
Los jefes de la diplomacia celebraron la firma del memorando de entendimiento entre Washington y Teherán el pasado miércoles, calificándolo como un “importante avance”. Foto: TeleSur.
El cuarteto conformado por Egipto, Arabia Saudí, Turquía y Pakistán, naciones que ejercen como asesoras en el proceso de mediación entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Medio Oriente, instó este domingo desde la capital egipcia a que las conversaciones que se desarrollan en Suiza contemplen de manera prioritaria la seguridad de los países del Golfo Pérsico y la región del Levante, considerados los más golpeados por la contienda bélica.
En el comunicado final emitido tras la cuarta reunión del grupo en El Cairo, los ministros de Relaciones Exteriores—el egipcio Badr Abdelaty, el paquistaní Ishaq Dar, el saudí Faisal bin Farhan y el turco Hakan Fidan—subrayaron que, “aprovechando este impulso positivo” generado por la primera ronda de negociaciones, resulta ineludible atender “las preocupaciones de los países de la región, especialmente en lo relativo a la seguridad y la estabilidad de las naciones árabes del Golfo, así como de la zona del Levante”, que abarca Líbano, Siria y Jordania.
El documento conjunto enfatiza que el objetivo central es “fortalecer la seguridad colectiva y promover la estabilidad regional a largo plazo”, y hace hincapié “en la importancia de lograr una conclusión rápida y exitosa de la siguiente fase de negociaciones, encaminada a alcanzar una solución duradera, verificable y mutuamente aceptable para las cuestiones pendientes”.
Impacto desproporcionado en el Golfo y el Líbano
Los estados ribereños del Golfo Pérsico—Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Kuwait, Baréin y Catar—han sido el conjunto más perjudicado por la guerra desatada el 28 de febrero pasado entre Estados Unidos e Israel contra Irán. No obstante, el país que ha sufrido el mayor costo humano es el Líbano, donde la ofensiva israelí iniciada el 2 de marzo—tras los ataques del grupo chií Hizbulá contra territorio hebreo—ha dejado más de 4 000 fallecidos y cerca de un millón de desplazados, particularmente en el sur del país mediterráneo, escenario de una invasión terrestre por parte del Estado hebreo.
En paralelo a las conversaciones en Suiza, los jefes de la diplomacia celebraron la firma del memorando de entendimiento entre Washington y Teherán el pasado miércoles, calificándolo como un “importante avance” y “un paso constructivo hacia la desescalada y el fin del conflicto”. La nota advierte que la guerra planteaba “riesgos significativos para la seguridad y la estabilidad regionales, así como para los mercados energéticos, las rutas marítimas internacionales, las cadenas de suministro mundiales y el comercio internacional”, en alusión al cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán y el posterior bloqueo—ahora levantado—impuesto por Estados Unidos.
Asimismo, los ministros elogiaron los esfuerzos de Pakistán y Catar como mediadores clave para alcanzar este “resultado histórico”. Actualmente, delegaciones de ambas naciones participan junto a equipos estadounidenses e iraníes en Bürgenstock (Suiza) para abordar la implementación del memorando de 14 puntos, cuyo fin es poner término a la hostilidad.
En declaraciones a la cadena saudí Al Arabiya desde El Cairo, el canciller paquistaní Ishaq Dar precisó que las negociaciones de paz versarán sobre el programa nuclear iraní, los fondos congelados de Teherán y la situación en el Líbano, conforme a lo estipulado en el acuerdo.
Reactivación de la causa palestina: un pilar irrenunciable
Los cuatro ministros no circunscribieron su agenda al conflicto con Irán y dedicaron un espacio central a la causa palestina. Reafirmaron “la centralidad de la causa palestina para el logro de la paz, la seguridad y la estabilidad en Medio Oriente”, y subrayaron que esta sigue siendo “fundamental para alcanzar una paz justa, integral y duradera en la región”. En su comunicado, la calificaron como “un pilar central para la realización de un orden regional estable y seguro”.
