
Atlético de Madrid - Liverpool, Champions League. Foto: Javier Soriano / AFP
Se lleva tiempo hablando de lo lejos que están los equipos españoles de los equipos más potentes del continente. Pues o el Liverpool que ha pasado por el Metropolitano no es uno de esos conjuntos o el Atlético ha demostrado que está para competir contra cualquiera. De no mediar la expulsión de Griezmann y el absurdo penalti de Hermoso, los rojiblancos tenían pinta de liquidar al conjunto red.
Pese a estar con uno menos durante muchos minutos, la sensación es que los del Cholo tenían el partido controlado hasta que Hermoso cometió la imprudencia de la noche atropellando a Diego Jota cuando el portugués practicamente veía como se escapaba el balón por línea de fondo. Un partido de los más trabajados por el Atlético en los últimos tiempos se iba al traste por un error infantil. Hasta ese momento, los rojiblancos habían sido capaces de levantarse tras el comienzo fulgurante del Liverpool.
Llegaba el Liverpool con la lección aprendida de la última vez que visitaron el Metropolitano y salieron con varias marchas más que los del Cholo. Salah y compañía amenazaban con pasar por encima a los rojiblancos viendo cómo arrancaron el choque. Por mucho que estuviera avisado el Atlético del potencial ofensivo red no parecía capaz de hacerle frente. La banda izquierda colchonera parecía una autopista para Salah y Alexander-Arnold. Cuando todavía se respiraba el humo de recibimiento de la afición atlética, el marcador ya era 0-2.
En un partido con polémicas, el Liverpool saca la victoria en Madrid. pic.twitter.com/a8tE1a7ZJg
— ESPN Deportes (@ESPNDeportes) October 19, 2021
Parecía algo evidente en verano que si el Atlético iba a apostar por la línea de tres centrales, empezar la temporada con tan solo cuatro y uno de ellos sancionado en más de la mitad de los partidos de la primera fase de la Champions no era lo más adecuado. Es cierto que en algún lado tocaba quedarse algo cojo si se potenciaba tanto la parte ofensiva pero jugar contra todo un Liverpool con Kondgobia como parche y con Felipe como centrales es cuanto menos osado. En el descanso el Cholo tuvo que tirar de Giménez.
Tuvo de todo la noche para Antoine Griezmann. Arrancó algo dubitativo el choque y se desmelenó con dos goles para dar la vuelta a un partido que parecía imposible. El francés tiene gol, de eso no hay duda. Gol y actitud. No le habían salido las cosas los últimos partidos en los que comenzó de titular y demostró que ha vuelto al Atlético para grandes noches. Cuando mejor andaba el equipo en la segunda mitad un golpe tan fortuito como peligroso acabó en su expulsión. Es complicado entender que un futbolista que va mirando el balón acabe camino de vestuarios, pero este es el fútbol que tenemos.
Lemar, De Paul, Joao Félix... Parece claro el camino que tienen que seguir los rojiblancos si quieren competir por todo, tanto en Liga como en Champions. Ni estilos ni nada. Tener buenos futbolistas es el primer paso para poder competir, y el Atlético tiene unos cuantos. El choque de esta noche enseña que los rojiblancos no están tan lejos de lo que le gusta a Klopp.
Real Madrid triunfa por contundente marcador de 5-0 en Ucrania

Foto: Jesús Álvarez / As
El Real Madrid enterró en el Olímpico de Kiev sus dudas. Allí donde el pasado año se generó su primera crisis, el equipo de Ancelotti atropelló al Shakhtar con paciencia y talento. Maduró el partido, aprovechó el error del contrario para desatarse tras el descanso. Fue entonces cuando Vinicius derramó toda su clase, con un gol memorable para rematar el partido, marchándose de cuatro y sorprendiendo al portero. Extraordinario, en medio de una manita abrochada por Rodrygo y Benzema, la tripleta de Ancelotti. Otra apuesta que le sale bien.
El Shakhtar de Janeiro podría disputar un derbi contra Botafogo o Fluminense. Con ocho brasileños en su alineación inicial, baja las revoluciones del partido para hipnotizar al rival con su toque fino. Tac, tac, tac. Pases precisos y, cuando te confías, meten un balón vertical y te matan. Es un tipo de juego que al Madrid se le atraganta, especialmente porque no es un equipo especialmente dotado para la presión y el robo. Aunque salieron bien los blancos, la partida se igualó por el empeño de ambos en no cometer ni un error.
Tampoco nos engañemos, al mediocampo sagrado del Madrid, Casemiro-Kroos-Modric, le viene bien ese ritmo lento, porque con la pelota son inigualables. Quien mejor entendió la dificutad del duelo y la mejor receta, acabar las jugadas, fue Kroos, que lo probó de lejos un par de veces. Descubrió que Trubin, el meta ucraniano, estaba bien colocado pero no blocaba una, y restó opciones de contra al Shakhtar. Sólo sacó una en el primer tiempo, y aunque estaba anulada por fuera de juego previo, heló la sangre blanca. Solomon, que ya fue un dolor de muelas el pasado año, explotó la banda derecha y el centro atrás obligó a Mendy a esforzarse para evitar el gol. Aunque no valiera.
El primer tiempo se escurría sin remedio cuando una salida de Lucas desde el lateral derecho llamó a la suerte. Benzema corrió hacia la misma portería donde le hizo la cuchara de futbolín a Karius, y esta vez provocó el pánico en Kryvtsov. El capitán ucranio intentó despejar con la zurda y colocó una vaselina perfecta sobre Trubin. Gol. La realización subrayó la posición legal de Benzema en el momento del centro de Lucas, y ahí explotaron las cabezas. ¿Se habría anulado en caso de arrancar Karim en fuera de juego? ¿Aunque no hubiera tocado la bola y Kryvtsov anotase con su salvada?.
Tras el 0-1 el Madrid pudo matar la contienda. Benzema, por duplicado, y Rodrygo tuvieron el segundo. Trubin salvó la más clara, una volea de Karim espectacular, permitiendo al Shakhtar llegar con vida al descanso. De Zerbi, enfadadísimo durante todo el primer tiempo, metió dos cambios para variar la dinámica. Y la varió. Vaya si la varió.

