Nelsy Castro MatosMIENTRAS en varias partes del mundo, y particularmente en los Estados Unidos, se multiplican los llamamientos a arrestar y juzgar al terrorista internacional Luis Posada Carriles, en Miami, portavoces de la mafia cubana ya empezaron su campaña para salvar al "ex" sicario de la CIA y a hacer abiertamente la apología de sus acciones.
El connotado delincuente Nelsy Castro Matos, quien apoyó a Posada en múltiples circunstancias durante su larga trayectoria criminal, acaba de lanzar en la radio miamense una convocatoria a la solidaridad de todos los grupos mafiosos a favor del peligroso prófugo.
"Yo le hice un llamado por lo menos a la Unidad Cubana, la Fundación Cubano-Americana y el Consejo por la Libertad de Cuba, les pedí que era hora de que salieran a hacer un pronunciamiento público de respaldo a Luis Posada", señaló Castro Matos, quien dijo ser "amigo personal de Posada Carriles", y añadió que para él "es un hombre entrañable, y merece mucho respeto".
Castro Matos se expresaba sobre las ondas de la estacion de radio La Poderosa 670 AM, de Miami, que, a pesar de las leyes federales que prohiben tal práctica, autoriza a sus invitados a lanzar llamamientos a la violencia terrorista. Desde hace ya varios años, las leyes federales contra el terrorismo no se aplican en la Florida del Sur, donde cinco cubanos fueron arrestados y condenados porque molestaban a conocidos terroristas.
La entrevista tuvo lugar en un estudio donde se encontraban reunidos el presentador Salvador Lew, ex director de Radio Martí donde se especializaba en proveer sinecurias a sus amistades, Alejandro Novo, primo del terrorista internacional Guillermo Novo, y otras figuras identificadas a la extrema derecha miamense.
Ignacio Castro Matos se dice coordinador en el exterior del Partido del Pueblo. Vivió varios años en Venezuela, donde participó y desarrolló otras actividades en el cargo de analista político para el área del Caribe y Centroamérica, en el gobierno del presidente Luis Herrera T. En su presentación, Lew precisó que su invitado era un hombre "discreto, que sabe mucho".
"¿Cuál es la razón por la que siendo Luis Posada un símbolo de heroicidad en este proceso, en este momento no se manifiesten todos los factores y se patentice públicamente un esfuerzo de respaldo?", preguntó Castro Matos.
"Yo no entiendo que un combatiente por la libertad que puede aportar muchísimo a este mismo país para combatir a los terroristas, que todos tengan miedo", le contestó Lew..
El diálogo entre Lew y Castro Matos tuvo otros momentos reveladores.
- Yo creo que el presidente Bush se las va a ver muy negra si tiene que decidir entre dejar a Posada Carriles , dijo Lew.
- Tiene que dejarlo, porque eso sería un precedente horroroso, contestó su invitado. Muchas cosas que hizo Posada Carriles en el mundo de la lucha las hizo con el apoyo de entidades del gobierno de Estados Unidos.
Qué ha ocurrido, que los amigos de Castro se han unido en esto, el New York Times, el Miami Herald, que es un periódico al servicio de las peores causas, especialmente con el editor que ha tenido, el señor Ibargüen y además Castro habla todos los días...
Castro Matos no iba a perderse tal oportunidad de predicar, una vez más, el terror: "Hay que luchar y hay que luchar con violencia y si violencia conlleva usar las armas, si eso es violencia, hay que hacerlo, pero hay que luchar contemplando lo que puede ser positivo y lo que no puede ser positivo, o sea, las acciones violentas tienen que estar claramente dirigidas y perfectamente escogidas".
- ¿Usted ha sabido de Posada Carriles, dónde está él, cómo está él de salud?, preguntó Lew.
No, yo no he sabido de él, no sé dónde está tampoco, pero dondequiera que esté, está acompañado del mejor de los pensamientos míos, de todos los que lo queremos, contestó Castro Matos.
Una respuesta por supuesto mentirosa: toda Miami sabe, y a ún más los cabecillas y miembros de grupos extremistas, que Nelsy Ignacio Castro Matos es miembro activo de varias organizaciones terroristas y ejecutó, durante cuatro décadas, numerosas acciones de carácter criminal contra objetivos civiles y comerciales cubanos y de otros países latinoamericanos.
Este personaje sin escrúpulos es amigo de Luis Posada Carriles desde que ambos trabajaron juntos (gracias a su filiación con la CIA) en la entonces tristemente famosa Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP) de Venezuela en la década de 1970. Ahí torturaron, mataron y hasta lanzaron sus presos al mar, según denuncias de sus víctimas.
Después de que Posada Carriles y Orlando Bosch fueron encarcelados como responsables de la voladura de un avión de Cubana de Aviación frente a Barbados en 1976, causando 73 muertos, Castro Matos siguió siendo un cercano colaborador de estos peligrosísimos personajes y les sirvió de enlace con los grupos terroristas de Miami, a través de la Coordinadora de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), valiéndose de su condición de funcionario de la República de Venezuela.
En 1998 viajó a Centroamérica donde contactó con Luis Posada Carriles, a quien apoyó con medios y recursos financieros y le sirvió de enlace con elementos terroristas radicados en Miami en función de ejecutar acciones de terrorismo en Costa Rica, Panamá, Jamaica y México.
Desde la década de los 80, se involucró en planes de atentados contra el presidente Fidel Castro y estuvo vinculado activamente, junto con los cuatro terroristas detenidos ahora en Panamá, en la preparación, desde Miami, del plan para atentar contra la vida del Jefe de Estado cubano durante la realización de la 10ª Cumbre Iberoamericana, en noviembre del año 2000.
Evitando ser arrestado, Castro Matos viajó luego frecuentemente a Panamá a visitar a los cuatro detenidos, llevándoles fondos a fin de cubrir los gastos que se derivan del proceso judicial y de crear condiciones para una eventual fuga.
No obstante estos hechos, fue autorizado en numerosas oportunidades a visitar a Posada y sus matones en la cárcel de El Renacer, donde logró comprar su instalación, en condiciones excepcionales, con todas las facilidades de comunicaciones.
A principios de enero del 2001, este individuo, verdadero terrorista profesional, fue recibido por el Procurador General de la República, José A. Sossa, a quien solicitó, entre otras cosas, la no extradición a Cuba de Carriles y el resto de los detenidos. En el mismo período, visitó también a Nicaragua y El Salvador, donde sostuvo encuentros con distintos representantes de los respectivos gobiernos, siempre sobre el tema de Posada.
Tres terroristas, detenidos en Cuba en abril del 2001, han reconocido mediante presentación de fotografías y vídeos, a Nelsy Ignacio Castro Matos y sus cómplices de Miami, Santiago Alvarez Fernández-Magriña y Rubén Darío López Castro, como participantes en la dirección, organización y financiamiento de la operación en medio de la cual fueron arrestados, cuando se ocuparon, entre otras armas, cuatro fusiles AK 47 calibre 7,62 milímetros de fabricación rumana.
En sus viajes a Panamá, Castro Matos estuvo acompañado por Santiago Alvarez, su viejo cómplice, ahora reclamado por INTERPOL, y Rubén Darío López Castro, otro terrorista que, en octubre de 1973 participó en una acción contra pescadores cubanos en la que resultó asesinado Luis Torna Mirabal.
"Yo no concibo que en un exilio donde hay más de un millón de cubanos no haya quien salga a luchar por que se le dé refugio en los Estados Unidos a Posada Carriles", dijo Castro Matos en su entrevista con La Poderosa.
"Aquí le han dado refugio a peores personas que Posada Carriles".