
El cambio climático pondrá a prueba las infraestructuras de transporte
El calor extremo en Europa Occidental ha provocado la deformación de las vías férreas y el derretimiento del asfalto, causando retrasos y cancelaciones de trenes, interrupciones en la infraestructura de transporte y restricciones a la navegación fluvial, afirmó Jean Rodriguez, representante oficial de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE).
Según el alto cargo, el intenso calor que azota la región ha puesto de manifiesto los riesgos climáticos, así como su impacto y consecuencias en la infraestructura de transporte.
“He aquí algunos ejemplos: retrasos y cancelaciones de trenes en muchos países debido a la deformación de las vías, fallos en los equipos, averías en los trenes, reducción de la velocidad para disminuir la carga cinética en las vías ensanchadas; fallos en el cableado y los equipos de señalización; derretimiento y deformación del asfalto; fallos en los semáforos que provocan atascos en las ciudades; ‘cuellos de botella’ en la navegación fluvial que ralentizan el tráfico fluvial, y muchos otros ejemplos”, enumeró en una rueda de prensa en Ginebra.
Al respecto, Rodriguez citó un informe de la comisión publicado el 30 de junio, que estima que para 2050-2080, cerca del 90% de la red ferroviaria europea estará expuesta a temperaturas más elevadas con mayor frecuencia. La infraestructura de transporte tendrá que soportar entre 10 y 15 días adicionales al año con temperaturas superiores a 25 grados centígrados.
En esa línea, la CEPE advirtió que el cambio climático aumentará el riesgo de deformación de las vías férreas, deterioro de la superficie de las carreteras, daños en los puentes, incendios forestales cerca de la infraestructura de transporte e inundaciones que podrían interrumpir el transporte por carretera, ferrocarril y río.
En consecuencia, la organización instó a los países a considerar los riesgos climáticos al planificar y operar la infraestructura de transporte, dado que los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes.
(Con información de El Digital)