
Las sesiones finales del XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) se realizarán los próximos 26 y 27 de junio, mediante videoconferencia, como expresión de la adaptación del movimiento sindical al complejo escenario económico y energético que vive el país, anunció este sábado Osnay Miguel Colina Rodríguez, presidente de la Comisión Organizadora del magno evento.
En comparecencia televisiva, Colina Rodríguez explicó que esta etapa cimera del Congreso, que tendrá un carácter austero y racional, conectará a los delegados e invitados desde todas las provincias cubanas. Aclaró que el proceso congresual no inicia en esa fecha, sino que llega a su punto culminante tras un largo camino de debates iniciado en enero de 2024.
“El congreso comenzó hace mucho tiempo y en lo fundamental ya lo hemos realizado. Comenzó en las secciones sindicales, los burós sindicales, las conferencias municipales, las provinciales y también el desarrollo de las conferencias de los 15 sindicatos que integran la CTC y la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR)”, puntualizó el dirigente.
El presidente de la Comisión Organizadora detalló que los debates se centrarán en un eje estratégico para la nación: la defensa de la patria. “Defender la patria, la Revolución, el socialismo, desde cualquier trinchera, en el surco, en el aula, incluso si fuera necesario, con los fusiles en la mano”, subrayó, al tiempo que insistió en la necesidad de conocer y perfeccionar la ubicación y preparación de cada colectivo laboral para la defensa.
Impulso productivo y perfeccionamiento empresarial
Un bloque fundamental del análisis estará dedicado a cómo impulsar la producción nacional, con énfasis en los alimentos y la transformación energética. Colina Rodríguez precisó que se profundizará en la arquitectura del sistema empresarial cubano y en la participación real de los trabajadores en la toma de decisiones.
En este sentido, adelantó que se debatirán temas medulares como la formación de salarios, la organización del trabajo, la distribución de utilidades y la necesidad de transparencia en los consejos de dirección. “No hablo solo del dirigente sindical, sino de la posibilidad de proponer otros trabajadores destacados que puedan allí llevar la voz y el voto, que haya más democracia, más participación”, enfatizó.
Para materializar esta aspiración, la CTC promoverá que las asambleas de afiliados y trabajadores funcionen como un "consejo de dirección ampliado", donde se ventilen de manera crítica todos los asuntos urgentes e importantes para la Revolución en cada centro laboral. La rendición de cuenta de los directivos y representantes sindicales ante los colectivos será otro punto de alta exigencia, para que no sea un acto formal, sino un ejercicio con “contrapartida, ejemplos, argumentos y evidencias”.
Atención a las nuevas dinámicas laborales
El cónclave obrero también evaluará a fondo la situación de los trabajadores que, debido al recrudecimiento del bloqueo y las dificultades energéticas, se han visto obligados a reorientarse laboralmente, acogerse al trabajo a distancia o se encuentran interruptos. En ese contexto, el dirigente sindical llamó a crear brigadas integrales de trabajo en las comunidades.
Propuso que trabajadores con oficios como plomeros, albañiles, carpinteros o electricistas, que hoy se encuentran sin las condiciones para laborar en sus centros habituales, se organicen para ofrecer servicios y generar ingresos. “Cuántas soluciones se pudieran brindar si aprovechamos bien y se hace una tarifa y pueden tener un ingreso que les ayude a buscar la solvencia y la movilidad social”, reflexionó Colina Rodríguez.
Proyección de leyes y Programa de Gobierno
El XXII Congreso de la CTC recogerá el fruto de la consulta masiva del anteproyecto del nuevo Código del Trabajo, en la que participaron más de dos millones de trabajadores. El presidente de la Comisión Organizadora confirmó que se compartirá con los delegados el estado actual del proyecto de ley, antes de su análisis en la Asamblea Nacional del Poder Popular.
De igual forma, el foro sindical discutirá el Programa de Gobierno, cuyas metas se proyectan hacia 2026. El dirigente calificó este proceso de construcción colectiva como una expresión genuina de la “clase obrera en el poder”.
Colina Rodríguez concluyó que, frente al castigo colectivo que impone el gobierno de Estados Unidos, el Congreso se erige como un hito para fijar compromisos y hacer a los trabajadores protagonistas de un cambio sustancial en sus colectivos y barrios.