
En una escalada en la capital de Yemen, los ataques de Estados Unidos en menos de 24 horas llegaron a 71 ataques en Saná y en las regiones de Amran, Saada, Al-Jawf, Marib y Hodeidah. Foto: Telesur
En una nueva escalada de agresiones, la capital yemení, Saná, junto con la provincia de Saada, fueron blanco de más de una veintena de ataques por parte de fuerzas estadounidenses. Según informes, los bombardeos se intensificaron durante la noche del viernes, dejando un saldo trágico en varias regiones del país.
Desde Saná, corresponsales confirmaron que aviones de guerra estadounidenses ejecutaron al menos 26 incursiones aéreas, impactando zonas estratégicas como Saná, Saada y Al-Jawf. En la capital, los ataques se concentraron en el sector sur, mientras que en el distrito de Sanhan, al sur de Saná, ocho bombardeos alcanzaron el área de Al-Sawad.
Pero la ofensiva no se limitó a la capital. En Saada, al norte del país, diez ataques aéreos sacudieron la región, dos de los cuales se dirigieron al distrito de Sahar. La violencia no solo arrasó con objetivos militares, sino que también cobró vidas inocentes: un civil murió y otros tres resultaron heridos cuando las bombas cayeron sobre una granja propiedad de un residente local, al este de la ciudad de Saada.
Esta oleada de ataques no es un hecho aislado. En menos de 24 horas, las fuerzas estadounidenses incrementaron su accionar, llevando el conteo total a 71 bombardeos en Saná y otras provincias como Amran, Al-Jawf, Marib y Hodeidah.
Solo la noche anterior, más de 40 incursiones aéreas habían devastado áreas residenciales e infraestructura clave, incluyendo la red de comunicaciones, dejando a su paso daños materiales y un clima de incertidumbre entre la población.
(Con información de agencias)