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Cuídalos, que llegó el verano

Foto: Archivo.

Todos conocemos que, entre junio y septiembre, las temperaturas son más elevadas que en el resto del año y los meteorólogos en sus reportes nos informan cada día las cifras de temperatura y agregan información sobre la sensación térmica superior. Por ejemplo, nos dan cifras entre 33 a 36 º Celsius y la sensación térmica puede ser de 40ºC. Nos alarmamos, porque el día será en extremo caluroso.

¿Cuándo escuchamos esa información, pensamos inmediatamente en qué medida sufrirán también nuestros animales?

Se que aquellos que tienen experiencia en la crianza de animales, sean afectivos o productivos, criadores que hacen válido el concepto de tenencia responsable, que son conscientes de que los animales al igual que nosotros sienten y padecen los efectos cambiantes o extremos del clima, tienen en cuenta su repercusión en el estado de salud y el bienestar de sus animales.

Sin embargo, en algunas ocasiones en este período de intenso calor, animales de diferentes especies, muestran cambios de conducta, signos de malestar o enfermedad, que pueden ser variados e ir desde los signos leves hasta otros más severos, como por ejemplo cuando sufren un golpe de calor.

Es por esto, que en esta ocasión pretendemos ofrecer desde nuestra profesión, responsable de la prevención de enfermedades, la curación y la rehabilitación de los animales que resulten enfermos, algunos consejos que siempre resultarán de utilidad para los responsables de los animales.

¿Qué les debemos garantizar?

Agua para beber: segura (potable), abundante, durante las 24 horas, en bebederos limpios, cambiándola cuando sea necesario, evitando así la contaminación de la misma.

Alimentos de buena condición sanitaria. En el caso del alimento para perros y gatos, si se trata de comida doméstica/casera, colocarla en el comedero y al término de la ingestión, retirar el resto que quede en el comedero. No dejar el alimento ahí por horas, evitando así la descomposición y con ello la pérdida de su calidad sanitaria. Si se trata de alimentos secos hay que velar también porque mantengan su composición industrial.

En el caso de los residuos de alimentos (salcocho) que se suele ofrecer como alimento a los cerdos criados en patios, saber que pueden contaminarse al estar horas expuestos al sol, al excesivo calor y a la presencia de vectores.

Si se trata de aves ornamentales colocar el alimento suficiente, procurando que se consuma en adecuadas cantidades y condiciones. Así mismo, evitando que el alimento seco sufra cambios o se humedezca y pierda su calidad alimenticia y nutricional.

Evitar molestias e incomodidad. Considerar que al elevarse la temperatura los animales sienten y sufren ese intenso calor, que puede conducirlos hasta el golpe de calor, tema que, aunque ha sido tratado en alguna columna anterior, queremos hoy destacar.

En los canes se pueden apreciar las encías enrojecidas y brillantes, estrés, expresión ansiosa, nerviosismo, respiración ronca, piel mas caliente, elevada temperatura que puede ser superior a 42 ºC, boca abierta, jadeos, salivación, vómitos, búsqueda de lugares más fríos, diarrea y falta de control de la orina, ritmo cardíaco muy elevado, entre otros signos que indican su malestar. Para evitarlo, mantenerlos en áreas techadas, no expuestos al sol, en los patios y azoteas. Cuando los conduzcan a las playas o al campo, evitarles igualmente la excesiva exposición a los rayos del sol. No sacarlos a deambular en los horarios de más calor, cuando el pavimento está muy caliente, pues puede dañarles las almohadillas plantares que, aunque son altamente especializadas y resistentes a la fricción y las altas temperaturas, pueden dañarse cuando en horarios del mediodía, la temperatura se eleva tanto.

Tampoco dejarlos solos, encerrados, en la oscuridad o espacios limitados, atados o encerrados y con calor, en las habitaciones cerradas.

Para que no enfermen en este periodo del año, deben aprovechar las vacaciones para llevarlos al veterinario y si es necesario aplicarles los tratamientos preventivos o curativos que sean aconsejables o pertinentes para la etapa. Evitar el contacto con animales ajenos o que puedan padecer parasitosis externas (garrapatas/pulgas) u otras enfermedades infectocontagiosas.

Los gatos también sufren golpes de calor. Si se observan con la boca abierta, respiración acelerada, lengua y mucosas rojas o azuladas, salivación excesiva, vómitos y diarrea, estado de confusión entre otros síntomas, acudir a la consulta veterinaria, si en casa no logran recuperarlos con los cuidados y atenciones que les presten.

En el caso de las aves ornamentales mantener sus jaulas en lugares de sombra, ventilados, donde no haya corrientes de aire caliente. Las aves son muy susceptibles y también pueden padecer los golpes de calor.

En cuanto a los peces ornamentales, en cualquier época del año, deben conocerse los cuidados que requieren las diferentes especies, deben tener suficiente espacio en la pecera, velar porque el agua esté lo más limpia posible, procurarles suficiente oxígeno, temperatura adecuada y luz según requiera la especie en cuestión.

Los criterios en cuanto a las condiciones de las áreas de patios y traspatios dedicadas a la cría de cerdos se han comentado en otras ocasiones. Estos mamíferos pueden alcanzar un tamaño considerable por lo que hay que garantizarles espacio y posibilidad de movimiento, procurando que no estén hacinados y tengan ventilación. Los cerdos no tienen glándulas sudoríparas, por lo tanto, no sudan. Por eso, los animales deben disponer de condiciones que les permitan mantenerse frescos en los entornos cálidos. Una ventilación apropiada elimina los gases tóxicos, sobre todo amoníaco, que proceden de los productos de desecho.  La higiene de los animales y de las cochiqueras es vital para evitarles incomodidad y enfermedades.

Aunque no los hemos mencionado, otras especies, bovinos, ovinos, caprinos, conejos, aves de corral, equinos, que estén bajo la responsabilidad de criadores sean estos empíricos o encargados de ellos por la índole de sus funciones deben estar muy atentos a los cambios que se observen en los animales en este período estival. Actuar y procurarles debida atención y la recuperación.

Debemos ser conscientes de la responsabilidad que tenemos al tener a cargo a los animales, que cuidarlos es un compromiso a cumplir, por la salud de todos.