- Cubadebate - http://www.cubadebate.cu -

Bush camina marcha atrás

  Max Lesnik  

Nos levantamos con una noticia no esperada.  Con dos días de anticipación a la fecha establecida del 30 de junio el administrador norteamericano de Irak, Paul Bremer hizo entrega sorpresiva de su mando en ese país ocupado militarmente por los Estados Unidos,  a tres nacionales iraquíes representantes del nuevo gobierno designado por Washington para asumir  el  control civil de esa convulsa nación musulmana.

 

La discreta ceremonia se celebró en la llamada "Zona Verde" de seguridad en Bagdad con la sola   presencia  de Jefe de la Corte Suprema de Irak, Midhat Al-Mahmodi, el Presidente designado Sheik Ghazi al Yawar y el Primer Ministro Ayad Allawi acompañado de su vice-primer Ministro, cuyo nombre ni siquiera vale la pena mencionar.  Unos poco  fotógrafos y periodistas para consignar el acontecimiento y nada más.

 

De ahí el administrador  Paul Bremer tomó a la precipitada  un avión C-130 norteamericano y salió de Irak como bola por tronera. Así relatan los cables internacionales el acontecimiento del traspaso de poderes por parte  de Estados Unidos al nuevo gobierno iraquí designado por Washington que tiene por delante la "misión imposible" de pacificar un país envuelto en el caos y la desesperación.

 

Cuatro fueron los puntos cardinales de la llamada "Doctrina Bush" que condujeron a la invasión de Irak por parte  de los Estados Unidos. Primer punto: La llamada guerra preventiva. Los Estados Unidos atacaría a cualquier país del mundo que considerara  enemigo potencial para la seguridad norteamericana. Segundo punto: Los Estados Unidos actuaría de manera unilateral con los aliados que se le sumaran  sin contar con el apoyo de las Naciones Unidas. Tercer punto: Irak sería considerado- y no Al Qaeda- el objetivo principal en la lucha contra el terrorismo. Y por último Irak sería transformado en una "democracia" que sirviera de ejemplo de cambio para todos los países de la región.

 

Con la finalidad de implementar  la "Doctrina Bush" y justificar la invasión de Irak fue que se "fabricaron" dos amenazas para la seguridad de Estados Unidos y del resto del mundo: Que Saddam Husseien  tenía en su poder armas biológicas y químicas de destrucción masiva y que había evidencias suficientes para afirmar que el gobierno de Irak tenía vínculos estrechos con la banda asesina de Al Qaeda,  estableciendo así su complicidad con los criminales actos terroristas del once de septiembre.

 

Ninguna de esas afirmaciones resultó ser cierta. Como tampoco lo fue que el pueblo iraquí recibiría a los soldados norteamericanos como a sus "libertadores". Lejos de eso, lo que se  ha desatado en Irak es un verdadero infierno del cual acaba de salir intempestivamente el administrador Paúl Bremer dejando atrás  a un impotente gobierno títere y a 140 mil soldados norteamericanos  atrapados en una situación que mucho recuerda a Viet-Nam.

 

La "Doctrina Bush" se ha hecho trizas ante los acontecimientos de la realidad. Las armas de destrucción masivas resultaron inexistentes. La vinculación de Hussein con Osama Bin Ladeen resultó otra mentira. Y ahora el Presidente Bush se monta en la marcha atrás y trata de buscar desesperadamente el respaldo de las Naciones Unidas para que estas compartan el amargo fruto de sus errores.

 

Se dice de siempre que cuando un país está en guerra no se debe cambiar de jefe en medio de la batalla. Esa es  la última línea de defensa que le queda al Presidente Bush ante las elecciones norteamericanas del próximo mes de noviembre.  El camino que tiene que recorrer Bush de ahora en adelante es cuesta arriba.

Una subida bien empinada por cierto. Menuda tarea, porque nunca hemos visto a nadie  subir una loma en marcha atrás.

 

Habló para Réplica de Radio-Miami, Max Lesnik.