
Lázaro Junco. Foto: Granma/Archivo.
La gloria del béisbol matancero Lázaro Marino Junco Neninger falleció este lunes a causa de una larga enfermedad. Junco, de 67 años, es recordado como uno de los bateadores más destacados del béisbol cubano y el primer jugador del país en alcanzar los 400 jonrones en Series Nacionales.
El presidente del Inder, Osvaldo Vento Montiller, la Federación Cubana de Béisbol y las restantes estructuras del Sistema Deportivo Cubano expresaron su consternación por la pérdida y enviaron condolencias a familiares y amigos del deportista.
Junco, nacido en el municipio de Limonar (Matanzas), militó durante 18 temporadas en equipos de su provincia, entre ellos Citricultores y Henequeneros. Fue líder de jonrones en 11 de esas campañas.
Uno de los episodios más recordados de su carrera ocurrió en diciembre de 2015, en el estadio Victoria de Girón de Matanzas. Durante una clínica de béisbol que reunió a peloteros de la Major League Baseball (MLB) y figuras cubanas, el público asistente reclamó la presencia de Junco en el terreno. Los miembros del Salón de la Fama de la MLB Joe Torres y Dave Winfield lo reconocieron y le obsequiaron una camiseta.
En esa actividad participaron, entre otros, los estadounidenses Clayton Kershaw, el venezolano Miguel Cabrera, los cubanos José Dariel Abreu, Yasiel Puig, Alexei Ramírez, Brayan Peña, el dominicano Nelson Cruz y el cubanoamericano Jon Jay. También asistieron exjugadores cubanos como Félix Isasi, Rosique, Evelio Hernández, Pedro Medina y Rodolfo Puentes.
En 1984, durante el Mundial de Béisbol celebrado en La Habana, el mentor Pedro Chávez utilizó a Junco como emergente en sustitución de Antonio Muñoz. En ese turno conectó un jonrón.
Tras su retiro, Junco se desempeñó como profesor en la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) de Matanzas y formó parte de los colectivos técnicos de los equipos de la provincia en Series Nacionales.
Junco se formó como pelotero en el municipio habanero de Playa, donde estudiaba Química, y tuvo opción de jugar para Industriales, pero optó por regresar a Matanzas.
En declaraciones públicas, Junco recordaba que su primer cuadrangular en Series Nacionales se lo conectó al lanzador Orlando Figueroa.
Con su fallecimiento, el béisbol cubano pierde a uno de sus más prolíficos bateadores y a una figura de arraigo popular en la provincia de Matanzas.
(Con información de Jit)