
Estaban llenando agua... Cinco niños palestinos fueron asesinados por el bombardeo israelí en una masacre tras un ataque aéreo en la zona de Al-Attar en Al-Mawasi, al oeste de Jan Yunis, al sur de la Franja de Gaza hoy.
Según las informaciones recogidas por el diario palestino 'Filastin', las víctimas han sido alcanzadas por el ataque de un dron en el de Al Mauasi, declarada por las tropas israelíes como una “zona segura”, sin que el Ejército de Israel se haya pronunciado al respecto. Fuentes médicas citadas por la agencia palestina de noticias WAFA han confirmado que entre los muertos hay siete niños.
El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha indicado que el ataque, junto a otra “masacre” en la ciudad de Gaza que dejó al menos diez civiles muertos, “revelan la naturaleza fascista del enemigo”, al tiempo que ha reiterado que “suponen crímenes de guerra” que “requieren una intervención inmediata del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”.
Así, ha cargado contra Israel por “continuar su destrucción sistemática de los barrios de Gaza como parte de un acto de genocidio y limpieza étnica” a través de “intensos bombardeos aéreos y el uso de robots cargados de explosivos”, lo que ha descrito como “una violación sin precedentes del Derecho Internacional”.
El grupo islamista palestino ha acusado al Gobierno de Benjamin Netanyahu, al que ha tildado de “criminal de guerra”, de “lanzar una guerra abierta contra civiles inocentes, particularmente en la ciudad de Gaza” para intentar ejecutar “un genocidio y un desplazamiento forzoso” a través de “masacres y destrucción”.
En este sentido, ha reseñado que Estados Unidos “obstruye” la adopción de medidas internacionales contra Israel, lo que lo convierte en “socio en unos crímenes contra la humanidad que la historia nunca perdonará”. “Los responsables deben rendir cuentas, sin importar el tiempo que sea necesario para ello”, ha argüido.
Por ello, Hamás ha pedido a la comunidad internacional que “adopte medidas efectivas” y “presione” a Israel para “detener el genocidio que está siendo cometido por la ocupación sionista en la Franja de Gaza y hacer frente a sus proyectos, que amenazan la seguridad y la paz en toda la región”.
La ofensiva israelí, desatada tras los ataques del 7 de octubre de 2023, ha dejado hasta la fecha más de 63.600 palestinos muertos y más de 160.000 heridos, según las autoridades gazatíes, controladas por Hamás, en medio de las denuncias internacionales sobre las acciones del Ejército de Israel en el enclave y la hambruna registrada en Gaza a causa de las severas limitaciones a la entrega de ayuda humanitaria.
Del mismo modo, Israel asesinó al fotoperiodista palestino Rusmi Jihad Salem en la calle Abu Al-Amin, cerca de la rotonda Al-Jalaa en la ciudad de Gaza.

Israel asesina al fotoperiodista palestino Rusmi Jihad Salem en la calle Abu Al-Amin, cerca de la rotonda Al-Jalaa, en la ciudad de Gaza. Foto: Palestina Hoy
“El número de periodistas martirizados ha subido a 248 desde el comienzo de la guerra genocida contra la Franja de Gaza, tras el anuncio del martirio del periodista Rasmi Yihad Salem, que trabajaba como fotoperiodista para la Compañía Mediática Al Manara”, dijo la Oficina de Medios del Gobierno gazatí en un comunicado.
Según medios palestinos, Salem murió este martes en un bombardeo contra la ciudad de Gaza, donde las tropas israelíes han intensificado los ataques de cara a su anunciada incursión.
Las autoridades de Hamás pidieron en su mensaje a la comunidad internacional y a las organizaciones mediáticas de todo el mundo “condenar los crímenes de la ocupación, disuadirla, procesarla en los juzgados internacionales por sus crímenes, y llevar ante la justicia a los criminales”.
Este lunes, cientos de medios de todo el mundo se sumaron a una protesta convocada por Reporteros Sin Fronteras (RSF) en solidaridad con los periodistas palestinos asesinados por Israel en Gaza, donde el país controla todos los accesos y no permite la entrada independiente a la prensa internacional.
La movilización estuvo impulsada RSF y Avaaz para instar a “la protección de los periodistas palestinos en Gaza, la evacuación urgente de aquellos que lo deseen, el fin de la impunidad de los crímenes de Israel contra los reporteros y el acceso independiente de la prensa internacional a la Franja”.
La protesta se reflejó en portadas de diarios total o parcialmente negras, báneres en los medios digitales y mensajes de audio o vídeo difundidos por radio y televisión.
Según indicó RSF en su web, 220 periodistas han sido asesinados por el Ejército israelí en la Franja de Gaza en casi 23 meses. Solo en la noche del 10 al 11 de agosto, las fuerzas israelíes mataron a seis periodistas en un ataque “selectivo y reivindicado” contra el corresponsal de Al-Jazeera en el enclave, Anas al Sharif.
(Con información de agencias y medios)