En un contexto marcado por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, Carlos Luis Jorge Méndez, viceministro primero del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX), compareció este viernes en la Mesa Redonda para explicar los alcances de las transformaciones en su cartera.
Acompañado por la viceministra Déborah Rivas, el titular subrayó que las medidas no son una “cortina de humo” ni un retroceso al capitalismo, sino la continuidad de un proceso iniciado hace más de una década para poner los activos del país —materiales e intangibles— al servicio del desarrollo y la generación de divisas.
Continuidad y coherencia de las transformaciones
Méndez enfatizó que los cambios actuales no son un hecho aislado, sino que “guardan coherencia con un proceso de actualización del modelo económico y social que arrancó en el VI Congreso del Partido, bajo el liderazgo del General de Ejército Raúl Castro Ruz”.
Recordó que la inversión extranjera ha transitado de ser un “complemento a un componente fundamental” del desarrollo, y que estas ideas han quedado reflejadas en los Lineamientos, la Conceptualización del Modelo, el Plan de Desarrollo y, más recientemente, en el Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía.
El viceministro citó como hitos recientes de este camino los anuncios realizados por el viceprimer ministro Óscar Pérez Oliva durante la Feria Internacional de La Habana (FIHAV) 2025, así como las facilidades dadas a conocer en marzo de este año para que los cubanos residentes en el exterior puedan invertir, tanto al amparo de la ley de inversión extranjera como en el sector privado nacional.
Méndez no eludió la compleja situación económica actual, que atribuyó directamente al recrudecimiento sin precedente de la guerra económica de Estados Unidos, con especial énfasis en el bloqueo petrolero que afecta el acceso a combustible y agrava la crisis energética.
Sin embargo, fue enfático en que Cuba no espera a que cesen las sanciones para actuar: “nosotros no estamos detenidos esperando a ver qué pasa con el bloqueo”, afirmó, dejando claro que las transformaciones se impulsan pese a las adversidades.
Despejar dudas: No es capitalismo, es poner en valor los activos del país
Ante posibles sensibilidades o preocupaciones internas, el viceministro primero dijo: “no queremos vender el país para nada”. Explicó que las transformaciones buscan poner en valor todos los activos de la nación —no solo tierras e inmuebles, sino también los intangibles y el capital humano formado por la Revolución— con el fin de generar ingresos en divisa que permitan superar la crisis.
El viceministro primero también hizo un llamado a la honestidad sobre la competencia global por captar capitales: "si usted no da garantía, no da facilidad, es muy difícil que eso se logre", sentenció, reconociendo que Cuba compite con otros destinos de inversión y debe ofrecer condiciones atractivas. Igualmente, destacó el valor de quienes, pese al cerco estadounidense, deciden invertir en Cuba, un gesto que merece ser reconocido y alentado.
Adelantó que las medidas no se limitan a los ejes estratégicos 14 y 15 del documento aprobado, sino que involucran a otros sectores como el bancario-financiero, el turismo y el comercio, todos ellos interconectados para crear un “ambiente más favorable para los negocios en Cuba”. El objetivo último, concluyó en esta primera parte, es incrementar la prosperidad y crear mejores condiciones de vida para el pueblo cubano.
No todas las transformaciones requieren modificar normas legales
El viceministro primero continuó su intervención haciendo una distinción clave para la audiencia: no todas las transformaciones requieren modificar normas legales. En sus propias palabras:
“Aquí hay que explicarle también a la audiencia, sobre todo a los que estén más conectados a estos temas. Hay algunas de estas transformaciones que implican cambiar normas legales, que implican eliminar restricciones que estaban en nuestras disposiciones. Hay otras como esta que no está en una norma que lo prohíba.”
En este sentido, Jorge Méndez puso como ejemplo la asociación entre inversionistas extranjeros y actores económicos privados nacionales —cooperativas y mipymes—, una figura que, si bien no está prohibida por la Ley de Inversión Extranjera, no se había materializado en la práctica. El viceministro explicó que esto obedecía a "cuestiones de implementación" y a contradicciones internas en el marco regulatorio.
