
Foto: Archivo.
1-
Los que niegan la virtud
de nuestros dignos galenos
usan mentiras sin frenos
y acusan de «esclavitud»
al hecho de dar salud
a quienes la necesitan;
mas sus criterios que incitan
al odio y la mala fe
casi nadie se los cree
por mucho que los repitan.
2-
Donde llegan los doctores
cubanos muy pocos llegan;
allí al trabajo se entregan
para aliviar los dolores.
Son eternos defensores
y guardianes de la vida;
no existe lesión o herida
que no atiendan prontamente
y la mano del paciente
vuelve siempre agradecida.
3-
En Cabo Verde o Haití,
en Angola o en Belice,
la población lo que dice
es que son dioses allí.
¿Esclavos? Esclavos, sí,
del internacionalismo,
esclavos del virtuosismo
que se forja en tiempo bravos;
tienen razón: son esclavos:
¡Esclavos del humanismo!