
Milaimys continúa cosechando éxitos en la lucha libre femenina. Foto: Roberto Morejón Rodríguez. Periódico JIT, Inder.
La cubana Milaimys de la Caridad Marín ocupó la quinta plaza en los 76 kg del Campeonato Mundial de Luchas de Belgrado y se convirtió en la primera representante de la Isla en asegurar presencia en la cita estival de París 2024.
Ese resultado debe ampliarse en los próximos días con el aporte del equipo antillano en la modalidad grecorromana.
Milaimys, titular centrocaribeña y medallista de oro en el más reciente torneo panamericano del deporte, logró el boleto tras vencer por pegada a la rumana Catalina Axente, en el pleito que definía el último de los cinco cupos en disputa en su división.
Antes, la criolla cedió en la discusión de la medalla de bronce frente a la favorita estadounidense Adeline Gray, seis veces titular mundial y subcampeona olímpica.
Aun con la derrota, en ese duelo Marín demostró su excelente estado de forma y terminó los seis minutos reglamentarios con pizarra adversa de 6-10, un marcador que demostró la combatividad de ambas en pos de subir al podio.
A la postre la japonesa Yuka Kagami ascendió a lo más alto del podio, seguida por la representante de Kirguiztán, Aiperi Medet Kyzy. Con bronces terminaron la estadounidense Gray y la colombiana Tatiana Rentería, todas igualmente con pasajes olímpicos.
La nipona y la norteamericana fueron las únicas que lograron vencer a Marín en este torneo. Además de los pleitos ante ellas, la cubana de solo 22 años disfrutó de éxitos sobre la italiana Enrica Rinaldi, la ecuatoriana Génesis Reasco y la ucraniana Anastasiya Alpyeyeva.
Tras esta actuación, durante la jornada del jueves entrarán en competencia los grequistas Yosvanys Peña (77 kg) y Oscar Pino (130 kg), como parte de un equipo que también incluye a Kevin de Armas (60 kg), Luis Orta (67 kg), Daniel Grégorich (87 kg) y Gabriel Rosillo (97 kg). La meta de todos es igualmente terminar entre los cinco mejores de sus respectivas divisiones para conseguir el pasaje olímpico.
En la cita mundial de hace un año, igualmente en Belgrado, el equipo de Cuba terminó sin medallas y firmó una de sus más discretas actuaciones en este tipo de eventos en los últimos años. Ahora otro propósito está en revertir esa imagen.