
El ejercicio parapensador de esta semana fue Generación y análisis de idea creativas para producir alimentos, de manera sostenibles y precios asequibles.
Siempre aclararé que en este tipo de ejercicio de pensamiento no doy una respuesta, no tiene sentido, sino realizo un comentario sobre lo acontecido, y en la medida de lo posible avanzo opiniones e insisto en la importancia de seguir utilizando esta manera de compartir desde la convicción y la necesidad de mejorar nuestra sociedad.
Desde hace algún tiempo le envío los resultados del debate a los decisores, aunque no tenga constancia de que lo lean o lo tengan en cuenta. En este caso hice algo diferente: escribí en un tuit de nuestro presidente, invitándolo a leer los comentarios generados por este ejercicio de pensamiento.
Sabemos que satisfacer las necesidades alimentarias de la población, desde el esfuerzo y las acciones propias, desde la producción y comercialización nacional es un elevado reto, que reclama cambios en la manera de pensar y hacer las cosas.
La necesidad es partera de proezas, pero siempre he pensado que las proezas muchas veces no tienen la virtud de la sistematización y durabilidad de buenos resultados alcanzados. Hay que convertir lo extraordinario en cotidiano.
El tema va más allá de lo operacional, lleva economía política y política económica.
No hay que ser avezado para afirmar que tendremos una situación económica compleja, y por ende también lo será en lo social y en lo político.
Llevar a la máxima expresión las fuerzas productivas es vital, no desestimar ninguna iniciativa, y dar la importancia que nunca debió perder a la iniciativa y producciones locales.
Voy a compartir algunos párrafos de la mayoría de ustedes, como una especie de inventario no organizado, pero que en mi humilde opinión son portadores de pensamiento esencial, y motivan el debate.
- Hay ejemplos en el mundo que demuestran cómo transformar en fértiles tierras no fértiles.
- Tal parece que los avances científicos son lentos en su aplicación.
- ¿Qué pasa con la pesca? Acaso no hay posibilidades de crear masivamente atrás de cultivo de peces, crustáceos, e incluso algas alimenticias en nuestra plataforma insular, sobre todo al sur de Mayabeque, Artemisa y Camagüey?
- La contratación de las producciones, el control, la estimulación y el pago oportuno a los productores.
- Estamos rodeados por el mar y no le sacamos provecho, mi papa tiene 92 años, me dice que en aquellos tiempos en esta costa del norte oriental no faltaban cualquier especie de pescado.
- Para esto lo mejor es escuchar a campesinos, transportistas, distribuidores y almaceneros relacionados con productos agropecuarios y vendedores de productores agropecuarios, son los que mejor idea pueden tener de los problemas y limitaciones existentes.
- Adicionar que cada producto y servicio tiene costos de producción, distribución y comercialización, con ello un precio mínimo, por debajo del cual no se obtiene beneficios.
- Mejorar el trabajo de acopio de productos agrícolas y su distribución.
- Dar más tierras en usufructo, pero no conucos, sino no menos de 10 caballerías para sembrar y controlar porque se siembre, el que no lo haga, se le quita.
- “Para hacer funcionar la agricultura hay que meter la mano en la tierra”. Con esto digo que se pueden establecer políticas, regulaciones, crear estructuras y demás pero hay que diseñar el sistema hasta el nivel del suelo y más abajo para que dé frutos. Hay que acabar de involucrar el trabajo en la ecuación, no quedarse en lo fácil, hay que invertir esfuerzo en lo difícil si quiere obtener verdaderamente un resultado que merezca la pena.
- Contratación rigurosa de todo lo planificado.
- La gente no quiere trabajar el campo. Surge la pregunta: ¿Por qué? Los cubanos no somos holgazanes, ni mucho menos. Para mi está claro que no están creadas las motivaciones económico – sociales para que la gente quiera trabajar la tierra.
- La burocracia estatal debe ser fuertemente disminuida, sobre todo las estructuras de Acopio (me refiero no solamente al Grupo Empresarial de Acopio, sino a todo el sistema de acopio de los productos del agro y su distribución) no han funcionado como debieran por mucho, demasiado tiempo. Creo que esta actividad debe ser descentralizada y las empresas regionales tener mucha mayor autonomía para su operación.
- En visitas por motivos de trabajo a los institutos de suelos de Argentina y Uruguay pude constatar cómo apreciaban mucho las experiencias de los ingenieros cubanos que habían aprovechado ya, sea por estancias de ellos en estos países o por visitas técnicas y eventos en Cuba. Sin embargo, se preocupaban porque consideraban que Cuba se había quedado a la zaga en la aplicación de técnicas más modernas a la agricultura, especialmente la geofísica agrícola que, por ejemplo, en Uruguay aplicaban con ayuda de geofísicos cubanos q impartían clases en la universidad.
