
La respuesta de hoy tiene varios motivos para estar contento. El retorno de la querida acertijanda Regla; la aparición de nuevos acertijandos; y un debate sobre los acertijos filosóficos que da gusto. Filosofar siempre es bueno.
I
a Descubre el patrón de la siguiente sucesión de dígitos
1-3-7-6-8-9-2-4-5-0
Respuesta: Orden alfabético inverso de las iniciales de las palabras
Uno-Tres-Siete-Seis-Ocho-Nueve-Dos-Cuatro-Cinco-Cero
Felicitaciones a VCHard
b Con el 6 y el 10, construye el 2025, sin restricción alguna, pero con la mayor eficiencia posible.
& es concatenar
Respuesta: (10+10)&(10+10+10-6+6/6)= 20&25= 2025
Otra poca eficiente, pero eficaz.
(10*10*10*10)/(10-6)-(10+6)*10-(10+6)*10-(10+6)*10+6-6/6
Felicitaciones a Frank, Sifredo y RARJ
II
Desmenuce del apotegma
“Al que más sabe, menos preguntas se le ocurren”
Respuesta:
A favor: Porque se sabe muchas respuestas.
En contra: Porque tiene más conocimientos para cuestionarse nuevas cosas. Porque es mucho más lo que se conoce que lo que se ignora.
Me satisfizo mucho que le hayan puesto cacumen del bueno a este apotegma. Realmente su contenido guarda mucha relación con la controversia entre los hermanos Rafael y Armando.’
Copio y pego algunos fragmentos de vuestras respuestas.
Frank dijo:
Este apotegma sugiere que el conocimiento reduce la necesidad de preguntar. Pero ¿es eso realmente cierto?
Interpretación literal: Quien más sabe, ya tiene respuestas, por lo tanto, no necesita preguntar.
Interpretación crítica: Quien más sabe, sabe qué preguntar y cómo hacerlo. A veces, el saber profundo genera preguntas más complejas, más filosóficas, más refinadas.
Paradoja: Los sabios suelen ser los más curiosos. Sócrates, por ejemplo, decía: “Solo sé que no sé nada”, y preguntaba constantemente.
En realidad, el saber no elimina las preguntas, sino que las transforma. El ignorante no pregunta porque no sabe qué preguntar; el sabio pregunta porque sabe que siempre hay más por descubrir.
HECTOR Y EL HERMANO dijo:
Sobre el apotegma, “Al que más sabe, menos preguntas se le ocurren” evidencia una falta de modestia y humildad, se trata de un analfabeto en inteligencia emocional. Profesor, la epidemia más dañina, la más devastadora para un individuo en cualquier obra o actividad profesional está asociada a su ego, NO SABER GESTIONAR ADECUADAMENTE EL EGO puede traducirse invariablemente en un fracaso profesional en cualquier gestión o creación. Todos tenemos un alto o menor ego, el que diga que no tiene ego es precisamente el más gobernado por su ego. La clave es saberlo gestionar adecuadamente. La única vacuna posible el desarrollo de la empatía. La prioridad es centrarnos en formar actitudes como llave maestra para todo en la actual modernidad, el resto que nos suceda en la vida es consecuencia de ello. Preguntar es abrir una puerta. Sí se quiere estudiar un referente de la inteligencia emocional y en particular del arte de preguntar como método cognoscitivo, solo tenemos que profundizar en el estudio de esas habilidades personales de Fidel, hurgar en cómo se construyó desde edades tempranas su actitud, al igual como paso con José Martí o Mella.
III
¿Quién tiene la razón? Rafael que dijo: “prefiero no preguntar en público, para no pasar por ignorante”; o Armando que dijo: “prefiero preguntar en público, para aprender lo que no sé”
Fundamenta tu respuesta.
Respuesta:
Las circunstancias y los contenidos que se analizan pueden condicionar las respuestas. Pero de manera general, Armando tiene la razón. Es preferible pasar por ignorante unos segundos, que no serlo toda la vida.
Ustedes
Regla dijo:
Prefiero la actitud de Armando, preguntar no cuesta nada y saber no ocupa lugar, no me avergüenzo de mis lagunas, sí de tenerlas por no inquirir y documentarme. Además, nadie nace sabiendo... así que hay una vida para aprender.
Frank dijo:
Rafael evita preguntar por miedo a parecer ignorante.
Armando pregunta para aprender, aunque eso implique mostrar su ignorancia.
Rafael representa una postura defensiva, basada en el orgullo o el temor al juicio social. Esta actitud puede limitar el aprendizaje y perpetuar la ignorancia.
Armando, en cambio, encarna la humildad intelectual. Al preguntar, se expone, sí, pero también se abre al conocimiento. Esta actitud es más coherente con el crecimiento personal y académico.
Armando tiene la razón. Preguntar en público no es señal de ignorancia, sino de valentía y deseo de aprender. El conocimiento no se construye desde el silencio por vergüenza, sino desde la curiosidad activa.
Adela dijo:
Ambos pueden tener razón, si el tema es sobre algo cotidiano, de carácter común, puede ser prudente no preguntar, pero si se refiere a un tema científico, una innovación o algo novedoso, entonces preguntar puede dar muestra de interés por conocer más, actualizarse sobre un tema o estar simplemente mejor informado
Daf dijo:
Creo que ambos desde sus puntos de vista pueden tener la razón, Rafael, prefiere no preguntar, no porque no tenga preguntas que hacer sino para no verse en ridículo, ese es su criterio.
