
La tecnología hiperespectral captura un espectro detallado por cada píxel para generar huellas espectrales. Foto: Xinhua.
Un cohete Smart Dragon-3 despegó exitosamente este miércoles 5 de agosto a las 10:38 (hora de Beijing, China) desde aguas cercanas a la ciudad de Haiyang, en la provincia oriental de Shandong, en el mar Amarillo. Durante la operación, coordinada por el Centro de Lanzamiento de Satélites de Taiyuan, la nave puso en sus órbitas planeadas a los satélites Oriental Smart Eye (OSE) 01 y 02.
Los dispositivos están destinados a reforzar la observación de alta precisión en territorio chino y apoyar el monitoreo global de la tierra y el mar a gran escala. Cada uno de los satélites OSE pesa aproximadamente 300 kilos y está equipado con una cámara hiperespectral de 22 bandas calibradas, resolución espacial de 5 metros y un ancho de barrido de 300 kilómetros.
A diferencia de las imágenes ópticas convencionales, la tecnología hiperespectral captura un espectro detallado por cada píxel para generar huellas espectrales. Estas permiten identificar materiales y medir variables como la humedad y clorofila en la vegetación, la composición mineral, la materia orgánica del suelo y la calidad del agua, ofreciendo una reobservación global cada cinco días.
Además de capturar datos, las unidades cuentan con capacidad para interpretar las observaciones mediante módulos de inteligencia artificial integrados.
Estos procesadores alcanzan una capacidad de hasta 400 billones de operaciones por segundo, lo que permite ejecutar tareas en órbita como la extracción de características, identificación de la superficie, detección de anomalías y compresión inteligente.
Al evitar la transmisión total de imágenes crudas hacia la tierra, el sistema podría redecir el volumen de datos enviados y acorta el tiempo de entrega de la información de días a minutos.
Una vez que inicien sus operaciones regulares, el par de satélites se integrará con una unidad de alta resolución que ya se encuentra en órbita. Esta combinación permitirá consolidar un sistema de observación espacial que articulará el estudio de zonas extensas con el análisis detallado de áreas específicas.
China dispone de más de 80 empresas que participan en la dimensión comercial del desarrollo de tecnología espacial en áreas como la manufactura de satélites, los servicios de lanzamiento, la tele observación, las comunicaciones y la infraestructura de estaciones terrestres.
(Con información de Telesur)