
Según el Inserm, la COVID-19 presentó una mortalidad de los pacientes del 16,9%, con 15 104 muertes registradas de las 89 530 hospitalizaciones en total, en el lapso del 1 de marzo al 30 de abril de 2020. Mientras, por la gripe estacionaria fallecieron 2 640 personas de las 45 819 ingresadas, con una tasa de letalidad del 5,8%.
El estudio reveló también que mayor número de los hospitalizados por el nuevo coronavirus requirieron de atención en cuidados intensivos, en tanto la estancia promedio en las instalaciones médicas casi duplicó la estadística correspondiente a la gripe estacionaria: 15 días contra ocho.
La investigación refiere que, durante el pico de la actual pandemia, los ingresos prácticamente resultaron el doble que los registrados por la gripe de 2018-2019.
Sobre la gravedad, el estudio del Inserm evidenció que la insuficiencia respiratoria afectó a un cuarto de los pacientes con la COVID-19, cifra que fue de un quinto en los enfermos por la gripe.
(Con información de Prensa Latina)