Uno de los principales escollos era la obligación, establecida en la ley, de que los negocios con capital extranjero contrataran a su personal a través de entidades empleadoras estatales, un requisito que no aplica para las empresas privadas cubanas. Esta contradicción práctica desincentivaba las alianzas entre el capital foráneo y el sector privado nacional.
El viceministro fue claro al señalar que las transformaciones actuales "desbloquean" —en sus propias palabras— estas restricciones prácticas que complejizaban dichas asociaciones. Y subrayó que el objetivo no cambia: la inversión extranjera, ya sea asociada con capital estatal o privado, debe cumplir los mismos propósitos definidos por la ley:
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Acceder a mercados internacionales para aumentar exportaciones.
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Acceder a tecnología y métodos gerenciales.
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Acceder a financiamiento externo.
“El hecho de que las transformaciones se están implementando en estos momentos desbloquean, por utilizar un término, algunas de esas restricciones prácticas que hacían difícil o que complejizaban la asociación entre la inversión extranjera y el capital privado nacional y las cooperativas.”
Jorge Méndez destacó que el sector privado nacional "ha ido avanzando, se ha ido desarrollando, ha ido creciendo, ha ido levantando capital", y su alianza con la inversión extranjera permitirá que esos recursos externos se canalicen mejor hacia los objetivos de la economía cubana. Además, conectó este punto con la futura posibilidad de que estas entidades puedan exportar directamente, lo que les otorgaría “otra categoría, otra dimensión” a su capacidad productiva.
Eliminación de la obligación de entidades empleadoras
Uno de los puntos más esperados de la intervención fue el abordaje de la Transformación 123, que elimina el uso obligatorio de entidades empleadoras para seleccionar y contratar personal en los negocios con inversión extranjera.
Jorge Méndez calificó esto como “un viejo reclamo de los inversionistas extranjeros presentes en el país”. Explicó que, por una parte, los empresarios siempre han manifestado su interés en tener "“una relación directa con sus empleados"”. Por otra parte, reconoció que la figura de la entidad empleadora se mantuvo durante décadas —desde la apertura de la inversión extranjera a finales de los 80 y con la Ley 77 en los 90— con el objetivo primordial de proteger los derechos de los trabajadores cubanos.
Sin embargo, el escenario ha cambiado:
“El escenario cubano ha ido evolucionando, como te decía, hay actores privados que contratan directamente al personal y ya esa propia evolución de la situación de la economía recomienda que la entidad empleadora no sea un instrumento obligatorio o una estructura obligatoria para el capital extranjero.”
El viceministro aclaró que la entidad empleadora no desaparece, sino que deja de ser obligatoria y pasa a ser un servicio opcional. Muchos inversionistas, reconoció, valoran su utilidad en procesos de reclutamiento, identificación de personal calificado y gestión laboral. A partir de ahora, la empleadora podrá ser contratada o no según su capacidad de prestar un buen servicio, en un esquema que introduce lógicas de competitividad y eficiencia en este ámbito.
Modificación de la Ley 118 y extensión a otras figuras
Jorge Méndez reconoció que esta transformación sí implica una modificación legal, porque la Ley 118 disponía que la contratación debía ser siempre a través de entidades empleadoras. Precisó que “ya está tomada la decisión y ya las empleadoras están empezando a prepararse para esta nueva etapa”.
Un aspecto relevante que destacó es que esta medida no solo aplica a la inversión extranjera, sino también a oficinas de representación y sucursales de compañías extranjeras presentes en Cuba. Hasta ahora, estas figuras también estaban obligadas a contratar personal a través de entidades específicamente designadas y a partir de ahora pasarán a un régimen similar: podrán utilizar estos servicios de manera voluntaria, pero no estarán obligadas a hacerlo.
Extensión de plazos: derechos de superficie y usufructo (Transformación 120)
El viceministro calificó esta como una de las transformaciones “más renovadoras”. La Transformación 120 amplía a otras actividades el otorgamiento de derechos de superficie hasta 99 años y extiende el límite para el usufructo por más de 50 años.
Jorge Méndez explicó el significado de esta decisión para el inversionista:
“Lo primero es que es una garantía de que pueden proyectar su negocio con más tiempo, con un tiempo de vigencia más amplio. Y esto ciertamente es algo que hace más atractivo a Cuba para los inversionistas extranjeros.”
