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Tokio 2020: El renacer de Yorgelis Rodríguez; la vergüenza deportiva de Adriana

Yorgelis estará en sus segundos Juegos Olímpicos

Media mañana de sábado en el Estadio Panamericano de La Habana. Hay silencio en el lugar que acoge la preparación del atletismo cubano. Las restricciones de la COVID-19 hacen que apenas un centenar de personas estén aquí para cerrar la última confrontación del deporte rey de cara a Tokio 2020. Todos callan y miran la pista: Yorgelis y Adriana Rodríguez corren para sumar los 6420 puntos que le darían el boleto olímpico.

Llevan seis eventos a cuestas y la atención de un país. Yorgelis, la más experimentada, intenta renacer luego de casi tres años ausente. Adriana, imponente, busca superarse a sí misma para llegar al olimpo. Quedan dos vuelta a la pista. 

Yorgelis comenzó delante la carrera y Adriana la siguió. Debía correr duro, mucho, para rebajar en más de un segundo su marca personal de 2:16.14 y sumar los puntos necesarios. Hace un rato Adriana salió lastimada de la jabalina y la rodilla aun le molesta, pero así devora metros, los engulle detrás del ejemplo de su compañera de equipo, en pie de guerra luego de lesiones, enfermar de COVID-19 y apenas tener un heptatlón completo desde agosto de 2018.

Po fin llega la meta. La más experimentada pasa en 2:14.84, Adriana lo hace después con 2:22.94. No pudo contra el tiempo, se le escapó Tokio, aun cuando se mejoró a sí misma y cerró el día con 6313 puntos, lo mejor conseguido en su joven carrera. La cuota es insuficiente para clasificar a través de un injusto sistema que premia la calidad de las competencias y disminuye el rigor del resultado.

De hecho, once de las 15 mujeres que se encuentran ahora mismo en zona de clasificación por delante de Adriana, lo hacen sin sumar mejores resultados que la cubana. Sin embargo, aseguran su boleto a Tokio porque compitieron en eventos internacionales que entregan una cantidad superior de puntos para marcas que las nuestras tienen, pero obtenidas en torneos nacionales.

Para Yorgelis, dueña ahora de 6437 puntos, es un sueño cumplido. Lo construyó gracias a una competencia sumamente estable en la que mejoró su marca del año en cinco de las siete pruebas.

Yorgelis realizó un esfuerzo extraordinario en su segundo heptatlón en 3 años. Foto: Cubasí.

En los 100 con vallas firmó unos 13.75s ligeramente inferiores a lo conseguido hace pocas semanas en Götzis, mientras que en el salto alto subió hasta 1.80m. Si bien ese registro aun anda lejos de sus potencialidades en su gran evento, sí demuestra la recuperación de la mejor heptatleta cubana de la historia luego de dos años afectada por las lesiones.

Más tarde llevó la bala hasta buenos 14.27m y corrió los 200 metros en 24.36s, dos cuotas que también significaron lo mejor de la temporada para ella. Así, el cierre del primer día dejó a Yorgelis con 3750 puntos, 176 más que lo hecho a finales de mayo durante su único heptatlón en tres temporadas.

Menos de 24 horas después ambas volvieron a la pista del Estadio Panamericano y este sábado la más experimentada inició el día con un brinco de 6.47m, a solo tres centímetros de su récord personal en el salto de longitud. Hasta ese minuto Yorgelis llevaba jornada perfecta, con marcas del año en todas sus pruebas y sobre todo una estabilidad que la acercaba cada vez más a la clasificación olímpica.

En la jabalina no obtuvo su registro cumbre de la campaña, pero con 46.63m mantuvo vivas todas sus opciones de alcanzar un cupo a sus segundos Juegos Olímpicos. Entonces todo quedó listo para lanzarse en los 800 metros planos.

Una sensación similar la vivió Adriana, en ese momento con la satisfacción de conseguir tres marcas personales en la competencia y sobre todo por elevar sus registros en la jabalina, su gran talón de Aquiles para incluirse en la élite mundial.

Adriana mejoró su marca personal pero no logró el cupo olímpico.

La titular continental de 2019 abrió este viernes con electrizantes 12.99s en las vallas cortas, un crono con premio de 1126 puntos y que no conseguía ninguna mujer en Cuba desde el año 2009, incluyendo a las especialistas en este evento. Luego elevó su marca del año en el salto alto hasta 1.80m, pero no estuvo bien en la impulsión de la bala y con solo 13.03m cedió un espacio vital.

