
El mandatario recorrió entidades productivas y sociales en la provincia de Santa Clara. Foto: ACN
SANTA CLARA.— Hay un lugar que resulta muy valioso en estos momentos para la Isla, por las tareas que en él se emprenden: es la Fábrica de Fusibles y Desconectivos, ubicada en la provincia de Villa Clara, creada en enero del 2000 por la Empresa de Grupos Electrógenos y Servicios Eléctricos (GEYSEL), y que desde el primero de abril del 2007 pertenece a la Empresa de Producciones Electromecánicas (EPE) del Ministerio de Energía y Minas.
Por allí comenzó un recorrido, en la mañana de este viernes, el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien -acompañado por Humberto Camilo Hernández, jefe del Departamento de Política de Cuadros del Comité Central del Partido Comunista, así como de las máximas autoridades de la provincia- recorrió los talleres de una fábrica que ha sido capaz de incrementar sus niveles productivos, en un logro que la ha convertido en líder dentro del archipiélago.
Momentos antes de que Juan Carlos Valdés Recio -director de la Unidad Empresarial de Base (UEB)- ofreciera detalles al Jefe de Estado sobre el funcionamiento de la fábrica, compartió con los periodistas algunas ideas sobre lo que distingue al importante centro ubicado en el municipio de Santa Clara: en esencia, el lugar se dedica a elaborar “el fusible que se pone en las redes eléctricas a nivel de país. Es el único que hace ese tipo de trabajo en Cuba”.
El directivo apuntó que ellos emprenden otras tareas: “Hacemos, dijo, servicio de laboratorio para certificar todas las varas, los guantes, las escaleras, todos los medios de protección que lleva un liniero para su seguridad”.
Juan Carlos explicó además: “Calibramos todos los metros contadores que el país importa. El año pasado recibimos más de 92 mil y los calibramos en el laboratorio nuestro”. Comentó con orgullo que lograron hacerlo en “tiempo récord; y yo creo que eso es algo muy importante”.
“Estamos haciendo -añadió- otras producciones: soporte de televisor, soporte de microondas, soporte de refrigerador; estamos incursionando ahora en el tema de la hornilla de calor”. La otra buena noticia es que el 28 de mayo pasado les nació una fábrica para recuperar transformadores, y que ya han recuperado un centenar.
Ellos y el prestigioso taller de Manzanillo mantienen comunicación permanente: “Aquí recibimos -explicó Juan Carlos- transformadores que salen de la vida útil, procedentes de las provincias centrales y de Oriente”. Recalcó que “un transformador nuevo le puede costar al país sobre los 4 mil dólares”, y que “la recuperación está entre 16 mil y 28 mil pesos en Moneda Nacional”.
Por la trascendencia de la fábrica, por los beneficios que implica para el funcionamiento del país y para el bienestar de la población, el Presidente Díaz-Canel Bermúdez comentó sobre la pertinencia de seguir ampliando la capacidad de la misma.
En casa de Fidel, en los espacios de la historia
La Casa de Trabajo del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en Villa Clara, fue el siguiente lugar visitado por el mandatario en la jornada de este viernes, cuyo escenario fue el municipio de Santa Clara. Fue un momento hermoso el recorrido por recintos breves pero muy funcionales, donde se mezclaban la rusticidad y el buen gusto, donde era fácil advertir el sello de Celia Sánchez Manduley.
A solo metros del inmueble construido a base de ladrillos y tapizado por dentro y por fuera con tablas de palma -cepilladas y barnizadas-, un grupo de jóvenes vivían una suerte de encuentro con la historia patria. Mientras Díaz-Canel recorría el lugar, alguien recordó que allí Fidel tomó importantes decisiones relacionadas con proyectos hidráulicos en la región de las Villas.
La Casa, rehabilitada, y que fuera sede de la actividad central de la provincia por el cumpleaños 99 del Comandante en Jefe, es hoy un sitio de visitas emotivas y de especial interés para niños, jóvenes y el pueblo todo.
Un centro de amor y de rescate

Foto: Estudios Revolución
El siguiente destino en el itinerario del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista por Santa Clara fue el Centro de Protección Social ubicado en la Carretera Central, kilómetro 312. El impecable lugar -inaugurado el 15 de julio del 2025, y administrado por la Unidad 2 de Aseguramiento y Apoyo del Gobierno Provincial- cuenta con capacidad para atender a 60 personas con conducta deambulante, y ya ha beneficiado a unas 40.