El viceministro recordó que, aunque ya existen negocios aprobados con vigencia de 50 años, el Código Civil restringía los derechos de superficie a 99 años solo para negocios inmobiliarios asociados al turismo. En cuanto al usufructo —la vía habitual mediante la cual el Estado aporta activos para inversiones— el límite era de 25 años prorrogables por el mismo plazo.
“Lo que estamos haciendo es crear un marco regulatorio que permita que esos plazos sean más extensos. No quiere decir que todos los negocios tendrán que tener 99 años, pero vamos a eliminar la restricción en la ley.”
El viceministro fue enfático en aclarar que Cuba no cede la propiedad de estos activos: “Siguen siendo patrimonio del Estado, lo que se otorgan son derechos para hacer uso de esos terrenos”.
Medidas bancarias y financieras (Transformaciones 121 y 124)
Jorge Méndez agrupó dos transformaciones relacionadas con el sector bancario, al que calificó como “fundamental en el funcionamiento de la economía”. Reconoció que el sistema bancario cubano ha sido "uno de los más golpeados por el bloqueo de los Estados Unidos" y que hoy "nuestros bancos tienen grandes limitaciones producto de esas sanciones".
Transformación 121: Permite que los negocios con capital extranjero —en cualquier modalidad— puedan abrir cuentas bancarias en el exterior sin necesidad de autorización previa, solo con notificación al Banco Central de Cuba. Hasta ahora, este proceso requería la emisión de una licencia.
“No es que estuviera prohibida, pero requería un mecanismo de aprobación. La decisión es agilizar, flexibilizar, eliminar burocracia, dar mayor descentralización.”
Transformación 124: Garantiza que la inversión extranjera disponga de sus ingresos en divisas y opere con flexibilidad en un entorno de dolarización parcial de la economía, incluyendo el acceso al mercado cambiario.
El viceministro fue sincero al reconocer las dificultades actuales:
“Por ley garantizamos que la inversión extranjera puede remesar al exterior sus dividendos, pero la realidad ha sido —y nosotros lo conocemos, lo saben nuestros inversionistas— que se han presentado dificultades para cumplir. No es ningún secreto y lo discutimos muy abiertamente con ellos.”
Las medidas buscan aliviar esas dificultades. Jorge Méndez mencionó que estas transformaciones se complementan con otras decisiones del paquete de reformas, como la posibilidad de establecer nuevas instituciones bancarias financieras privadas en Cuba —tanto nacionales como extranjeras—, proceso que ya está en marcha.
Sobre el acceso al mercado cambiario, explicó:
“Si eres exportador, tendrás la posibilidad de beneficiarte de una tasa de cambio más favorable. Lo haremos velando porque ese acceso sea sin arbitraje, que no se beneficien de una tasa favorable para vender divisas y después compren bienes y servicios con precios subsidiados.”
Reducción de plazos y simplificación de trámites (Transformación 125)
Esta transformación responde a “uno de los reclamos más frecuentes” de los inversionistas: las demoras en la aprobación de inversiones. Jorge Méndez reconoció que “es un reclamo justo” y anunció avances concretos.
El mismo día anterior a la Mesa Redonda, se publicó en la Gaceta Oficial una modificación del reglamento de la Ley de Inversión Extranjera que reduce la documentación necesaria para presentar expedientes. Sin embargo, advirtió que “no es suficiente” y que el componente humano —la agilidad de las personas que intervienen en la evaluación— sigue siendo clave.
Silencio administrativo positivo: Una de las novedades más relevantes es la aplicación de esta figura, que establece que si un organismo no responde en el plazo establecido, se da por aprobada la inversión. Jorge Méndez fue claro:
“Lo vamos a aplicar con total claridad cuando no se reciba la opinión en el plazo establecido. Pero nuestra intención no es esa; nuestra intención es que todo el que tenga que opinar realmente pueda aportar y contribuir.”
