
Conferencia de prensa del embajador chino en La Habana, Ma Hui. Foto: Tomada del sitio de la Embajada
Entre los días 4 y 13 de marzo de 2023 se celebraron con éxito en Pekín las conocidas “dos sesiones”, la sesión plenaria de la Asamblea Popular Nacional y la sesión plenaria del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino.
Ambos eventos coincidieron con un momento crucial para el gigante asiático: el inicio del primer año de implementación de las metas trazadas en el XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh).
Además, las “dos sesiones” son las primeras tras la victoria de China en la prevención y el control de la pandemia, y fueron también las sesiones en que se eligieron la Asamblea Popular Nacional, el Gobierno y la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino para su nuevo mandato, destacó en conferencia de prensa el embajador chino en La Habana, Ma Hui.
En un reciente contacto con la prensa nacional efectuado en la sede de la Embajada en La Habana, el diplomático se refirió también al más reciente informe sobre la labor del Gobierno chino, donde se revisó el desarrollo económico y social del último año y del último quinquenio, y se establecieron los objetivos previstos para 2023.
De acuerdo con el embajador, entre esos objetivos destaca la meta de lograr un crecimiento del PIB de alrededor del 5%, crear 12 millones de nuevos puestos de trabajo en las zonas urbanas, mantener la producción de alimentos en más de 650 millones de toneladas, y seguir reduciendo el consumo de energía y las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera, con mejoras sostenidas en el entorno ecológico.
Subrayó que en los tres primeros meses de 2023, la economía china ha mantenido un repunte estable, y varias instituciones internacionales han elevado sus expectativas sobre el crecimiento económico de China.
“China confía en alcanzar sus objetivos de crecimiento económico”, dijo Ma Hui y afirmó que su país “siempre está listo para brindar nuevas oportunidades para el desarrollo mundial e inyectar un nuevo ímpetu al sueño de una verdadera comunidad global de desarrollo, que priorice la paz, la cooperación y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones”.
Como parte de ese proceso, recordó el diplomático, el secretario general del Comité Central del PCCh y presidente del país, Xi Jinping, asistió días atrás a la Reunión de Alto Nivel del PCCh en Diálogo con Partidos Políticos Mundiales en Pekín, un encuentro multitudinario en el que participaron líderes de más de 500 partidos y organizaciones políticas de unos 150 países.
En ese contexto, Xi Jinping presentó la Iniciativa de la Civilización Global, en la cual resalta que el futuro de los países está conectado, por lo que la tolerancia, convivencia, los intercambios y el aprendizaje mutuo entre diferentes civilizaciones son fundamentales en el camino hacia la modernización.
La Iniciativa de la Civilización Global recoge cuatro puntos clave, según Ma Hui:
- Respetar la diversidad de las civilizaciones. Los países deben defender los principios de igualdad, aprendizaje mutuo, diálogo e inclusión entre civilizaciones, permitiendo que los intercambios culturales trasciendan el distanciamiento, que el entendimiento supere los enfrentamientos y que la coexistencia trascienda los sentimientos de superioridad.
- Abogar por los valores comunes de la humanidad. La paz, equidad, justicia, democracia, libertad y el desarrollo son aspiraciones comunes de todos los pueblos. Los países deberían tener la mente abierta para apreciar las percepciones de valores de diferentes civilizaciones y abstenerse de imponer sus propios modelos a los demás, avivando la confrontación ideológica.
- Destacar la herencia y la innovación de las civilizaciones. Los países necesitan aprovechar al máximo la relevancia de sus historias y culturas en los tiempos actuales, e impulsar la transformación creativa y el desarrollo innovador de sus tradiciones.
- Abogar por intercambios y cooperación cultural entre las naciones. Los países deberían explorar la construcción de una red global para el diálogo entre comunidades, enriquecer los intercambios y ampliar las vías de cooperación. Esto promoverá el entendimiento mutuo y la amistad entre naciones, así como el progreso.

Conferencia de prensa del embajador chino en La Habana, Ma Hui. Foto: Tomada del sitio de la Embajada
Ma Hui sostuvo que ante las múltiples crisis y desafíos que enfrenta el mundo hoy, China se mantiene firme en su convicción de que la paz y el desarrollo siguen siendo anhelos comunes de todos los pueblos del mundo.
En ese sentido, comentó que la pluralidad de civilizaciones, en lugar de ser fuente de conflicto, debe sembrar el entendimiento mutuo basado en el respeto. No hay tal cosa como una civilización superior, por lo cual la hegemonía y la confrontación solo nos alejan del tan anhelado progreso.