En cambio, Armando no teme preguntar, evidentemente no le importa lo que piense la gente, y desde su punto de vista está correcto hacer las preguntas que le vienen a la mente, dicho sea de paso con esas preguntas puede aclarar la de las personas como Rafael que se abstienen de preguntar por pena, miedo escénico, en fin.
Sifredo ha realizado un análisis lógico cuanti-cualitativo digno de elogio. Lean con calma.
Aquí es obvio que estamos hablando de 2 personas, Persona A:la que más sabe, y la Persona B: La que menos sabe, digamos que en algún instante del tiempo la Persona A(la que más sabe) tenía el mismo conocimiento que la Persona B(la que menos sabe) es decir en el instante de tiempo 0, luego en el instante de tiempo 10 la Persona A(la que más sabe) sabe más(Por ejemplo tiene un conocimiento de 40) que la Persona B(la que menos sabe) (tiene un conocimiento de 4), y digamos que lo que influyó en que la Persona A lograra un mayor saber fue que se hizo más preguntas sobre ese tema y ya no tiene más preguntas sobre ese tema porque cree que lo domina. Ahora bien, ese es el caso en que solo se escoja un grupo muestral muy pequeño, pero el que más sabe es un término demasiado abarcador para que solo se rija por solo dos personas por lo que me has dado el derecho de introducir a una tercera persona que es la Persona C quien en el instante de tiempo 10 obtiene la misma puntuación en conocimiento que la Persona A(la que más sabe) igual a 40, ahora estas dos personas en un instante de tiempo 100 se vuelven a ver las caras y es obvio que pueden ocurrir 2 cosas o que se igualan en conocimiento o que uno supera al otro en conocimiento, para mi caso práctico voy a escoger que Persona A(la que más sabe) superó a Persona C en una puntuación de 1000-400 y que lo que hizo que la Persona A(la que más sabe) derrotara en competencia a la Persona C fue que se hizo más preguntas. Haciendo un pequeño análisis la Persona A es la que más sabe porque es la que más preguntas se hace. Pronto llegará la Persona D,E,F a competir con la Persona A(la que más sabe) y la Persona A debe aplicar el mismo método "hacerse más preguntas" para seguir obteniendo el título de ser la persona que más sabe.
Cierro con esta respuesta de uno de nuestros Parapensadores mas destacado, a quien he podido motivar, incorporando estos incisos de carácter filosóficos y que antes publicaba en otra sección de nuestra Columna. El se excusa por la extensión de sus respuestas, pero les aseguro que intentar resumirla es de alto riesgo.
HECTOR Y EL HERMANO dijo:
Saludos profesor, reflexiono más sobre la controversia entre Rafael y Armando que sobre el apotegma, sobre preguntar o no en público. En un debate o socialización cuando se requiere una toma de decisión y no se conocen a fondo las personas, es obligatorio identificar quien o quienes son esas personas inteligentes que llevan esa interacción, lo clásico es despejar las tres características que a golpe de vista saltan para identificar las personas inteligentes; 1. por lo general son personas desorientadas geográficamente, 2. siempre están concentrados en lo principal y 3. hacen preguntas, muchas preguntas. Esta última herramienta cognoscitiva es la clásica, la más empleada, le atribuye a ese que la emplea un cierto poder y control en esa interacción. Para mi profesor PREGUNTAR es mucho más, es abrir una puerta, una obligatoria para eso que se llama creatividad tan importante en nuestros días. El ser humano no puede vivir sin referentes necesita obligatoriamente de referentes, la creatividad los necesita mucho más, abrir puertas es la clave, PREGUNTAR ES ESO, ES COMO ROBAR O TRADUCIR UNA EXPERIENCIA AJENA QUE YA EXISTE, PERO QUE TU NO LA COPIAS, porque copiar es un error, se trata SIMPLEMENTE DE ROBAR ALGO PARA TRADUCIRLO O LLEVARLO A TU LENGUAJE, ESO SE LLAMA CREATIVIDAD, PARTIR DE UN REFERENTE Y SOBRE ELLO GENERAR ALGO NUEVO. Todos profesor, me incluyo, cuando hacemos preguntas robamos una idea o un conocimiento y lo hacemos nuestro, al apropiarnos de ello logramos un nuevo escalón un nuevo impulso. La neurociencia profesor recientemente ha hecho nuevos y revolucionarios aportes al señalar que la inteligencia emocional es superior a esa inteligencia clásica que hasta ahora conocemos, es una ruptura radical con el planteamiento tradicional, se trata de no buscar los rasgos de las personas sobresalientes en sus habilidades académicas tradicionales, sino en algunos rasgos personales o en un conjunto de hábitos que hacen posible un desempeño EFICAZ, algo que en este cito insisto llamándolo actitud. En ese campo profesor aparecen como claves de la inteligencia emocional que aportan muchas ventajas, la empatía, la autodisciplina, el autocontrol, la auto motivación y la incitativa. Considero que las dos respuestas son correctas desde cada enfoque de inteligencia que aceptemos, pero prefiero la de Rafael, más asociada a la inteligencia emocional, le importa más el sentido común, da más importancia a la competencia que a la inteligencia. Varios estudios indican que los profesionales en su desempeño dependen en un 67% de las habilidades emocionales, en dependencia de la naturaleza u orientación de sus actividades, algo que crece en porcentaje en la medida que asciendes, mientras más alto ocupas un puesto menos dependes de tus habilidades técnicas e intelectuales. Rafael no dice que no preguntará, solo que no lo hará en público.
Reitero mi agradecimiento a ustedes.
Nos volveremos a encontrar el 13 de octubre, para seguir activando nuestras cardioneuronas.