
Foto: Telecubanacán.
Hoy nos despedimos de un ser querido y respetado, Luis Evidio. Para muchos, él fue más que un compañero; fue un padre, un amigo, un hermano siempre presente. Siempre fue el primero en acercarse y tendernos su mano en momentos de necesidad.
Luis Evidio, conocido cariñosamente como “el viejo regañón”, fue el maestro de muchos. Nos enseñó valiosas lecciones y nunca se rindió ante las dificultades. Al igual que El Quijote, enfrentó molinos de viento para informar y educar.
A pesar de que nos dijo adiós cuando aún tenía tanto por darnos, su legado perdura. Nos guió por el camino de lo que él consideraba la mejor profesión del mundo.
Sabemos que luchó como un guerrero hasta el último minuto. Sin embargo, la batalla fue más difícil que sus fuerzas. A su querida Hilda, le extendemos todo nuestro apoyo y el abrazo de todo el colectivo.
Descansa en paz Luis. Aunque ya no estés físicamente con nosotros, seguirás acompañándonos siempre.
(Con información de Telecubanacán)