Foto: @laaficion / Twitter
Con Marlos y Marco Antonio, el Shakhtar se fue arriba y dejó espacios atrás, invitando a los delanteros blancos a buscarlos. Por la espalda de Dodo apareció Benzema para tirar la diagonal y servir atrás a Modric. El pase de primer toque del croata, extraordinario. La definición de Vinicius, brillante, picando cruzado. Sólo era el aperitivo de lo que estaba por venir. Nueve minutos después, Vini encaró a Dodo en la izquierda, le tiró dos bicicletas para eludirle, sorteó a Maycon, picó hacia fuera ante Kryvtsov y, ante el acoso de Marlon, remató violento, casi sin ángulo, batiendo a Trubin. Un golazo monumental.
El vendaval blanco no acabó con la obra de arte de Vini. Inspiradísimo, tiró el desmarque que leyó perfecto Benzema, sirvió atrás y Rodrygo colocó con la zurda en la escuadra. Premio para la generosidad de Goes, sacrificado para ayudar a Lucas en cobertura.
Ahí sí levantó el pie el Madrid, aunque Benzema tuvo la opción de hacer el quinto en un mano a mano. Ancelotti usó los cambios como premio, metiendo a Marcelo, dando descanso a Modric y Kroos, y facilitando el debut de Vallejo. Perfecto para subir los niveles de autoestima de toda la plantilla de cara al Clásico, dejando atrás las dudas de los tres partidso sin ganar. Europa recupera la cara más temible del Madrid de Ancelotti.
Messi marca doblete y el PSG gana 3-2 al Leipzig

El abrazo de los cracks. Foto: AFP7 vía Europa Press / EP
La suave noche otoñal en París, con una temperatura casi veraniega, descentró ligeramente al PSG, que se impuso este martes al Leipzig, por 3-2, en un partido extraño en el que cualquiera de los dos equipos pudo llevarse el gato al agua. Al final, las genialidades puntuales de Mbappé y la eficacia de Messi marcaron la diferencia. El equipo de Pochettino no pudo contar con Neymar, lesionado, ni con Di Maria, suspendido. Tampoco alineó a Icardi, enredado en una disputa con su mujer que lo llevó a no entrenarse. Fueron ausencias que se notaron, aunque quizás lo más inquietante fueron las lagunas defensivas y las descoordinaciones en el centro del campo
Según reseñó La Vanguardia, la primera parte fue de equilibrio, con un PSG que controló más a pelota pero creó muchos huecos en defensa que fueron aprovechados por los alemanes para improvisar rápidos contraataques que llevaron mucho peligro a la portería de Keylor Navas.
Mbappé encandiló a los aficionados casi cada vez que tocaba el balón, con sus detalles geniales, regates y aceleraciones. Su gol llegó en el minuto 9 después de un rápido avance por la izquierda hacia el área. En los minutos siguientes los parisinos no pudieron consolidar la ventaja, pese a algunas buenas combinaciones entre Messi y Mbappé.
El equipo sajón dio varios avisos con penetraciones veloces. En el minuto 26, André Silva estrelló una pelota en el palo. Un minuto después, el portugués remató a la red un centro de Angeliño. Hasta el descanso, tanto el PSG como el Leipzig desperdiciaron varias oportunidades de ponerse por delante, sobre todo los visitantes, con un buen disparo de Nkunku que salió ligeramente desviado.
En el segundo tiempo, Mukiele adelantó al Leipzig al rematar un perfecto centro de Angeliño. La ventaja de los alemanes despertó a los anfitriones y les hirió en su orgullo. Mbappé, esta vez por la derecha, entregó la pelota a Messi, que la golpeó, dio en el palo y luego la envió a la red en el rebote. El empate ofrecio tranquilidad a los de casa. Seis minutos después, Mbappé fue derribado en el área. Messi se encargó de transformar el penalti. su tercer gol con la camiseta del PSG. Rugió el estadio, sobre todo la "curva Auteuil", la de los ultras, cuando por los altavoces se recordó este hecho.
En el tiempo de descuento, el PSG pudo ponerse en 4-2, pero Mbappé desperdició un penalti al lanzar el balón a las nubes. Los parisinos cumplieron, pero plantearon todavía demasiadas dudas sobre su capacidad de ganar el torneo.
"Ronaldinho":
Por su encuentro con Lionel Messi antes del partido de PSG en la #UCLpic.twitter.com/E00KkiiYBZ— ¿Por qué es tendencia? (@porquetendencia) October 19, 2021
(Tomado de Marca y La Vanguardia)