
Se decidió permitir a los atletas con estatuto ANA competir de nuevo, hasta diez atletas en el caso de los Juegos Olímpicos y en las competiciones organizadas por World Athletics. Foto: La Marca.
Hasta diez rusos serán autorizados a intervenir en el atletismo de los Juegos Olímpicos de Tokio bajo bandera neutral, mientras Rusia sigue suspendido en ese deporte desde finales de 2015 bajo cargos de dopaje institucionalizado, informó este jueves World Athletics, la Federación Internacional de Atletismo.
World Athletics decidió dar un nuevo impulso al proceso de concesión del estatuto de “atleta neutral autorizado” (ANA), que permite a deportistas de Rusia competir fuera de su país sin los símbolos nacionales y siguiendo unas estrictas condiciones de respeto de las reglas antidopaje.
Ese sistema de atletas bajo bandera neutral había quedado suspendido en
noviembre de 2019, después de que la Federación Rusa de Atletismo (Rusaf) fuera acusada de haber ayudado al saltador de altura Danyl Lysenko a suministrar documentos falsos con los que justificar una falta a sus obligaciones de estar localizable para los controles antidopaje.
Se decidió “permitir a los atletas con estatuto ANA competir de nuevo, hasta diez atletas en el caso de los Juegos Olímpicos y en las competiciones organizadas por World Athletics”, declaró Rune Andersen, presidente del grupo de trabajo encargado de valorar los progresos de Rusia en la lucha antidopaje, al término de una reunión del Consejo de World Athletics vía videoconferencia.
La decisión llega luego de que Rusaf presentara “un plan para la reintegración”, elaborado con la ayuda de tres expertos independientes y aprobado el 1 de marzo por el grupo de trabajo y World Athletics.
Esa hoja de ruta contempla especialmente un reconocimiento de los actos
reprochables del pasado, la creación de un departamento antidopaje
independiente de la Rusaf, la financiación de un mayor número de test de detección, sanciones contra las regiones rusas que tienen problemas de
dopaje, una incitación a las personas que den la voz de alarma y una mayor implicación de los deportistas en la gestión de su disciplina.
Según Rune Andersen, la Federación Rusa “ha comenzado a poner en marcha ese plan”.
“El Task Force ha convencido al consejo de que ese plan tiene sustancia y va en la buena dirección”, afirmó por su parte Sebastian Coe, presidente de World Athletics.
Rune Andersen apuntó que el camino que lleva al levantamiento de la
suspensión de Rusia en el atletismo mundial será todavía muy largo.
“Esto es apenas el inicio del proceso y ese plan solo tendrá valor si la Rusaf cumple cuidadosa y totalmente ese enorme trabajo. Debe, sobre todo, poner en marcha cambios profundos de cultura al frente del atletismo ruso”, explicó.
El impulso al estatuto ANA supone en cualquier caso una dosis de oxígeno para los atletas rusos. En el reciente Europeo de atletismo en pista cubierta, a principios de marzo en Torun (Polonia), ninguno pudo realizar el desplazamiento.
En los Juegos de Río 2016, únicamente la saltadora de longitud Darya Klishina pudo estar en la pista, pero fueron 19 los rusos que participaron en el Mundial de Londres 2017 y 30 los que intervinieron dos años más tarde en el Mundial de Doha 2019.
(Con información de AFP)