
Orangután. Foto: Getty Images.
Dos historias divulgadas en los últimos días muestran cuán impredecibles y sorprendentes pueden ser los animales en su interacción con los humanos. De un lado, una mamá orangután tuvo un tierno y emotivo encuentro con una madre humana y su bebé en un zoo; del otro, una sesión de fotos con su enorme perro mascota terminó mal para una adolescente argentina.
En el zoológico de Viena, una orangután que acababa de perder a su hija durante el parto se acercó –cristal por medio– a una madre humana y su bebé, para observarlos y establecer conexión con ellos por espacio de media hora, en una escena tierna y emotiva.

Las fotos de la sesión que no terminó bien. Foto: @LaruSanson.
Del otro lado está la experiencia de la adolescente argentina Laru Sanson, que publicó en Twitter las imágenes de una “sesión de fotos con Kenai”, que “sale mal”.
En las fotos se ve a Sanson posando junto a su perro pastor alemán en el jardín de su casa. Las dos primeras fotos muestran a una muchacha sonriente y a un perro amigable; la tercera, la cara de la adolescente entre las mandíbulas del animal, y la cuarta las consecuencias de ese mal momento.
Sanson, de Tucumán, en el noreste de Argentina, que sufrió profundas heridas en el rostro, ha aclarado que su familia no sacrificó al pastor alemán tras la mordida, y considerado que fue un accidente del que ha extraído una lección para sesiones de fotos con mascotas en el futuro.
Sesión de fotos con Kenai sale mal pic.twitter.com/gYU76iGGFC
— •Lara• (@LaruSanson) January 14, 2020
A estas dos historias podríamos agregar otras relacionadas con un tema que por estas semanas ha llamado la atención de los medios de prensa y el público en todo el mundo: los incendios en Australia, y con ellos la pérdida de cientos de millones de animales, además de una treintena de vidas humanas.
En redes sociales han sido frecuentes las fotos de humanos –tanto bomberos como residentes de las zonas afectadas– que han salvado y dado refugio a numerosos animales, entre ellos los tiernos koalas (según estimaciones, han muerto unos 25 000) que de otra manera habrían perecido de sed o entre las llamas.

Un miembro del cuerpo voluntario de bomberos carga a un koala en una zona afectada por el fuego. Foto: frugalfrolicker.com.

Imágenes como esta han sido comunes en Australia en las últimas semanas. Foto: nambuccaguardian.com.au.
Una mujer salva a un koala de las llamas
(Con información de La Vanguardia, The Guardian y agencias)