Descentralización de la aprobación: El viceministro adelantó que la actualización de la Ley 118 —prevista para diciembre en el cronograma legislativo— incluirá mecanismos de aprobación descentralizados. La intención es que, según las características del negocio, diferentes autoridades puedan aprobar inversiones, sin que siempre tenga que intervenir el ministro, el Consejo de Ministros o el Consejo de Estado. En algunos casos, incluso se contempla que ciertos negocios solo requieran un proceso de registro.
Negocios inmobiliarios y zonas patrimoniales (Transformaciones 122 y 126)
Transformación 122: Permite que los negocios inmobiliarios realicen operaciones de compraventa de unidades residenciales. Jorge Méndez explicó que, hasta ahora, esta posibilidad solo existía para proyectos turísticos (como campos de golf), mientras que en el resto de los casos se privilegiaba el arrendamiento.
“Esto hace que el negocio sea más atractivo para potenciales inversionistas, porque los inmuebles se puedan vender y también usar para acceder a financiamiento. Genera mayores incentivos.”
Transformación 126: Abre la posibilidad de inversión extranjera en La Habana Vieja y zonas patrimoniales, un sector que hasta ahora estaba cerrado para el capital foráneo. El viceministro subrayó que esta decisión no contradice la protección del patrimonio:
“No tiene por qué haber una contradicción; la actividad económica en esos lugares puede ayudar precisamente a la recuperación y preservación del patrimonio. Pero llevará un diseño de sostenibilidad económica, porque no queremos que se ponga en riesgo lugares que son importantes para la historia de Cuba y para la humanidad.”
Dinamizar el comercio exterior y atraer más inversión para impulsar las exportaciones
La necesidad de incrementar las exportaciones y generar mayores ingresos en divisas constituye uno de los pilares de las transformaciones en materia de comercio exterior e inversión extranjera, afirmó en la Mesa Redonda la viceministra de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Déborah Rivas Saavedra.
La funcionaria explicó que las medidas aprobadas dan continuidad a la estrategia económica del país y buscan eliminar trabas, ampliar las capacidades de los actores económicos y crear un entorno más dinámico para la producción, las exportaciones y la captación de inversión extranjera.
“Lo importante, hablando de exportaciones, es que esto es una continuidad de una necesidad que tiene nuestro modelo económico y social de generar ingresos en divisas externas”, afirmó.
Rivas Saavedra señaló que el Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera (Mincex), en coordinación con organismos, productores y actores económicos de todo el país, ha venido actualizando de manera permanente las políticas dirigidas a incrementar las exportaciones de bienes y servicios, en particular aquellas vinculadas con sectores intensivos en conocimiento, los servicios profesionales y otras actividades capaces de aportar mayor valor agregado a la economía cubana.
Exportar más para lograr una balanza comercial favorable
Rivas Saavedra destacó que el propósito estratégico de las transformaciones es alcanzar una balanza comercial de bienes y servicios superavitaria, condición indispensable para garantizar recursos que permitan elevar el bienestar de la población.
Para ello, dijo, el país continuará potenciando tanto las exportaciones tradicionales como aquellas intensivas en conocimiento, entre ellas los servicios profesionales y las actividades vinculadas al capital humano altamente calificado desarrollado por Cuba.
“El objetivo de estas transformaciones es lograr el bienestar de nuestro pueblo”, sostuvo.
La viceministra subrayó que la apertura del comercio exterior a todos los actores económicos, incluida la inversión extranjera, no significa renunciar al propósito de incrementar las exportaciones, sino fortalecerlo mediante la atracción de negocios exportadores capaces de generar las divisas que necesita la economía cubana.
Asimismo, resaltó la importancia de desarrollar modalidades más modernas de comercio internacional, entre ellas la comercialización de activos intangibles como marcas, patentes y propiedad intelectual.
Aunque esta posibilidad ya existía, explicó que ahora se incorpora de manera explícita dentro de las transformaciones, con el propósito de aprovechar experiencias exitosas, como las alcanzadas por la industria biofarmacéutica, y extenderlas a otros sectores de la economía.
“Tenemos que hacerlo de manera inteligente, donde podamos proteger nuestros derechos, pero que realmente eso genere en el corto plazo un beneficio para poder distribuir esa riqueza entre nuestra población”, señaló.
