
Los casos de asesinato por razones de género juzgados en Cuba en 2025 sumaron 49, para una tasa de 1,19 por cada 100 mil mujeres de 15 años o más, según datos oficiales que circulan hoy.
No obstante, las cifras actualizadas representan un descenso frente a los 76 casos de 2024 (tasa 1,79) y los 60 de 2023 (tasa 1,37), según confirmó el Observatorio de Cuba sobre Igualdad de Género (OCIG).
La Habana encabezó el listado provincial con 12 casos juzgados, seguida de Mayabeque, Camagüey y Holguín, con seis cada una, y Santiago de Cuba, con cinco.

El 46,9 por ciento de los crímenes correspondió a exparejas de las víctimas y el 89,7 por ciento ocurrió en el hogar. El 75,5 por ciento de las mujeres asesinadas carecía de vínculo laboral, y el grupo de 20 a 44 años concentró 38 de los fallecimientos.
Las zonas urbanas (33 casos) superaron a las rurales (16) en número de hechos, aunque la tasa fue mayor en estas últimas (1,65 por cada 100 mil mujeres). Treinta y dos de las víctimas tenían hijas o hijos menores, lo que dejó a 54 niños y niñas sin amparo materno.
El comportamiento por color de la piel se correspondió con la estructura poblacional cubana, con predominio de mujeres blancas. Ninguna de las víctimas presentaba discapacidad al momento de la muerte.
La actualización del OCIG, esfuerzo conjunto de la ONEI y el Centro de Estudios de la Mujer de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), recopila, procesa y visualiza indicadores con enfoque de género y de derecho, y este agosto alcanzó a 21 de sus 33 indicadores.
Para la violencia específica, el OCIG maneja cuatro indicadores: asesinatos por razones de género conocidos en procesos judiciales; muertes por pareja o expareja; violencia sexual juzgada; y proporción de mujeres víctimas de violencia física, sexual, económica o psicológica por su pareja en los últimos 12 meses.
Estos indicadores muestran solo una parte del fenómeno de las violencias machistas, pues no incluyen los asesinatos no denunciados, los que no llegan a proceso judicial o aquellos aún en investigación, algo que el OCIG busca perfeccionar, según explicó Teresa Amarelle Boué, secretaria general de la FMC, en una reciente entrevista.
Aun así, la herramienta permite identificar tendencias y patrones que resultan útiles para el diseño de políticas de prevención.
En el Día Naranja, este 25 de agosto, “el OCIG reivindica que el primer paso para prevenir la violencia contra mujeres y niñas es medir su comportamiento en la sociedad”, declaró la plataforma estadística oficial cubana en sus redes sociales.
(Tomado de Prensa Latina)