
Caricatura: José Alberto Rodríguez/ Cubadebate.
En tiempos de necesidad y desabastecimiento, de crisis no solo en Cuba sino a nivel global, la cola como ocupación es la alternativa fácil para algunos en la isla. No solo hacer la cola: luego revender a precios más altos (con ganancia apreciable) a otros que sí trabajan y no tienen el tiempo libre que sí tienen los “coleros”.