
Daniel Noboa durante la toma de posesión, el jueves 23 de noviembre de 2023. Foto: Getty Images.
Organizaciones políticas y de derechos humanos calificaron como inusual en la política exterior de Ecuador la decisión de enviar a la vicepresidenta Verónica Abad a Israel en calidad de colaboradora para la paz y de forma permanente, un paso que analistas y medios de prensa no tardaron en calificar de “destierro” y con el cual el presidente Daniel Noboa estaría apartando a Abad.
En un comunicado, organizaciones como el Centro de Documentación en Derechos Humanos Segundo Montes Mozo (CSMM), el Colectivo de Derechos Humanos Kinty Ñan, el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) y el Colegio de Abogados de Pichincha (CAP) alegaron que una designación de ese alcance, con connotación global, debió recaer en una persona de reconocida trayectoria internacional y formación en derechos humanos, paz y resolución de conflictos.
Las organizaciones firmantes hicieron referencia al estatuto jurídico de la función ejecutiva, que establece entre las atribuciones y deberes del presidente “dirigir los aspectos sustanciales de la administración y las relaciones exteriores del Estado ecuatoriano”.
Según lo planteado en el comunicado, para nombramientos de esta naturaleza debió considerarse que la entidad pública responsable de “ejercer la rectoría de la política exterior es el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana”.
Tampoco se conoce –señalaron las organizaciones– que el Consejo de Seguridad, las partes en conflicto u organismos internacionales como la Liga de Estados Árabes o la Organización de la Conferencia Islámica hayan solicitado expresamente a Ecuador, Estado miembro no permanente del Consejo de Seguridad, su intervención a ese nivel y con el objetivo señalado por la Presidencia del país.

Daniel Noboa y Verónica Abad ganaron las elecciones anticipadas en Ecuador en una campaña en la que ya emergieron los conflictos. Foto: Getty Images.
El pasado 24 de noviembre, a horas de haber asumido el poder para un gobierno de un año y medio, que ha sido calificado de “exprés”, y con planes de reelegirse en 2025, Noboa otorgó a su vicepresidenta la única función de colaboradora de paz en Israel. Con esta decisión, Abad tendría oficina en la embajada ecuatoriana en Tel Aviv en virtud del Decreto Ejecutivo 27.
Según medios de prensa, “hay guerra” entre Noboa y Abad, en medio de lo retos que enfrenta el gabinete en un país con altísimos niveles de violencia y con las arcas del Estado prácticamente vacías, pues faltan 2 000 millones de dólares para asegurar los pagos previstos para 2023.
La acción de Noboa sería la respuesta a los conflictos que tuvo con Abad durante la campaña electoral.
Abad, políticamente a la derecha de Noboa y considerada cercana a Trump, Bolsonaro y Vox español, hizo una campaña electoral separada e incluso faltó al almuerzo oficial el día de la toma de posesión.
(Con información de Prensa Latina y ANSA)