Aun así, Adriana aprovechó sus potencialidades en la velocidad y concluyó los cuatro eventos del primer día con su segundo registro tope: 23.39s en el doble hectómetro, 20 segundos más rápido que la anterior cuota personal. Ese cierre la dejó con 127 puntos más que aquellos 3746 de finales de mayo durante el primer día en Götzis. A su vez, le acrecentaron el sueño olímpico.

Sin embargo, en el salto largo no estuvo en sus marcas acostumbradas y con 6.42m se alejó un tanto del boleto. Ella tiene registro personal de 6.70m y hace menos de un mes firmó unos 6.64m que ahora necesitaba, pero ninguna competencia se parece a otra y a ella aun le quedaban energías. Entonces llegó su verdadera prueba de fuego: la jabalina.

Mientras las mujeres de élite envían el dardo con facilidad sobre los 45 metros, Adriana está por lo general diez metros por detrás. Es la sexta prueba del heptatlón. En Götzis la inició como tercera en el acumulado general, pero salió fuera de las ocho primeras. Ahora tenía que mejorarse a sí misma como la única opción posible.

Tomó el dardo, sintió su peso, lo agarró bien, lo subió por encima del hombro y empezó a correr. Impulso, pasos cruzados y lo soltó. Adriana tenía una marca personal de 37.36m, pero ahora la jabalina cayó a 40.41m de la línea de lanzamiento. Aun le falta por mejorar en esta prueba, pero cumplió, se esforzó tanto que sintió la hincada en una de sus rodillas. Una molestia apenas, pero con ella salió al desgaste final en los 800 metros planos.

Adriana lo dio todo en la última oportunidad. Esta vez no pudo ser, le falló el salto de longitud, no estuvo a tope en la última prueba. No hay quejas para ella. Porque si algo dejó sobre la pista del Estadio Panamericano de La Habana fue el ejemplo y la vergüenza deportiva de quien lucha para superarse a sí misma.

Rose Mary Almanza impresiona en España con 1:56.42

Rose Mary Almanza pasa a encabezar el ranking mundial. Foto: Getty Images

Mientras tanto, desde España llega la noticia del triunfo de Rose Mary Almanza en los 800 metros planos en el V meeting José Antonio Peña, una cita donde la camagüeyana estampó un excelente crono personal de 1:56.42.

Con ese registro la antillana, que tenía 1:57.70 como mejor tiempo de su carrera, pasa a encabezar el ranking mundial y se consolida como la tercera cubana más veloz de la historia en la doble vuelta al óvalo. Por delante de ella continúan la extraclase Ana Fidelia Quirot (1:54.44) y la titular mundial de 2005 Zulia Calatayud (1:56.09).

Con participación en dos Juegos Olímpicos y cuatro citas mundiales, Almanza reafirma con esta marca, lograda en una carrera donde apenas tuvo rivalidad, su fuerza en la carrera y sus opciones de incluirse en la final de Tokio 2020. Sin embargo, en la urbe japonesa deberá prestar atención sobre todo al trabajo táctico para no terminar por detrás de rivales de menor calidad.

En el torneo español también compitió Sahily Diago, dueña del segundo puesto en los 800 metros con tiempo de 2.01.08, aun insuficientes para garantizar un cupo rumbo a Tokio 2020.

Cuarto lugar para Liadagmis Povea en Madrid

Liadagmis Povea estará en Tokio como la líder del triple femenino cubano. Foto: Getty Images

Por su parte, la triplista Liadagmis Povea concluyó cuarta en un meeting organizado en Madrid.

La cubana llegó hasta 14.45m en su primera competencia en suelo europeo como parte de la gira de preparación rumbo a Tokio 2020. Junto a ese registro, también marcó 14.06m con viento a favor, 14.21m, 14.37m, 14.05m y 14.20m.

Dueña de una marca del año de 14.93m, la criolla no pudo acceder al podio en una competencia otra vez dominada por la estelar Yulimar Rojas, dueña ahora de envidiables 15.19m con viento válido y de 15.34m con 2.2 metros por segundo.

El segundo lugar de la prueba quedó en poder de la francesa Rouguy Diallo (14.51m), mientras que el tercer puesto lo obtuvo la portuguesa Patricia Mamona (14.47m).

Mientras, en el triple varonil el cubano nacionalizado portugués, Pedro Pablo Pichardo, llegó hasta 17.69m y se encaramó en la primera posición del ranking. En la prueba Hugues Fabrice Zhango saltó 17.83m pero con un viento superior a los dos metros por segundo que le impidió convertirse en líder del año.