Colectivo Cádiz Rebelde
"Condoleezza" en las relaciones internacionales
Desapareció Powell, un militar que recomendaba años atrás la utilización de una fuerza aplastante, irresistible, en caso de intervenciones militares. Fuego y más fuego, sobre todo sobre la población civil -como en Panamá o en la primera guerra contra Iraq-, para garantizar la rendición inmediata y la máxima reducción posible de las bajas estadounidenses. "Cero bajas" era la contrapartida a una ferocidad ilimitada, que reclamaba Powell para el ejército de los EEUU. Tiempo después, transformado por los medios en Secretario de Estado-paloma, alimentó una imagen conciliatoria y negociadora, para entregarla al mejor crédito del infame Bush y al servicio de la guerra. Su gran día fue el del acto de cinismo público más desvergonzado y más retransmitido de la historia: la sesión en el Consejo de Seguridad en la que el Powell habló de pruebas con documentos falsificados y fabricados ex profeso por la CIA, y enseñó un "pomito" para aterrorizar al mundo con las armas de destrucción masiva de Iraq.
Y llegó Condoleezza Rice -"segunda esposa" de Bush-, devota o aduladora de su presidente, planificadora en el pasado de intercambios nucleares masivos o escalonados, halcona petrolera con manos en el negocio, la mujer que "cumple misiones", miembro del Consejo de Seguridad Nacional, Jefa del Grupo de Estabilización de Iraq (control de la guerra y la "reconstrucción") y redactora principal del documento fundamental del nuevo Imperio: "La Nueva Estrategia de Seguridad Nacional de los EE UU".
La definición de los delitos internacionales por Washington de una manera tan genérica que permita su libre e ilimitada acción punitiva, la designación concreta de los "países delincuentes" según su grado de infidelidad al Imperio, la formulación de un derecho privilegiado de Washington al chantaje, a la coacción y a la extorsión irresistibles, la libre utilización de la guerra preventiva -con la inmensidad de los recursos para matar que moviliza en esas ocasiones el Pentágono- y la impunidad internacional de los políticos y militares norteamericanos por delitos "tan nimios" como los crímenes de guerra, los crímenes contra la Humanidad o el genocidio, son los elementos básicos de las relaciones internacionales que maneja "Condoleezza" Rice.
El principio moral es la Libertad... de comercio
La proclamación del capitalismo como principio moral, de la Libertad de negocios como ética suprema para la ordenación social, y del establecimiento de las prerrogativas absolutas de la propiedad privada como obligación internacional estricta de los estados, y como único derecho humano garantizable, son los aportes teóricos de una mujer negra que al parecer sufrió la discriminación racial en su infancia.
Tal vez Condoleezza sugirió por pasiva un motivo más para que alguno de los países de América Latina sean considerados "rogue states", cuando afirmó que extender acuerdos de libre comercio en la región (el ALCA es el proyecto hegemónico en el continente) es una manera de fortalecer la democracia.
Durante su discurso en el Senado, previo a su confirmación como Secretaria de Estado, Rice prometió una política exterior "sin concesiones" -es decir, y según antecedentes, rompiendo todas las normas del derecho internacional que EEUU no considera vigente- ante lo que ella denominó "reductos de la tiranía", mencionando a Cuba, Irán, Corea del Norte, Myanmar, Zimbabue y Bielorusia.
En relación con Irán, los EEUU, en un ejercicio de desvergüenza consentida, repiten, palabra por palabra, el mismo esquema con el que prepararon la guerra de agresión y la invasión de Iraq. Irán está preparando armas de destrucción masiva y apoyando a organizaciones terroristas. Se repiten los conflictos con la Agencia Internacional de Energía Atómica y con su presidente Al Baradei, mientras se define la nueva crisis en un escenario artificial construido por Washington, en el que se dialoga sobre mentiras conocidas por todos. Condoleezza, que en esa misma comparecencia ante los legisladores, aseguró que la "auténtica medida del valor de una decisión reside en su eficacia", no olvida que las dificultades actuales en Iraq no se han derivado de la ruptura por Washington del orden internacional, ni de las reacciones de las instituciones internacionales. En ese sentido la "eficacia" con la que mide la Secretaria de Estado le invita a consolidar y repetir la experiencia.
