
Representantes de la sociedad civil cubana colocaron en las manos del presidente cubano Miguel Díaz-Canel las planillas que contienen las rúbricas del movimiento “Mi Firma por la Patria”. Foto: Estudios Revolución.
Cuando este 19 de mayo, el primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recibía la muestra documental de las firmas por la Patria, Cuba honraba al Apóstol de la Independencia en el aniversario 131 de su caída en combate.
En el Memorial José Martí, representantes de la sociedad civil cubana colocaron en las manos del jefe de Estado -de manera simbólica- las planillas que contienen las rúbricas del movimiento “Mi Firma por la Patria”, en el que más de 6 millones de cubanas y cubanos expresaron su rechazo a la guerra, al bloqueo, al cerco energético, a la injerencia y la anexión.
En la ceremonia - dedicada también al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el año de su Centenario- el mandatario recibió la muestra de firmas de cada provincia; entretanto, en la propia sala del Memorial martiano y fidelista, se encontraba la totalidad de las planillas de cada territorio del país, como expresión de un llamado a la paz.

Las planillas con las rúbricas del movimiento “Mi Firma por la Patria”. Foto: Estudios Revolución.
Como preámbulo de la conmemoración, el presidente cubano rindió tributo a Martí con la colocación de una ofrenda floral a los pies de su monumento erigido en la Plaza de la Revolución.
Seguidamente, dio inicio la solemne ceremonia donde también participaron los miembros del Buró Político, Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado; Manuel Marrero Cruz, primer ministro; y Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central.
Estuvieron presentes, además, otros miembros del Buró Político, dirigentes del Partido, el Estado, el Gobierno, la Unión de Jóvenes Comunistas, las organizaciones de masas y sociales, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior.
La jornada vibró con los versos de Martí, en la voz de Annie Garcés, el acompañamiento al piano del músico Daniel Torres y la declamación del actor Denis Ramos, en una evocación del pensamiento martiano y su legado para todos los tiempos.
Mi firma por la Patria es expresión de amor profundo por Cuba

Tributo a Martí con la colocación de una ofrenda floral a los pies de su monumento erigido en la Plaza de la Revolución. Foto: Estudios Revolución.
“Somos parte de un pueblo que ha demostrado una capacidad extraordinaria para mantenerse firme ante las dificultades y defender, por encima de todo, la independencia y la dignidad nacional, hasta las últimas consecuencias”. Así comenzó su discurso la estudiante de tercer año de la carrera de Lenguas Extranjeras Litza Elena González Desdín, presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria.
En representación de la sociedad civil, la joven subrayó que vivimos tiempos complejos, marcados por desafíos económicos, presiones externas y constantes intentos de desacreditar la obra de la Revolución; pero “también son tiempos que exigen reafirmar nuestros valores, nuestra identidad y el profundo amor por Cuba”.
Al referirse al movimiento “Mi Firma por la Patria”, afirmó que en cada rúbrica “se ha plasmado la voluntad de millones de cubanos de defender el derecho de nuestra nación a vivir en paz y sin injerencias externas”.
“También es una firma por la justicia. Es una firma por la defensa del derecho a la vida de nuestra gente”, aseveró.
La dirigente estudiantil ponderó que “fue Fidel quien nos dotó de esa fuerza invencible, que nos enseñó que la libertad de la Patria debe defenderse con firmeza y conciencia”.
“Estas firmas son también, una reafirmación de que somos una generación consecuente con la continuidad histórica de la Revolución”, valoró la presidenta de la FEU.
Al final de su intervención, González Desdín ratificó que honrar el legado de Martí y Fidel, en medio de las amenazas y agresiones contra nuestro país, “significa mantener viva y firme la defensa de la Patria, con rencor eterno a quien la ataca y la confianza en la capacidad de nuestro pueblo para seguir construyendo su futuro con unidad y firmeza”.
Y concluía la joven cubana: “Mi Firma por la Patria es una expresión de amor profundo por la tierra que nos vio nacer”.
Un pueblo que pone su firma al lado de Martí, no se doblega ni se vende

Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado. Foto: Estudios Revolución.
“Para los cubanos, la dignidad no es un concepto abstracto: es el derecho a la independencia, a la soberanía, a la justicia social, a la educación gratuita, a la salud universal, a la cultura para todos, al trabajo digno, a la participación real”, destacó en su discurso Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado.
Al pronunciar las palabras centrales de la ceremonia, dijo que “aquellos que desde el norte intentan sojuzgarnos con el cinismo del bloqueo, con las listas arbitrarias, con las falsas democracias y los trueques de conciencias, no entienden que un pueblo que ha puesto su firma al lado de Martí no se doblega ni se vende.”
Y la diputada evocó que más de seis millones de cubanos, desde el joven que estudia en la universidad hasta el campesino en la montaña, desde el obrero en la fábrica hasta el intelectual, desde el trabajador por cuenta propia hasta el combatiente jubilado, religiosos, deportistas, artistas, obreros, intelectuales, participamos en el proceso movilizativo y popular, donde “pusimos la rúbrica, nombre, apellido, huellas de dignidad en cada pliego”.
Esas firmas son la conciencia colectiva de una nación que dice “no a la injerencia”, “no al colonialismo encubierto y a la anexión”, “no a las listas de exclusión”, “no a la pretensión de gobernarnos desde el extranjero”, afirmó Mari Machado.
Y entonces, señaló que “no se trata de firmas recogidas por el Partido o el Gobierno. Se trata de firmas impulsadas por el pueblo mismo, por sus organizaciones de base, por sus comunidades. Son la sociedad civil cubana -esa que tanto malinterpretan en el Norte- expresándose sin intermediarios”.
“La dignidad no se implora, se ejerce. No se mendiga, se defiende. No se negocia, se vive. Y mientras haya un cubano digno, habrá Patria”, concluyó su discurso la vicepresidenta del Parlamento cubano.
El corazón de la Patria se llama Martí

Dirigentes cubanos disfrutan de la premier de la serie de diez capítulos, “El Misterio de un Hombre”, dedicada a José Martí. Foto: Estudios Revolución.
En la tarde de este martes 19 de mayo, ante compatriotas comprometidos con la defensa de la Patria, el consagrado artista Roly Peña, presentó su nueva propuesta audiovisual como homenaje al Maestro.
La premier de la serie de diez capítulos, “El Misterio de un Hombre”, se realizó como fruto del desvelo apasionado de su director y todo el equipo de realización, quienes confirman con su obra que, en esta hora de la Patria, recordamos con Martí que la paz verdadera solo es posible cuando los pueblos conquistan su libertad y la defienden con decoro.
Entonces, antes de entregar al Presidente de la República y a los demás miembros de la Presidencia un cartel de la serie audiovisual que reverencia al más universal de los cubanos, el reconocido artista y realizador Roly Peña, agradeció presentar el primer capítulo en “este lugar significativo que encierra el corazón de un pueblo”.
“A Martí hay que acercarlo siempre a los niños, a los jóvenes, a todos los cubanos, porque el corazón de la Patria se llama Martí”. Y las palabras hondas y sentidas, dieron paso a los testimonios de una serie documental que nos aproxima a los misterios de un hombre imprescindible para Cuba.
(Tomado de Presidencia)