
Un profesor de Matemática que tal vez ustedes conozcan, se presta de conejillo de indias para un acertijo aritmético, y, para balancear, vamos con algunos “por qué” de niños curiosos y aventajados, dirigidos a padres, abuelos y maestros.
I
Un profesor de Matemática ha vivido al menos tres años, en cinco lugares diferentes. En los cuatro primeros lugares vivió números múltiplos de tres, y en el último un número primo de años.
Tres de los cinco números forman una progresión aritmética. El dígito numerológico de la edad del profesor es 2, y su edad, que está entre 60 y 80 años, al revés es un número primo,
Preguntas:
a. ¿Cuántos años ha vivido en cada lugar el profesor?
b. ¿Cuántos años tiene el profesor?
c. ¿Cuáles son los lugares en que ha vivido el profesor?
Si acertaste en 2 aprobaste; si acertaste en 3 es notable, si lo hiciste en 4 es sobresaliente, y si lo lograste en los cincos ¡Excelente!
La cantidad de letras de los lugares 2 y 3 coinciden, también la cantidad de letras de los lugares 4 y 5. La suma de las letras de los cinco lugares es igual a 70, de estas 32 vocales.
Debes explicar tus respuestas.
II
¿Por qué? es una de las preguntas que más contribuye al aprendizaje de niños y también de adultos; pero las de los niños suelen ser complicadas de responder.
Debes dar respuestas creativas y razonables a estos tres “¿por qué?” de niños de sexto grado, inteligentes y curiosos, dirigidos a padres, abuelos y maestros.
a. ¿Por qué usted, maestra, no me permite sacar el móvil en clases?
b. ¿Por qué ustedes, mis padres siempre le dan la razón a la maestra, cuando yo me quejo de ella?
c. ¿Por qué ustedes, mis cuatro abuelos, me tratan con más cariño que mis padres?
Recuerden que:
“Es preferible una solución insignificante salida de cabeza propia; que una genial copiada en Internet o de otro, sobre todo sin entenderla”.
NGPA
¡Manos y mente a la obra!