"Tomarse la verdad a la ligera"
En su comparecencia ante el Senado, Rice se enfrentó a una pregunta sobre sus obvias mentiras en relación con las armas de destrucción masiva de Iraq contestando airada: "Espero que no esté poniendo en duda mi integridad, yo no me tomo la verdad a la ligera".
Pocas horas antes, en rueda de prensa, la flamante responsable de la diplomacia estadounidense había calificado al presidente venezolano Hugo Chávez de "fuerza negativa". La "articulación" de esta denuncia dice mucho del carácter implacable y de la manipulación absoluta y "funcional" de los hechos, en el discurso neofascista e imperialista de Rice. El presidente de Venezuela, que sido elegido y ratificado en nueve ocasiones y que ha sufrido una oposición que ha circulado desde el golpe mediático-militar y el sabotaje petrolero, a la lucha urbana de comandos armados -la guarimba-, y a los intentos de fraude constitucional y electoral, es acusado de "dirigente que no gobierna democráticamente, a pesar de haber sido elegido democráticamente", y más concretamente de suprimir a la oposición y de amordazar a la Falsimedia venezolana. Claro está, sobre todo está el asunto de que Chávez mantiene relaciones cordiales con Fidel Castro, y que, muy soberanamente por cierto, ha roto el tan minuciosamente establecido bloqueo económico y político a Cuba. Además, Chávez, que ha sufrido el restablecimiento del Plan Cóndor desde Colombia, con el secuestro en Caracas del miembro de las FARC, Rodrigo Granda, es amenazado con la movilización en su contra de la OEA.
Aliados para todo
Rice -a la que le complacen las guerras imperiales y le irrita cualquier referencia a conflictos sociales y, no digamos, a la lucha de clases- anuncia la extensión de la libertad y la democracia por el mundo a través de una guerra "a largo plazo contra una ideología de odio, tiranía, terror y negación de la esperanza". Es, naturalmente, la continuación de la guerra global que está teniendo su manifestación más extrema en Iraq.
Maestra consumada en el arte y el descaro de mentir, Rice, propagandista de la existencia de armas de destrucción masiva en Iraq, afirmó también su integridad y que no "se toma la verdad a la ligera".
Evaluando la fidelidad fundamental demostrada de los políticos aliados, Condoleezza no dudó en dar por hecha la futura implicación de la OTAN y de la Unión Europea en la gran aventura imperial y militar de los EEUU: "serán nuestros aliados en este trabajo vital". "Es el momento de la diplomacia" -dijo, de manera aparentemente incongruente, en el mismo discurso. El chantajista ofrece una coartada a la opinión pública.
Fue, sin embargo, el senador republicano Richard Lugar quien expresó la naturaleza real de esa confianza de la Secretaria de Estado: la existencia de un chantaje de fondo en ese reclutamiento asegurado de los amigos. Refiriéndose a los países europeos que no apoyaron con entusiasmo e inicialmente la guerra, amenazó Lugar: "Bush es nuestro presidente por los próximos cuatro años. Comiencen a comportarse como sea de su interés".
Condoleezza aceptó también el regalo final de Paloma-Pomito-Powell, el Plan desvergonzadamente colonialista elaborado por la Comisión para la Asistencia a una Cuba Libre.
Para evitar la repetición de trámites tan engorrosos y tan lentos como los que tuvieron lugar en las Naciones Unidas durante la preparación de la invasión militar de Iraq, Rice prometió esforzarse en la reforma de la organización que todavía no sirve del todo para la escenificación de un multilateralismo que en realidad sea una expresión de la voluntad de los EEUU.