
Trabajadores sanitarios llegan a un centro de tratamiento para ejercicios de desinfección en Rwampara, República Democrática del Congo, en mayo de 2026. Foto: AP.
La República Democrática del Congo (RDC) elevó a 1 621 los fallecidos y a 3 674 los casos confirmados por ébola desde que comenzó el brote en mayo pasado, según informó el Ministerio de Comunicación congoleño.
La tasa de letalidad se sitúa en 44,1%, con 760 personas aún en aislamiento u hospitalización y 666 pacientes recuperados, de acuerdo con el reporte oficial.
El brote afecta a cinco provincias del país: Ituri —epicentro de la crisis—, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo.
Se trata del segundo brote con más contagios en la historia de la RDC y el de crecimiento más acelerado registrado hasta ahora, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Superó al de 2018-2020, que dejó 2 299 muertes.
El brote corresponde a la cepa Bundibugyo, con una letalidad de entre 30% y 50%, y para la cual no existe vacuna autorizada ni tratamiento específico. La OMS califica de “alto” el riesgo de expansión en África subsahariana.