
El líder demócrata del Senado estadounidense, Chuck Schumer, sostuvo recientemente que “las acciones imprudentes del presidente Trump hacia Venezuela están llevando a Estados Unidos cada vez más cerca de otra costosa guerra en el extranjero”. Foto: @DeptofWar
En una revelación que ha conmocionado a los círculos políticos y de defensa de Washington, un video clasificado que documenta el primer ataque letal contra una embarcación en el mar Caribe, ejecutado el pasado 2 de septiembre en el marco del despliegue militar estadounidense en la región, fue presentado el jueves 4 de diciembre a un grupo selecto de legisladores en una sesión a puertas cerradas en el Capitolio.
La exposición audiovisual, mostrada por el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, y el jefe del Comando de Operaciones Especiales, general Frank Bradley, tuvo lugar durante una comparecencia ante comités del Congreso. El material, según descripciones de los asistentes, muestra con crudeza operativa las consecuencias del operativo, generando una inmediata y grave preocupación entre los presentes.
El representante demócrata por Connecticut y alto miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, Jim Himes, fue el primero en romper el silencio sobre el contenido de la grabación, calificando lo observado como profundamente alarmante. En declaraciones a la prensa tras la sesión reservada, Himes detalló que las imágenes muestran a dos supervivientes del ataque inicial siendo posteriormente eliminados.
“Lo que vi en esa sala es una de las cosas más preocupantes que he visto en mi carrera pública (…) Se trata de dos individuos en clara situación de peligro, sin ningún medio de locomoción, con una embarcación destruida, que son asesinados por Estados Unidos”, expresó Himes en rueda de prensa tras la sesión.
El congresista amplió su testimonio, describiendo el evento como una “ejecución sumaria” dividida en dos fases claramente diferenciadas. Según su relato, un primer bombardeo tuvo como objetivo declarado la destrucción de la lancha, bajo la premisa de que esta era utilizada para actividades de narcotráfico. Una segunda fase del ataque estuvo dirigida específicamente a acabar con la vida de los individuos que sobrevivieron al impacto inicial, quienes se encontraban a la deriva y en evidente estado de indefensión.
Himes reveló además, corroborando información previa del The Washington Post, que las órdenes directas para esta acción no provinieron del comandante en el terreno, Frank Bradley, sino que fueron emitidas por el secretario de Guerra, Pete Hegseth.
“Cualquier estadounidense que vea el video que yo vi verá al ejército estadounidense matando civiles”, comentó.
La divulgación de estos detalles ha desencadenado una ola de consternación bipartidista, algo poco común en el actual clima político polarizado. Legisladores tanto demócratas como republicanos han expresado su alarma y han exigido el inicio de investigaciones exhaustivas sobre las reglas de enfrentamiento y la cadena de mando que autorizó este operativo.
El video en sí permanece bajo clasificación y no ha sido hecho público, lo que añade un velo de secrecía a un episodio que, según indican las cifras oficiales, marca el inicio de una campaña más amplia. Este bombardeo, ocurrido en septiembre, fue el primero de una serie de operaciones en aguas del Caribe que, hasta la fecha, habrían resultado en la destrucción de más de 20 embarcaciones y la muerte de más de 80 personas, según datos del propio comando militar.
(Con información de La Iguana TV)