
Evo Morales llegó este domingo al aeropuerto internacional "Horacio Guzmán", de San Salvador de Jujuy. Bajo un extremo calor lo recibieron algunos exfuncionarios de su gobierno exiliados en Argentina, que están regresando a su tierra en la gran caravana popular que acompañará a Morales.
La comunidad boliviana en Jujuy desplegó una enorme bandera de su país en la entrada al aeropuerto. La comitiva que acompaña a Evo está integrada por el exvicepresidente Álvaro García Linera, el ex embajador Sacha Llorenti, el ministro de Cultura argentino Tristán Bauer y y el dirigente sindical Daniel Catalano, secretario general de ATE Capital.
El primer punto de la agenda de la comitiva boliviana es la casa del barrio de Cuyaya, donde Milagro Sala al día de hoy permanece detenida. Una larga caravana de autos acompaña a la combi que lleva a Evo Morales hasta el domicilio de la dirigente social.
Evo quiso pasar a visitar especialmente a la líder de la Tupac: incluso se cambió el itinerario de viaje para poder saludar a Sala. Durante el encuentro compartirán una ceremonia de pueblos originarios.

Evo y Milagro Sala se fundieron en emotivo abrazo. Foto: Página 12
Morales arribó a la casa de Sala acompañado por Álvaro García Linera, su exvicepresidente. Allí lo aguardaba una multitud expectante que no dudó en acercarse para saludarlo y sacarse fotos. Al ingresar al domicilio, se fundió en un cálido abrazo con la referente de la Tupac Amaru. Los cánticos "Evo querido, Jujuy está contigo" y "Libertad a Milagro Sala, libertad a los presos políticos", acompañaron el encuentro.
Sala, visiblemente conmovida, agradeció la visita del exmandatario boliviano y reconoció su compromiso y fortaleza tras un año de exilio. "Gracias por su lucha, por su esfuerzo, por resistir. Con ustedes volvimos a resurgir de nuevo como pueblo originario", expresó. “Lo más importante fue la unidad en base al pueblo indígena y los trabajadores, superar los problemas internos y nunca claudicar en nuestra ideología. El resultado de las elecciones es la mejor prueba de eso”, le respondió agradecido Evo Morales.
"Gracias por tu apoyo y solidaridad", agregó Morales. "Comparto su lucha. Tarde o temprano llega la Justicia. Mucha fuerza, hermana Milagro. Estamos contigo", expuso el expresidente, que se fundió en un abrazo.

Luego de unos minutos de charla en el jardín de la casa, y antes de despedirse, Sala le obsequió a Morales varios ejemplares de los libros de su organización y una artesanía creada especialmente para él. "Esta visita significa mucho para mí", afirmó la dirigente y volvió a agradecerle por su coraje y valentía. "La intervención de Bolivia significó mucha tristeza e indignación. El ejemplo de ustedes fue muy fuerte porque nos dignificaron, nos devolvieron la esperanza", añadió.
Luego del encuentro, la fiesta siguió en la casa de Milagro. La dirigente posó para las fotos con sus nietos Amaro y Catriel e invitó a tomar api con buñuelos. Morales, por su parte, retomó su viaje a La Quiaca, donde se pondrá al frente de una caravana de dos días que marchará desde la ciudad de Villazón hasta la localidad de Chimoré, a la que llegará el miércoles 11, a un año exacto de su partida al exilio.
Milagro Sala fue detenida el 16 de enero de 2016, pocas semanas después de la asunción de Gerardo Morales en la gobernación de Jujuy. Desde entonces, la líder social ha sido sometida a una serie de irregularidades procesales que fueron denunciadas tanto por organismos locales como por organismos internacionales, como la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
El pasado 17 de octubre, el juez jujeño Rodolfo Miguel Fernández le dictó el cese de la prisión preventiva en la causa en la que se investiga un supuesto desvío de fondos para la construcción de viviendas sociales. Sin embargo, Sala sigue detenida bajo la modalidad de arresto domiciliario, por una condena no firme en la causa Pibes Villeros, dictada el año pasado por la Justicia provincial, que está en la Corte Suprema nacional a la espera de que los jueces la revisen.
La cena entre Evo Morales y Alberto Fernández

A su arribo a La Quiaca, Morales fue recibido por Fernández, quien había llegado antes procedente de La Paz. Ambos se juntaron a cenar en el Hotel de Turismo de esa ciudad fronteriza, en compañía de Álvaro García Linera, vice de Evo hasta el golpe de estado del año pasado, y dirigentes y funcionarios argentinos y bolivianos.
La caravana de regreso a Bolivia del líder del MAS fue recibida por una gran cantidad de personas que salieron a la calle a darle la bienvenida. A pesar del frío, muchos se reunieron a vivar a Evo en la puerta del hotel que fue escenario de la cena.
