
Imagen: Bruno Rodríguez Parrilla / Twitter.
Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, participa hoy en la Reunión de Alto Nivel para conmemorar el aniversario 20 de la aprobación de la Declaración y el Programa de Acción de Durban, la cual sesiona en Naciones Unidas.
La reunión, que tiene por tema "Reparaciones, justicia racial e igualdad para los afrodescendientes", consiste en una sesión plenaria de apertura, dos mesas redondas consecutivas y una sesión plenaria de clausura.
En esta cita de alto nivel se adoptará una declaración orientada a movilizar la voluntad política necesaria de cara a aplicar plena y efectivamente la Declaración y el Programa de Acción de Durban y sus procesos de seguimiento, de acuerdo con resolución aprobada con anterioridad por la Asamblea General.
La Declaración y el Programa de Acción de Durban fueron adoptados por consenso en la Conferencia Mundial contra el Racismo de 2001 celebrada en Sudáfrica y proponen medidas concretas para combatir el racismo, la discriminación, la xenofobia y formas conexas de intolerancia.
Esta tarde Cuba está presente también en la Reunión de Jefes de Estado y/o Gobierno de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS), una organización internacional de países pequeños distribuidos en islas de baja altitud.
Como parte de la voluntad política del Estado y gobierno cubanos para enfrentar la discriminación en la sociedad, el país cuenta con un Programa Nacional contra el Racismo y la Discriminación Racial, aprobado por el Consejo de Ministros en noviembre de 2019 y ejecutado por una Comisión Gubernamental encabezada por el Presidente Miguel Díaz-Canel.
En su ejecución se hallan implicados 18 organismos de la Administración Central del Estado, e igual número de organizaciones de la sociedad civil.
El Programa muestra avances y define proyecciones que revelan la consistencia de una plataforma de conceptos y acciones en la ruta por erradicar, más temprano que tarde, manifestaciones y actitudes que laceran la condición humana y son incompatibles con el modelo socialista cubano.
Cuenta con tres etapas, enmarcadas hasta el 2030, y tiene como objetivo general la valoración de los factores históricos, económicos, estéticos, políticos, sociales, psicológicos y culturales que propician la presencia en la sociedad cubana actual de prácticas de discriminación racial, así como las fortalezas y oportunidades para su enfrentamiento y definitiva eliminación.
(Con información de ACN)