muy mencionado en esos días y ha verificado que no faltan fojas al expediente ni a la versión pública que le encargaron de acuerdo a la ley, que es menos de 300 hojas, confrontándolas contra la digitalización documental.

El  señor Huisman afirmó que el expediente Oswald tenía más de cuatro mil fojas, aunque después del escándalo  señaló ya no saberlo con exactitud y su compinche   Laguna dijo  que tenía más de siete mil, argumentaron que sustentaron  esas afirmaciones por una inspección ocular, hojeando con hache y ojeando sin hache.

Ante la evidente y notoria  discrepancia y la afirmación del Director del Archivo General de la Nación de México de que Huisman no estuvo personalmente en la institución, que su nombre  no está registrado cómo quien consultó y solicitó informaciones y que no hay  ni siquiera registro de tal ficha 37, la periodista mexicana  le preguntó vía telfónica al cineasta alemán: ¿Qué dice el señor Huisman sobre este tema?.

La respuesta si no fuera una acusación tan grave, como es la de servir para que liberen a un terrorista confeso que provocó tantas muertes,  movería a un ataque de risa.  " Yo  entré al archivo y vi el  expediente de Oswald que está en manos del señor Capello y él revisó rápidamente este expediente".

La periodista insistió. "Me  faltaría conocer sus respuestas sobre la puesta en duda que hace el director del archivo respecto a la no existencia de la famosa ficha 37 y le repite lo explicado por el director del Archivo: "No hay ficha y no hay documento, de lo que yo tengo aquí, y aquí tengo las fichas correspondientes a Kennedy, al señor Harry Lee Oswald, a López Mateos y a Lyndon Johnson, y solamente ésta última va más allá de las 30 y no tiene nada que ver con esto.

La respuesta tonta fue: "Bueno, yo no puedo decir mucho más sólo que yo personalmente vi un expediente bastante gordo, de algunos cientos de páginas quizá, un expediente de manos del señor Capello, que él tiene en su oficina y que nos enseñó por un par de minutos revisándolo a mano".

¡Qué barbaridad! Una acusación de tamaña envergadura, basada en una ficha y documentos que no existen, en  un supuesto expediente que sólo vio por un par de minutos, ¿Dónde  esta la seriedad del documentalista alemán?. ¿Dónde la seridad de la televisión?.

Me parece que no solamente Castro y el gobierno cubano pueden demandar a Wilfried Huismanr, sino la televisión alemana, la japonesa  y hasta la misma CIA por la estafa y la falta de profesionalidad.

Varios colegas madrileños, sugirieron que el cineasta alemán lo mejor que puede hacer desde este momento es filmar un documental donde aparezca Castro pastoreando osos polares  en el desierto de Atacama. Tal vez los mismos tontos para los que fue elaborada esta campaña mediática  le crean.

Lo burdo y grotesca de esta conspiración obligó al gobierno alemán a declarar a la DPA. Berlín  8 de enero. El viceministro alemán del Exterior Helmut Schaefer desmintió hoy la tesis del documental Cita con la muerte, en el cual el realizador alemán Wilfried Huisman responsabiliza a Cuba del asesinato del presidente estadounidense John F. Kennedy. Schaefer dijo que la tesis del filme "carece de toda lógica política" y es "completamente improbable" que el servicio secreto cubano y el presidente Fidel Castro hayan organizado el atentado al mandatario estadounidense. Agregó que "un realista como Castro jamás correría el absurdo riesgo de llegar a un conflicto militar con Estados Unidos".

Por otra parte el  especialista en asuntos de Cuba Horst Schäfer explicó que la tesis conspirativa de Huismann es vieja y está desgastada. "Se puso en circulación poco después del 22 de noviembre de 1963, pero fue rechazada por todas las comisiones de investigación".