
Foto: Archivo.
1-
Charlie Kirk, un activista
conservador, de derecha,
y con cercanía estrecha
al pensamiento trumpista,
antinmigrante, racista,
en un clima sin resuello,
donde el odio marca el sello
y el fascismo se ha instaurado,
fue brutalmente ultimado
por un balazo en el cuello.
2-
Trump enseguida acusó
del atentado a la izquierda,
falacia que no concuerda
con lo que después se vio.
Del sospechoso se halló
que era adicto al videojuego
Call of Duty, y ese apego
muestra más que un simple guiño
porque hay fotos de él de niño
ya portando armas de fuego.
3-
El norte se conmociona
con este triste episodio
que refleja cuánto odio
en sus entrañas abona.
Y si el sistema pregona
que ir con armas no es problema,
si lo toma como emblema
y con ello se da brillo,
más que el que aprieta el gatillo,
el culpable es el sistema.