
Bajo el eslogan Atesorando el patrimonio musical, la primera y mayor casa productora discográfica cubana, la EGREM, continúa tras el rastro del talento artístico y el buen gusto sonoro.
- Especial de Aula Todoterreno
¿De dónde son los cantantes? A más de medio siglo de su fundación, el primer sello discográfico auténticamente cubano y hoy el más importante, cuenta con el mayor catálogo fonográfico del país, y más de 1 000 matrices genuinas conserva la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM).
Considerada una de las más prominentes casas productoras de su tipo en Latinoamérica, fue fundada en 1964 mediante la Resolución No.4 del Consejo Nacional de Cultura: “La compañía adquirió el patrimonio musical de diferentes disqueras privadas de la época”, aseguró Roberto Vicente Prieto Borrego, especialista del Centro de Información y Conservación de Archivos Musicales Areito, primer estudio de grabación del país.

“Antes del triunfo de la Revolución existieron alrededor de 100 sellos discográficos distribuidos por toda la Isla, los de mayor trayectoria fueron Pan-Art, RCA Victor, Puchito Kubaney, Gema, Suaritos y Duarte, muchos desaparecieron luego de realizar 50 grabaciones", manifestó Prieto Borrego.
El Gran Tesoro de la Música Cubana expone que, la primera grabación realizada por la EGREM data de 52 años (2016), Mario Paterson y su Orquesta oriental constituye la incipiente producción del catálogo. Al Long play (LD) 3100, también conocido como disco de larga duración, pertenecen catorce piezas entre boleros cha, danzones, sones montunos y guarachas.
El fonograma contiene las composiciones Sí Fátima, Pague la lata, Temor de llegar y No la lleves, del compositor Mario Paterson; Cariño falso y En mi guateque de Ollerbide; Rigodón, de Duany; Porque estoy convencido, de Prevot; El guateque, de Juan Tomás de Vill avicencio; Juro perdonarte, de Castillo; El cantante del amor, de Mercerón; Como me siento ahora, de Parmenio; La navidad de la educación, de José Rodríguez y Dígale la candela, de Vega, aseveró el especialista.
“Voces emblemáticas como la del pianista e intérprete estadounidense Nat “King” Cole, la bailarina, cantante y actriz Josephine Beker, las estrellas del Buena Vista Social Club, y Elena Burke, estremecieron nuestros estudios de grabaciones”, agregó.
La música infantil es otra de las alternativas del catálogo de producción: Colores en el cielo, La colmenita, Animada fantasía y Juguemos a cantar, son muestras de los tantos ejemplares para niños, aseguró Natalie Méndez Díaz, musicóloga y jefa del Equipo Creativo de la empresa.
Y agregó: “Durante casi tres décadas, EGREM fue la única disquera del país. En la actualidad, la casa desarrolla un diversificado portafolio de negocios que abarca las diferentes facetas de producción musical: grabación, archivo, representación, editora musical, comercialización y centros culturales.