A los que llegan -según explicaron al Presidente- le ofrecen una atención integral que incluye, desde la identificación, hasta los cuidados más necesarios.
El Jefe de Estado conversó con los beneficiados. A ellos, preguntó cómo se sentían. En intercambio con los especialistas del sensible lugar, hizo énfasis en el papel de las familias. Y en lo concerniente a quienes tienen ese tipo de vulnerabilidad, reflexionó: “Lo más importante es atenderlos y transformar sus conductas. Ellos son nuestros”.
En el centro se reciben, clasifican e identifican quienes son encontrados en condición de deambulantes. Se les brinda atención médica, alimentación, y se les garantizan todas las condiciones de alojamiento mientras sea necesaria la estancia, la cual depende de la evaluación, análisis y definición de la Comisión de Prevención Social del territorio.
Un ejemplo de lo que da el trabajo intenso
“Tenemos muchas perspectivas”, dijo el productor Manuel Delgado Moya al Jefe de Estado, una vez que la visita llegó a la finca “La victoria”. Y hay que creerle, porque los resultados allí son múltiples: van desde la cría de ganado menor, pasando por la producción de cultivos varios, aves ponedoras, actividad acuícola, hasta una minindustria que elabora embutidos, o un proyecto que tiende a crecer -cuyos beneficiarios son los niños celíacos-.
En la finca, entre otros logros, se produce pienso criollo a partir de un encadenamiento con otras entidades, lo que hace posible el autoabastecimiento y el aporte al Consejo Popular.
“Esto da desarrollo endógeno, aporta al territorio, esto genera empleo”, apuntó el Presidente Díaz-Canel. Todo lo allí visto -como cada experiencia que por su éxito despierta admiración en cualquier otro lugar de la Isla- ofreció lecciones sobre lo que puede nacer del trabajo duro y tenaz.
Cienfuegos: Hacer que la tierra dé mucho más

Foto: Estudios Revolución
CIENFUEGOS.-“Tremenda clase…”, comentó el Presidente Díaz-Canel luego de escuchar a Emilio Bermúdez, un hombre que le sabe a la tierra como si fuera el mejor de los científicos. Fue ese, en la tarde de este viernes, el primer momento del recorrido del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba por el municipio capital de la provincia de Cienfuegos.
En la finca “Punta de las Cuevas” daba gusto escuchar a un trabajador marcado por la pasión y que por esa actitud ha aprovechado al máximo el conocimiento de rigor. Cada afirmación de Emilio era resultado de uno de los mejores frutos de la finca: la vinculación con las universidades y con centros de investigación de las ciencias agrarias, y una verdadera sinergia nacida de la interacción con el Gobierno territorial.
A quienes trabajan en ese escenario les desvela, entre otros proyectos, el uso de los productos biológicos para hacer que la tierra de mucho más. Así lo hicieron saber los anfitriones al Jefe de Estado, quien llegó acompañado de Humberto Camilo Hernández, jefe del Departamento de Política de Cuadros del Comité Central del Partido Comunista, así como de las máximas autoridades de la provincia.
“El mayor resultado no son los recursos que han entrado: hoy somos una gran familia”, expresó Emilio, quien destacó las capacidades que los conocimientos son capaces de crear, mientras mostraba a los visitantes varios productos que resultan muy valiosos para la alimentación, o para la fertilización de los cultivos.
“Ya ustedes no tienen ningún prejuicio con la agroecología”, dijo el dignatario a su interlocutor, quien iba soltando sentencias nacidas de la praxis, como esta: “Jefe, del coco no se bota nada”. A Emilio el Presidente le dijo: “Tú hablas como sabio”. Y él respondió: “Lo que hoy yo sé se lo debo a la Universidad”.
Mientras iba viendo cultivos y productos paridos por el conocimiento, el mandatario compartía reflexiones: “Hay que buscar más rendimientos de nuestros suelos”; “¿por qué unos lo pueden hacer y otros no lo hacen?”; “esa es la batalla”; “el camino es multiplicar esto”.
Orgulloso, Emilio Bermúdez sentenció algo que hacía alusión a la riqueza de la sabiduría colectiva: “Usted reúne a veinte guajiros, y el intercambio entre guajiros es maravilloso”.
