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El Gobierno de EE.UU. reforzó durante el fin de semana la presión política que lleva a cabo para que los países de América Latina suspendan los contratos o proyectos con empresas chinas.
La estrategia consistió en que funcionarios repitieran en sus redes sociales un mensaje del subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, en el que justifica el interés de EE.UU. de desplazar por completo los intereses comerciales de China en la región.
“Las tecnologías de alto riesgo de empresas chinas como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI están, en última instancia, sujetas a los designios del gobierno comunista chino”, afirmó el texto, que fue replicado por el embajador de EE.UU. en Argentina, Peter Lamelas, quien encabeza el acoso en particular a Huawei en este país.
Este mes, la embajada de EE.UU. en Buenos Aires amenazó con revocarles las visas a cuando menos 18 directivos de la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (CALF), la mayor distribuidora de energía de la Patagonia, si se concretaba un acuerdo con Huawei.
En esa ocasión, la Embajada de China en Argentina respondió en duros términos y denunció que EE.UU. obstruye “de manera arbitraria” la cooperación entre China y Argentina mediante prácticas de una “naturaleza hipócrita”, que reflejan la “arrogancia” con la que actúa para afectar la soberanía de otros países.
Sin embargo, la presión no cede, ya que en su posteo Lamelas insistió en las supuestas amenazas que representan las empresas asiáticas.
“La legislación china obliga a estos proveedores a cooperar con los servicios de inteligencia de Pekín, lo que genera riesgos de espionaje, ataques informáticos e interrupciones de las redes. Instamos a los socios de Estados Unidos en las Américas a cambiar rápidamente a proveedores confiables para proteger a sus ciudadanos y su soberanía”, convocó.
(Con información de RT en español)