- Propongo revisar los trabajos presentados en los diferentes Fórum, ANIR, BTJ, Mujeres creadoras, donde existen manantiales de ideas, explotar más el nivel profesional y técnico en aras del desarrollo, PERO, cambien la mentalidad LOS JEFES, que son los primeros temerosos a los cambios y frenan ideas que pueden ser la evolución de mayores riquezas empresariales.
- Al campesino: Que se estimule la cría del ganado, que se creen todas las condiciones IDEALES para el pasto con independencia de la época del año y la sequía en varias partes del país, que se incremente la siembre de pastos y forrajes, que tenga un precio y que el campesino que lo cultive perciba ganancia por ello, y le lo pague bien (que el estado lo subsidie).
- Es necesario un régimen especial de incentivos a la cadena, NO reprimir tanto que tengan resultados financieros elevados. Eso hay que ajustarlo con regularidad, puede cambiar poco a poco, en un sistema que brinde confianza, que incentive la inversión de las utilidades en el desarrollo de mayores producciones, sin limitar tanto que productores con buenos resultados logren incrementar su patrimonio. Poner los límites en un nivel superior y de otra forma, que incentive, que compren tractores y todo lo que necesiten los productores individuales, aunque sea propietario privados de esos medios de producción.
- Continuar estimulando la producción de alimentos a nivel local, priorizando los cultivos de ciclo corto; así como poner en función de la recogida de frutas y viandas camiones del ejército para que no se pudran en los montes y se puedan aprovechar en las mini-industrias.
- Producir alimentos de manera sostenible y reducir al máximo posible las importaciones de alimentos es la palabra de orden del Partido y el Estado y no es un problema coyuntural por la crisis del coronavirus y la agudización del bloqueo de los Estados Unidos.
- Lo general, lo primero en la producción de alimentos, está en lo estructural, en lo organizativo, es lo determinante en ese inventario de problemas dentro de un sistema, si se quiere encontrar definitivas y reales soluciones, hacia ahí hay que dirigir toda la artillería.
- Necesitamos armarnos en el análisis científicamente apoyándonos 100% en las ciencias sociales, es el punto de partida para el estudio de todos los problemas y retos de la actual contemporaneidad en cualquier campo si se quiere soluciones definitivas.
- Quitar el límite de tierras a dar si usted quiere y puede tener 10 ,20 caballerías en producción porque lo importante es que se produzca bastante comida al igual yo potenciaría más la ganadería , la cría ovino caprina más que la porcina que lleva un enorme gasto en alimentos que compiten con el del humano como el maíz , el trigo hay enormes reservas de tierras pérdidas en marabú incluyendo tierras de cooperativas que más que aportar son ineficientes este país tiene suficiente tierra para producir solo que no c hace eliminemos todos los errores y empecemos con nuevas ideas.
- La fuerza de trabajo que quedó interrupta principalmente del turismo seria un personal que planificándose pudiera entrar en trabajo para la producción interna de nuestros alimentos.
- El estado debía de pensar en dictar una nueva Ley de Precios y Ganancias Justas, (En esta ley, el pueblo, dígase el usuario final es el que no puede perder- que todos ganen, pero el usuario final no pierda) dónde el estado fije precios máximos, donde nadie, y cuando digo nadie, es nadie, lo pueda violar. Por qué digo esto: Si regulamos que el precio máximo de la venta de carne de res es 30 pesos cubanos, entonces el estado no puede venderla a 70, ni siquiera en las TRD.
Y como de costumbre comparto la respuesta poética y sustanciosa de un buen amigo
RARJ dijo:
-1-
Yo tengo un patio de tierra
De tres por seis, más o menos
Y de plantas yo lo lleno
Porque este tiempo es de guerra.
Como este COVID encierra
A todos con su amenaza,
Me he dedicado en la casa
A sembrar y a cosechar
Y ya tengo un tomatal,
Fruta bomba y calabaza.
-2-
Sembré habichuela, pepino
Ají, ajo porro, cilantro,
Savila, tilo, culantro,
Y todo tiene destino.
Aunque no soy campesino
Tengo una idea muy clara,
Amigo, aquí en Cuba, para
Los alimentos tener,
Es esto lo que hay que hacer,
Pero a una mayor escala.
Nos vemos el próximo lunes, todavía no he decidido si retornar a los acertijos frente a la COVID-19, o voy con el tercer ejercicio de pensar sobre problemas y objetivos reales de nuestra sociedad, temas no me faltan.