Cabe recordar que, desde el 10 de octubre pasado—fecha de la tregua incumplida sistemáticamente por Israel—el fuego israelí ha causado 1 012 muertos y 3 208 heridos en el enclave palestino, además de la recuperación de 784 cadáveres entre los escombros. Si se contabiliza desde el 7 de octubre de 2023, fecha de los ataques de Hamás en territorio israelí, la cifra de asesinados en Gaza asciende a 73 023 y la de heridos a 173 316, según fuentes locales.
Irán abandona negociación en Suiza tras mensaje ofensivo de Trump

“Irán no concede importancia a las amenazas estadounidenses”, afirmó el jefe negociador, advirtiendo que Estados Unidos debe ser prudente con sus declaraciones. Foto: Al Mayadeen/Telegram.
La tensión se ha desbordado este domingo en la sede de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos en Suiza, después de que la delegación iraní decidiera abandonar el edificio donde se desarrollaban los diálogos al complicarse las conversaciones por un mensaje considerado ofensivo por parte del presidente estadounidense, Donald Trump.
Fuentes de la agencia de noticias IRNA informaron que los contactos se prolongaron durante aproximadamente 80 minutos antes de que la situación se volviera insostenible.
La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento y jefe negociador, Mohammad Bagher Ghalibaf, se retiró tras reunirse brevemente con sus homólogos cataríes, una de las partes mediadoras en el conflicto, para evaluar los pasos a seguir.
Tras el abandono de la mesa, Mohammad Bagher Ghalibaf se dirigió a los medios para transmitir un mensaje contundente a la administración estadounidense. “Irán no concede importancia a las amenazas estadounidenses”, afirmó el jefe negociador, advirtiendo que Estados Unidos debe ser prudente con sus declaraciones, ya que “las fuerzas armadas iraníes están preparadas para responder de otra manera”.
Ghalibaf cuestionó la eficacia de la retórica belicista de Washington y lanzó una pregunta retórica: “¿Se dan cuenta de que, si sus amenazas tuvieran algún impacto real, no se encontrarían en la situación de indefensión en la que se hallan hoy?”. El alto funcionario iraní fue tajante al recordar la capacidad operativa de su país: “Por mucho que hablen los estadounidenses, es Irán quien ejecuta las acciones sobre el terreno”.
Negociaciones fallidas en medio de la ofensiva israelí
El fracaso de la cita en Suiza se produce después de que Donald Trump y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, firmaran un memorando de entendimiento que establecía un alto el fuego de 60 días en el estrecho de Ormuz y abría la puerta a estas negociaciones técnicas para un acuerdo de paz definitivo, que debía ser ratificado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Sin embargo, el proceso se ha visto empañado por la ofensiva israelí en el sur de Líbano, que ha causado al menos 47 muertos en las últimas horas, según el Centro de Emergencias del Ministerio de Sanidad libanés.
Israel, excluido de las negociaciones, ha reivindicado sus ataques contra objetivos de Hezbolá, lo que ha generado dudas sobre la viabilidad del acuerdo y ha sido denunciado por el presidente libanés, Joseph Aoun, como una “escalada peligrosa”.
Pakistán y Catar, claves en la mediación
Mientras la delegación iraní evaluaba su respuesta a las amenazas de Trump, la comunidad internacional seguía de cerca los esfuerzos de Pakistán y Catar por mantener el diálogo.
El ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, ha intensificado en las últimas horas sus gestiones diplomáticas con aliados regionales como Arabia Saudita y Egipto para preservar la tregua y garantizar la estabilidad regional, instando a todas las partes a respetar los compromisos de alto el fuego.
Por su parte, Catar, que ha actuado como uno de los principales mediadores en el conflicto, mantiene contactos con ambas delegaciones para intentar salvar el proceso diplomático, aunque fuentes cercanas a las negociaciones reconocen que el ambiente es de profundo escepticismo tras el incidente.
(Con información de agencias)
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