Empresas podrán realizar directamente operaciones de comercio exterior
Uno de los cambios más relevantes corresponde a la transformación 129, que permitirá a empresas estatales, cooperativas y formas de gestión privada realizar directamente actividades de comercio exterior, previa autorización del Mincex.
Hasta ahora, estas operaciones debían ejecutarse mediante empresas estatales especializadas.
Para Rivas Saavedra, se trata de una transformación estructural que también exige un profundo cambio de mentalidad.
“Esta transformación demuestra la decisión de nuestra Asamblea, del Partido y del Gobierno de hacer transformaciones estructurales profundas”, afirmó.
Explicó que el ministerio establecerá requisitos mínimos, pero imprescindibles, debido al alto nivel técnico que implica desarrollar operaciones de comercio exterior.
La medida permitirá que los actores económicos con capacidad para importar insumos, materias primas o productos terminados puedan hacerlo directamente, lo cual contribuirá a incrementar la oferta de bienes en todo el país y otorgará mayor dinamismo a las exportaciones.
La funcionaria insistió en que estas nuevas facultades estarán acompañadas de procesos de capacitación.
“Exportar no es correr y cantar”, comentó, al insistir en la necesidad de garantizar calidad, cumplimiento de normas internacionales y preparación técnica de quienes participen en estas operaciones.
Una nomenclatura negativa para facilitar las operaciones
Otra de las modificaciones significativas será la aplicación del principio de nomenclatura negativa para las entidades autorizadas a realizar comercio exterior.
Actualmente, cada empresa autorizada opera con una nomenclatura específica de productos que puede importar o exportar. Con la nueva concepción, explicó la viceministra, se establecerá una única lista de productos restringidos.
Todo aquello que no aparezca incluido en esa relación podrá comercializarse, salvo autorización expresa en sentido contrario.
No obstante, aclaró que permanecerán vigentes todas las regulaciones técnicas, sanitarias, ambientales y de calidad establecidas por las autoridades nacionales competentes.
“Las regulaciones nacionales se mantendrán vigentes para esos operadores”, precisó.
Añadió que todos los nuevos actores económicos autorizados para realizar comercio exterior serán capacitados, pues la apertura de estas facultades implica también una mayor responsabilidad empresarial y el cumplimiento de estándares internacionales.
Sucursales extranjeras podrán participar en operaciones comerciales
Entre las novedades también figura la transformación 151, mediante la cual las sucursales y representaciones comerciales extranjeras establecidas en Cuba podrán realizar determinadas operaciones vinculadas al comercio exterior.
Hasta el momento, estas entidades tenían limitaciones para importar, exportar, transportar y distribuir mercancías.
Según explicó la viceministra, esta apertura busca incrementar la oferta mayorista, estimular la competencia y contribuir a una reducción de los precios.
Muchas de esas sucursales representan precisamente a proveedores tradicionales del país y, con las nuevas facultades, podrán participar de forma más directa en la comercialización mayorista de bienes e insumos.
Implementación inmediata y menos burocracia
Rivas Saavedra informó que el Ministerio no solo trabaja en las 12 transformaciones correspondientes a los ejes de comercio exterior e inversión extranjera, sino que participa de manera transversal en otras 30, para un total de 42 acciones bajo su responsabilidad.
Su implementación requerirá un amplio proceso de actualización jurídica que incluye modificaciones a la Ley 118 de la Inversión Extranjera, al Código Civil, así como cambios en decretos, resoluciones y otras normas complementarias.
La viceministra estimó que entre 12 y 15 disposiciones legales deberán modificarse para respaldar jurídicamente las nuevas transformaciones.
No obstante, aclaró que ese proceso normativo no retrasará su aplicación.
“Ya desde hoy estamos trabajando para llevar a la práctica las decisiones que se adoptan en cada transformación”, aseguró.
Explicó que ya existen proyectos evaluados y aprobados mientras continúan las modificaciones legislativas y anunció que entre finales de julio y principios de agosto comenzará a funcionar un proceso integral desde la Ventanilla Única de la Inversión Extranjera y la Ventanilla Única de Comercio Exterior para recibir solicitudes, tramitar expedientes y dar seguimiento a las nuevas operaciones.
