
Foto: Revista Mujeres.
El Barrio Obrero, en San Miguel del Padrón, vivió este domingo una jornada que unió salud, cultura y empoderamiento, organizada con el acompañamiento de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) del territorio.
La mañana comenzó con un gesto de cuidado: vecinas y vecinos se realizaron exámenes de la vista y recibieron espejuelos, acercando la salud visual a la comunidad.
Luego, las niñas y los niños tomaron el protagonismo. Con colores y pinceles dibujaron sus historias y su manera de ver el barrio. De esas imágenes nació un mural colectivo que ahora embellece el edificio y guarda la memoria de su mirada infantil.

Foto: Revista Mujeres.
La música llenó el espacio con guitarras y voces que se entrelazaron en canciones hermosas, acompañadas por la complicidad de quienes escuchaban. Juegos y rifas añadieron alegría y risas compartidas.
El cierre estuvo dedicado a las mujeres: un taller sobre el uso de las copas menstruales, donde las participantes recibieron la suya. Más que un recurso práctico, fue un espacio de diálogo sobre autonomía y cuidado del cuerpo, reafirmando que el empoderamiento femenino también se construye en comunidad.
Las imágenes son testimonio de que la equidad se teje en lo cotidiano, con gestos que unen salud, cultura y participación.
Esta acción fue coordinada por la Federación de Mujeres Cubanas del barrio, junto a su delegada y la presidenta de los CDR, y contó con la presencia de Osmayda Hernández Beleño, integrante del Secretariado Nacional de la FMC; Yaniova Corría y Victoria Castanedo, Secretaria general e Ideológica de la Federación en La Habana.

Foto: Revista Mujeres.

Foto: Revista Mujeres.

Foto: Revista Mujeres.
(Tomado de Revista Mujeres)