
El primer ministro Benjamín Netanyahu y el ministro de Defensa Katz había advertido sobre la intensificación de operaciones contra los responsables. Fotos: Noam Revkin Fenton/Archivo.
El Gobierno de Israel anunció que reforzará las operaciones militares en contra Gaza, si persiste el levantamiento de cometas por parte de menores de edad palestinos.
La advertencia se produjo tras la detección de cuatro cometas en las inmediaciones de Nahal Oz, cerca de la Franja de Gaza, en un lapso de 24 horas: una el viernes y tres más la mañana siguiente.
De acuerdo con los reportes, los cometas fueron elevados por niños, sin portar ningún tipo de armamento ni dispositivos adicionales. A pesar de ser identificados quienes habían llevado a cabo la acción y confirmar el nivel de peligrosidad de dicho juego, el jefe del ejército israelí, Eyal Zamir, junto con altos mandos militares, informó que el gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu e Israel Katz había advertido sobre la intensificación de operaciones contra los responsables.
La amenaza de Israel no se detuvo allí, pues fue utilizada como pretexto para intensificar los ataques, confirmados durante la jornada del domingo, cuando el ministro de Defensa, Israel Katz, ordenó al ejército actuar de manera inmediata contra las cometas y globos procedentes de Gaza.
Atendiendo a este contexto, varios pobladores y analistas no logran comprender cómo un país como Israel puede sentirse amenazado por el simple levantamiento de cometas por parte de niños. Este escenario generó una ola de preocupación entre la población palestina, que teme que tales percepciones deriven en las represalias anunciadas.
Ante estas descabelladas medidas frente a un juego de niños, el portavoz de Hamás, Hazem Qassem, rechazó las “reclamaciones y amenazas” israelíes, asegurando que las cometas eran juguetes infantiles utilizados en campos de desplazados y situación de precariedad extrema.
Qassem también hizo un llamado a Estados Unidos, a los mediadores internacionales y a los garantes del alto el fuego para que ejerzan presión sobre Israel con el fin de detener los ataques, subrayando que la parte palestina ha cumplido plenamente con la tregua vigente.
La controversia refleja la fragilidad del alto el fuego y la tensión creciente en torno a Gaza, donde las operaciones militares han dejado más de 73.000 víctimas palestinas, según cifras difundidas por autoridades locales.
El episodio evidencia cómo acciones simbólicas o recreativas pueden ser interpretadas como amenazas en un contexto de conflicto prolongado, generando nuevas tensiones en la región.
(Con información de Telesur)