
La Defensa Civil de Río Grande del Sur activó protocolos de emergencia ante el riesgo de inundaciones y deslizamientos por tormentas severas. Foto: Brasil de Fato.
El estado brasileño de Río Grande del Sur inició la semana bajo alerta roja emitida por el Instituto Nacional de Meteorología tras el pronóstico de tormentas severas. La advertencia climática abarca principalmente la franja entre el litoral sur y el sudoeste del territorio, donde se mantienen bajo vigilancia constante las comunidades expuestas a inundaciones y deslizamientos de tierra.
La Defensa Civil regional informó que durante la madrugada de este lunes 17 de agosto se reportaron afectaciones en 3 municipios producto de la caída de granizo, con un saldo preliminar de 92 personas damnificadas. Porto Alegre registró una temperatura mínima de 18 °C con inestabilidad persistente, manteniéndose distintos niveles de alerta en el resto del estado con una disminución gradual hacia el norte.
El escenario de lluvias torrenciales en el sur contrasta con las condiciones meteorológicas del este de Paraná y Santa Catarina, regiones que comenzaron la jornada con niebla disipada antes de dar paso a temperaturas elevadas.
Mientras tanto, la franja del Centro-Oeste mantiene tiempo estable con altas temperaturas e índices de humedad relativa que descendieron a niveles críticos de entre 12 por ciento y 20 por ciento.
En la región Sudeste, el litoral de São Paulo, Río de Janeiro y Espírito Santo presentó abundante nubosidad y bancos de niebla, mientras el interior de Minas Gerais registró tiempo seco. Ante este panorama, los organismos gubernamentales recomendaron a las comunidades locales monitorear los reportes oficiales y acatar los protocolos preventivos fijados por los cuerpos de seguridad.
Analistas ambientales señalan que la recurrencia de fenómenos extremos en el cono sur brasileño exige reforzar las infraestructuras de drenaje urbano y los sistemas de alerta temprana. Las autoridades de protección civil reiteraron el llamado a la población para evacuar zonas de riesgo ante la posibilidad de desbordamientos repentinos.
Las cuadrillas de asistencia humanitaria se mantienen desplegadas en los sectores vulnerables para atender eventuales emergencias y coordinar la entrega de insumos a las familias afectadas. La administración estatal ratificó que continuará monitoreando el comportamiento de los cauces hídricos hasta que las condiciones atmosféricas retornen a la normalidad.
(Con información de Telesur)