El propósito, dijo, es ofrecer una atención ágil a inversionistas y operadores económicos y contribuir a crear un clima de inversión y de negocios favorable.
Las nuevas facilidades ya benefician a proyectos de inversión
Al intervenir nuevamente al cierre del programa, el viceministro primero de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Carlos Luis Jorge Méndez, aseguró que varias de las transformaciones ya comenzaron a aplicarse incluso antes de concluir todas las modificaciones legales.
Explicó que los proyectos de inversión que se encontraban en proceso de evaluación han incorporado automáticamente aquellas facilidades que ya era posible implementar.
Como ejemplo, mencionó la eliminación de la designación obligatoria de una entidad empleadora para nuevos negocios, una de las modificaciones introducidas por las transformaciones.
Asimismo, informó que recientemente fueron aprobados proyectos privados vinculados a la importación y comercialización de combustibles, así como nuevas iniciativas en la agroindustria azucarera.
Destacó que ya funciona en Cuba un central azucarero constituido como empresa de capital totalmente extranjero, un hecho sin precedentes en el país.
También señaló que se han autorizado derechos de superficie y usufructo por plazos superiores a los previstos anteriormente para empresas de capital totalmente extranjero, con el propósito de ofrecer mayores garantías a los inversionistas.
A ello se suman nuevas facilidades para el sector bancario y financiero, donde —según explicó— ya operan estructuras totalmente privadas nacionales o con participación de inversión extranjera.
Un sistema permanente para atender a los inversionistas
Carlos Luis Jorge Méndez anunció además la creación de un grupo de trabajo permanente dentro del Mincex, encabezado por la viceministra Déborah Rivas Saavedra, que tendrá la misión de acompañar la implementación de todas las transformaciones.
El equipo dará seguimiento diario a las solicitudes, coordinará la preparación de los nuevos actores económicos y garantizará respuestas rápidas a los proyectos que se presenten.
“Todo esto tiene un componente muy importante de preparación, de comunicación y de atención”, afirmó.
Precisó que el grupo reportará sistemáticamente al Gobierno para evaluar el avance de cada iniciativa y evitar demoras innecesarias.
“Si es un negocio que no le interesa a Cuba, esa respuesta no hay que esperar una semana para decirla. Pero si es un proyecto que se corresponde con los intereses del país, tenemos toda la obligación de llevarlo adelante, impulsarlo y concretarlo”, subrayó.
Prioridad para quienes han apostado por Cuba
El viceministro primero explicó que las nuevas oportunidades se ofrecerán, en primer lugar, a las empresas e inversionistas que han permanecido en Cuba pese al recrudecimiento del bloqueo estadounidense.
“Nosotros queremos ofrecer estas oportunidades a los que han estado con nosotros, a esas empresas que han acompañado en los momentos más duros y que hoy están en el país a pesar de las presiones del Gobierno de los Estados Unidos”, afirmó.
Añadió que el Ministerio también ha presentado estas transformaciones a gobiernos y socios estratégicos de Cuba para incentivar nuevos proyectos de inversión.
No obstante, reiteró que la política cubana mantiene un principio esencial: no distinguir el origen del capital extranjero.
“Cuba no distingue el capital por su origen. Todos los inversionistas, de cualquier lugar del mundo, si están interesados en invertir en el país y son buenos socios, tienen las puertas abiertas”, expresó.
Una oportunidad para todos los actores económicos
En sus palabras finales, Carlos Luis Jorge Méndez calificó las transformaciones como una oportunidad para la empresa estatal socialista, las cooperativas, los territorios, los proyectos de desarrollo local, el sector privado, los inversionistas extranjeros, las empresas ya establecidas en Cuba y también para los cubanos residentes en el exterior interesados en contribuir al desarrollo económico del país.
“Son una invitación a estudiar estas transformaciones, a conocerlas, a acercarse, a vincularse a estas nuevas facilidades y a participar en lo que seguramente vamos a lograr con el esfuerzo unido de todo nuestro pueblo: seguir desarrollando el país, fortalecer el socialismo y salir del momento tan complicado que estamos enfrentando”, concluyó.