Dos lugares impecables en el itinerario
El segundo punto en el municipio de Cienfuegos fue el Hospital Pediátrico Universitario “Paquito González Cueto”. El centro de Salud -el segundo del país en recibir la “Acreditación de Oro” que otorga el Ministerio de Salud Pública de la República de Cuba (Minsap), y desde donde se da atención desde 18 especialidades- dio la bienvenida desde recintos limpios y hermosamente decorados.
El mandatario recorrió varios espacios y luego, al cruzar la calle, llegó hasta el centro docente, anexo, donde se preparan estudiantes de Cuba y de otras naciones.
Algo indiscutible y hermoso comentaron los profesores durante la visita: la escuela cubana de Medicina cultiva la empatía profunda, esa que se nota en la capacidad que nuestros profesionales tienen de tocar al doliente, de mirarlo a sus ojos, de aliviarle el alma.
Como parte de su recorrido por la Perla del Sur, el Jefe de Estado tuvo como siguiente destino a la Empresa Militar Industrial “Astilleros Centro”, dedicada en esencia a la restauración de embarcaciones que pueden tener un impacto notable para la economía de la Isla.
Acompañado por el integrante del Buró Político y ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), General de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera, y por otros altos oficiales de la institución armada, Díaz-Canel Bermúdez visitó en la bahía cienfueguera una de las embarcaciones en proceso de reparación capital.
Igualmente, el dignatario recorrió una de las líneas productivas de la entidad perteneciente a la Unión de Industrias Militares: la moderna planta de fabricación de productos de limpieza.
Calidad, y mucho trabajo por delante

Foto: Estudios Revolución
El cierre de la jornada en el municipio de Cienfuegos fue un extendido y esclarecedor intercambio en la Central Termoeléctrica “Carlos Manuel de Céspedes”, donde su director general, José Osvaldo González Rodríguez, compartió detalles sobre los actuales desafíos de un lugar que resulta vital para la estabilidad del Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
Una vez concluido el encuentro -en el cual acompañaron al Jefe de Estado el ministro de Energía y Minas, Vicente la O Levy, y el director general de la Unión Eléctrica de Cuba, Alfredo López- José Osvaldo ofreció declaraciones a la prensa: “Nuestro Presidente, dijo, nos ha visitado en tres ocasiones, en este período que llevamos de mantenimiento de los bloques generadores”.
En esta etapa -explicó- “no solo ha estado fuera de servicio el bloque número cuatro, que es el que en este momento se encuentra en un mantenimiento parcial ampliado, sino que tuvimos una avería en el bloque número tres, ocasionada por la caída del SEN, donde se dañó la turbina -un equipo básico en la generación, o que garantiza la movilidad del generador para poder garantizar el servicio eléctrico-.”
Sobre lo anterior, el directivo declaró que se trató de una “intervención que nos demandó también mucho tiempo, mucho esfuerzo”, y que “felizmente, el primero de mayo, esa unidad entró en servicio, ha mantenido en el mes de julio una estabilidad de más del 98 por ciento de la disponibilidad; y en el mes de agosto, una disponibilidad superior al 95 por ciento”.
Eso -valoró- “dice mucho de la calidad de la intervención y de los resultados alcanzados en ese momento”.
“Hoy en la unidad número cuatro los trabajos fundamentales están en la caldera. A la turbina también se le practicó un mantenimiento muy similar al de la unidad número tres, y hoy se está prácticamente en la recta final del arme de la turbina; pero la caldera ha presentado dificultades, los intercambiadores de calor, sobrecalentador y recalentador, han presentado grietas en la unión de la soldadura con el tubo; o sea, en la zona de influencia térmica de la soldadura, y no ha quedado otra solución que rectificar ese proceso y eso lleva un tiempo adicional”.
El Director General detalló: “Nosotros estamos trabajando para concluir las labores que se están haciendo en los talleres de La Habana, para terminarlas a finales del mes de septiembre, y a finales de octubre poder concluir todos los trabajos acá en la caldera. O sea, que todavía nos queda un poco más de dos meses y mucho trabajo”.
“Lo que sí podemos asegurar es que los trabajos se están haciendo mientras se prioriza la calidad; se están haciendo para garantizar estabilidad en el bloque, para cuando entre en servicio”.