
“El secretario de Estado de EE.UU. debería conocer el largo, permanente y reconocido compromiso de Cuba con el proceso de paz en Colombia”, escribió el canciller cubano en X. Foto: AP.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, respondió este lunes a recientes declaraciones del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien recurrió nuevamente a la matriz descalificada del “patrocinio del terrorismo”, y le recomendó “documentarse más” sobre el compromiso demostrado de La Habana con el proceso de paz en Colombia.
“El secretario de Estado de EE.UU. debería conocer el largo, permanente y reconocido compromiso de Cuba con el proceso de paz en Colombia. Debería saber, además, sobre nuestro principio de no injerencia en los asuntos internos de ninguna nación, lo que se conoce poco en el Gobierno estadounidense”, escribió Rodríguez Parrilla en su cuenta en X.
El canciller cubano recordó que está “ampliamente documentada” la participación activa de Cuba como garante y sede de conversaciones y negociaciones de paz relacionadas con Colombia.
“Siempre hemos abogado por la resolución de los problemas exclusivamente entre colombianos. Hemos estado a favor de la negociación política como única vía de solución al conflicto armado interno colombiano, con total transparencia, respeto y discreción con las partes en conflicto”, subrayó el jefe de la diplomacia cubana.
Como uno de los ejemplos de esa postura, mencionó las negociaciones formales en La Habana, de 2012 a 2016, entre el Gobierno colombiano y las FARC-EP, un proceso que culminó con la firma del Acuerdo de Paz de 2016 en la capital cubana.
“Quizás el secretario de Estado debería documentarse más y leer ‘La paz en Colombia’, del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”, cerró su publicación el canciller cubano.
Sobre “La paz en Colombia”
Rubio, al igual que Trump y otros miembros de su gabinete, señalado por muchos, incluso congresistas, como el Gobierno más corrupto de la historia de EE.UU., acumula desde enero de 2025, cuando se inauguró el mandato, un expediente de escándalos, desmantelamiento de la Administración, instrumentalización política de la justicia dentro y fuera del país, negociaciones fallidas, derrotas en guerras arancelarias y militares y fracaso económico y político.
No lo han logrado ocultar ni evitar aun con el inmenso poder militar, económico y comunicacional en el que se apoyan.
Además de las injerencias demostradas en procesos electorales de la región, desde Honduras hasta Colombia e, incluso, Brasil, con el uso de presiones y agentes políticos internos desnaturalizados, recurren a la mentira reiterada para justificar la agresión y el bloqueo, como en el caso de Cuba y la paz en Colombia.
Ese papel, en el que Cuba actuó en estricto apego al derecho internacional, es reconocido, sin embargo, por la comunidad internacional y las Naciones Unidas.