
En la imagen, el mandatario colombiano emite su voto en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, el pasado 31 de mayo. Foto: AFP.
El presidente de Colombia aseguró que el próximo Gobierno “se ubica en Miami y Washington” y llamó a la resistencia pacífica y a la desobediencia civil ante lo que calificó como un retroceso a la soberanía nacional.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, pronunció este lunes 20 de julio, en Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá, su último discurso público como mandatario, en ocasión del aniversario 216 del Grito de Independencia. Tras el tradicional desfile militar, el jefe de Estado expuso un balance de sus reformas sociales y desconoció los resultados electorales, al afirmar que “el pueblo de Colombia eligió como presidente a Iván Cepeda”, y aseguró que entregará el poder el próximo 7 de agosto de forma “transitoria”.
Aquí se encuentra la demanda de nulidad de la elección presidencial del 2026.
Su lenguaje técnico será explicado en videos que traduzcan hacia la comunicación popular.
Es presentada por los "testigos digitales*, que en número de 70.000 ciudadanos y ciudadanas, lograron…
— Gustavo Petro (@petrogustavo) July 21, 2026
Petro denunció la intromisión directa del presidente estadounidense, Donald Trump, y de su secretario de Estado, Marco Rubio, en favor del candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella, quien según el escrutinio definitivo del Consejo Nacional Electoral (CNE) ganó los comicios por 251 854 votos sobre Cepeda, con aval de las misiones de observación internacional.
“Me temo que le dijo a Marco Rubio: 'Encárguese de Colombia', y Marco Rubio se encargó”, relató el mandatario. Sostuvo que el nuevo Gobierno “se ubica en Miami y Washington", lo cual entraña una pérdida de soberanía nacional. "Pasamos del estatus de República al estatus de Virreinato de nuevo, como hace 216 años. Toca dar el segundo grito de independencia”, señaló.
Petro calificó la intromisión extranjera como causa de nulidad e ilegitimidad y reveló además la interferencia del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, para imponerse sobre la voluntad popular.
El gobernante advirtió que la administración entrante busca, a golpe de decretos, atentar contra la financiación de la educación pública y los equipos básicos de salud territoriales. Denunció una reforma tributaria en detrimento de la clase trabajadora y en beneficio de los más adinerados, así como la entrega de tierras a mafiosos en lugar de campesinos.
“Quieren encarcelar la dirigencia progresista, tanto la que estuvo en el Gobierno, empezando por el que habla, como la que no estuvo en el Gobierno. Quieren quitarle la personería jurídica al Pacto Histórico”, planteó Petro.
Frente a ese escenario, pidió a la ciudadanía organizarse para la resistencia pacífica y detener el fascismo. “Desobediencia civil si van a tumbar las condiciones laborales conquistadas. Huelga general e indefinida si van a arrasar con violencia la reforma agraria sobre el campesinado, paro agrario nacional si van a cambiar la fórmula de la educación pública”, exclamó.
El líder progresista también repasó los indicadores sociales de su gestión, destacando la reducción de la pobreza del 38 al 25 %, respaldado por la multitud con gritos de “Petro, amigo, el pueblo está contigo”.
(Con información de Telesur)