El presidente de China, Xi Jinping. Foto: Agencias.
En otro momento de su diálogo con los medios, el representante de Pekín en La Habana enfatizó en que China practica la democracia socialista, o también denominada democracia popular en todos los procesos, “en la cual el pueblo ejerce la elección, la consulta, la toma de decisiones, la gestión y la supervisión de forma democrática, y gestiona los asuntos estatales, económicos, culturales y sociales a través de diversos canales y formas de acuerdo con la ley”.
Dijo que las “dos sesiones son una práctica vívida de la democracia popular en todos los procesos” y que “en los 2 977 diputados de la Asamblea, están representadas 55 minorías étnicas” del pueblo chino.
Asimismo, afirmó que “la satisfacción del pueblo chino con su Gobierno se ha mantenido por encima del 90% en los útimos años, lo que demuestra plenamente que el estilo chino de democracia es una democracia amplia, real y efectiva, y que el camino de la democracia en China está bien recorrido y transitado”.
Entonces se preguntó: “¿Es lógico que un país cuyos ciudadanos confían en su gobierno y son felices sea calificado de ‘antidemocrático’ por otro país?”.
Sobre el término democracia y la manipulación que de él hacen algunos países comentó: “La democracia es un valor común para toda la humanidad, pero no existe un único estándar de democracia en el mundo”.
El criterio del embajador chino es que “Estados Unidos ha dividido artificialmente el mundo en campos ‘democráticos’ y ‘no democráticos’ o ‘democracia frente a autoritarismo’ según los estándares estadounidenses, que es en sí mismo antidemocrático”.
“Haciendo caso omiso de sus numerosas deficiencias, Estados Unidos aprovechó la llamada ‘cumbre de la democracia’ para intensificar su confrontación ideológica, dejando aún más al descubierto su naturaleza de ‘democracia falsa, hegemonía real’”.
El embajador afirmó que “Estados Unidos debe dejar de decir a otros países lo que tienen que hacer y debe dejar de interferir en los asuntos internos de otros países bajo la bandera de la llamada ‘democracia’”.
Y argumentó: “Según una encuesta del Pew Center, el 65% de los estadounidenses cree que la democracia estadounidense necesita reformas importantes y el 57% de los encuestados opina que Estados Unidos ya no es un modelo de democracia.
“Un medio de comunicación chino comentó que la imagen de la democracia estadounidense está ahora plagada de agujeros, en medio de una oleada de tiroteos, una grave discriminación racial, una creciente política del dinero e incluso sucesos extremos como los disturbios del Capitolio”.
Recordó que hace pocos días, en vísperas de la cumbre, “tres niños de tan sólo nueve años y tres miembros del personal, entre ellos el director, murieron tiroteados cuando un hombre fuertemente armado irrumpió en una escuela de Tennessee. Si Washington valora tanto esta ‘cumbre por la democracia’, lo que debería hacer es aprovechar esta oportunidad para recetarse algo de medicina a sí mismo”.

Los presidentes de Rusia y China durante su encuentro el martes 21 de marzo en Moscú, donde firmaron varios documentos sobre cooperación estratégica. Foto: Reuters/ Sputnik.
En otro momento de su intercambio con los medios, el embajador Ma Hui recordó que del 20 al 22 de marzo último, justo después de las dos sesiones, el presidente Xi Jinping realizó una visita de Estado a Rusia, la primera visita tras su reelección y su novena visita a Rusia como Presidente de China.
Afirmó que ambas partes firmaron documentos de cooperación bilateral en diversos ámbitos y reiteraron su compromiso de seguir apoyándose mutuamente en las cuestiones relativas a sus respectivos intereses vitales, así como rechazar conjuntamente las intervenciones de las fuerzas externas en sus asuntos internos.
“La parte rusa apoya firmemente a China en la salvaguarda de sus intereses legítimos en cuestiones relacionadas con Taiwán, Hong Kong y la frontera, se opone a cualquier forma de ‘independencia de Taiwán’ y apoya firmemente las medidas de China para salvaguardar su soberanía e integridad territorial”.
Comentó, asimismo, que Xi Jinping mantuvo un intercambio franco y profundo con el presidente Putin sobre la crisis de Ucrania. “China siempre ha mantenido una posición objetiva e imparcial y ha promovido activamente las conversaciones por la paz”.
Ma Hui subrayó que “China se adhiere a una política exterior independiente y de paz y siempre ha hecho su propio juicio basándose en lo correcto y lo erróneo de los asuntos en sí. Esto de ninguna manera es accidental, sino que es una decisión política tomada tras una cuidadosa consideración”.
Y añadió: “China y Rusia son el mayor vecino la una para la otra, y las relaciones chino-rusas están adheridas a la no alineación, no confrontación y no apuntación contra terceras partes y persisten en el respeto y la confianza mutuos.
“Los dos países no solo impulsan su respectivo desarrollo y revitalización, sino que también se esfuerzan por mantener la equidad y la justicia internacionales, estableciendo así un modelo para un nuevo tipo de relaciones entre grandes países”.
El embajador comentó, además, que actualmente las relaciones de China y Estados Unidos “pasan por un momento difícil, fundamentalmente porque Washington ve a China como su principal rival estratégico”.
Acotó que para su país el principio de una sola China “es inviolable”. “Fue afirmado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1971 en su resolución 2758, y es el consenso universal de la comunidad internacional y una norma básica reconocida de las relaciones internacionales”.
“Las fuerzas externas deben dejar de interferir en los asuntos internos de China, dejar de condonar de cualquier modo de apoyo a las fuerzas separatistas que busca la ‘independencia de Taiwan’. China defenderá resueltamente la soberanía nacional y la integridad territorial”, dijo Ma Hui.
Al finalizar, el embajador afirmó que durante su exitosa visita a China el pasado año, el presidente Miguel Díaz-Canel y el presidente Xi Jinping alcanzaron amplios e importantes consensos, acordando continuar profundizando las relaciones amistosas especiales entre China y Cuba en la nueva era, y aunar esfuerzos en la construcción de una comunidad de futuro compartido de la humanidad.
“China está dispuesta a realizar intercambios con la parte cubana sobre experiencias en la gobernanza del Partido y del Estado, y avanzar en el camino de promover la construcción de la comunidad de futuro compartido de la humanidad”, concluyó.

La bandera de la República Popular China. Foto: Reuters.