
Foto: Archivo.
1-
De su estirpe, su blindaje
la mujer cubana hereda
el carácter que se queda
impregnado en el coraje.
Supo ofrecer su linaje
al bravo campo insurrecto,
y hablar de ella en directo
es como Martí lo dijo:
con la "suavidad de hijo",
"como de entrañable afecto".
2-
Marchó, ante el toque a deguello,
a la manigua en campaña,
y allí se llenó de hazaña
Mariana Grajales Cuello.
Su presencia fue un destello,
enseñaba contenidos,
curaba a enfermos y a heridos,
y no hubo mujer más fuerte
que Mariana ante la muerte
de sus seres más queridos.
3-
Para esta insigne patriota,
Cuba fue siempre razón
de lucha y Revolución,
nunca de miedo y derrota.
Su ejemplo firme denota
que en tiempos tan colosales
surgen cubanas iguales,
y muestran su persistencia,
valentía y resistencia
como Mariana Grajales.