
Un sismo de magnitud 6.2 ocurrido este 8 de junio en pleno Golfo de México, en las cercanías de Cuba, ha tomado por sorpresa a los sismólogos cubanos. Así lo informó Enrique Arango Arias, jefe del Servicio Sismológico Nacional, quien detalló que el evento tuvo lugar en una zona de plataforma carbonatada muy estable, sin antecedentes de sismicidad.
Arango subrayó que el sismo no está relacionado con ninguna falla conocida en territorio nacional ni en sus inmediaciones. “Nunca hubiéramos esperado un terremoto de 6.2 de magnitud en esa ubicación”, declaró.
El especialista descartó que se tratara de un deslizamiento o de un fenómeno antropogénico como una explosión, y aclaró que la señal sísmica es muy característica, distinguiéndose claramente por la llegada de las ondas P y S.
Arango señaló que ya comenzarán las investigaciones para confirmar las causas de lo ocurrido. Los reportes de perceptibilidad abarcan varias provincias occidentales de Cuba, llegando incluso hasta Matanzas y el sur de Florida, donde también se sintió el movimiento.
(Con información de Juventud Técnica)