
Un total de diez bambinazos conectaron los discípulos de Scott Brosius en tres partidos clasificatorios. Foto: WBSC.
La selección que representa a los Estados Unidos de América se convirtió esta noche de lunes en la segunda clasificada del grupo A para la Super Ronda, al superar en un emotivo partido a República Dominicana 10-8, apelando otra vez a la fuerza de las muñecas de sus muchachos, quienes sacaron cuatro pelotas más allá de los límites del terreno.
Un total de diez bambinazos conectaron los discípulos de Scott Brosius en estos tres partidos clasificatorios, aprovechando su depurada técnica y la altura en que se encuentra ubicado el estadio de los Charros de Jalisco de Guadalajara, convertido en un paraíso para los bateadores.
Comenzando el duelo, Mark Payton, el primer hombre en la tanda norteña, sonó el primer estacazo de vuelta completa frente a los envíos del abridor quisqueyano Carlos Sanó, quien apenas pudo sacar cinco outs en una apertura para el olvido donde le marcaron cuatro carreras.
Un episodio más tarde le tocó el turno a Jacob Cronenworth, también con las almohadillas vacías, y en el tercer capítulo la gracia la hizo Alec Bohm con dos compañeros en bases.
Justo en la mitad del choque, Erik Kratz se llevó las cercas por segunda ocasión en el torneo para desbalancear aún más el partido, pero los antillanos no entregaron las armas tan fácilmente.
Cerrando ese mismo capítulo, Charlie Valero, el más caliente de los bates rivales, se fue de rumba con dos hombres en las almohadas poniéndole salsa al desafío y dejando el marcador 9-7 aun en desventaja, pero un trío de serpentineros norteamericanos hicieron una buena labor de contención por el resto del choque para asegurar la victoria.
Un doble del mismo Kratz en el octavo, seguido de un cañonazo impulsor de Jordon Allen (no olviden ese nombre) fue un martillazo en la cabeza de los merengueros que, a pesar de eso, le ligaron un par de sencillos al cerrador Brandon Dickson a la hora de recoger los bates y las pelotas, para marcar la última rayita antes de hacer el equipaje de vuelta a casa.
La victoria fue a la cuenta de Wyatt Mills, uno de los siete lanzadores usados por la dirección estadounidense, quien trabajó un par de entradas inmaculadas. Dickson se anotó el salvamento.
Fiesta asiática en el grupo B, Japón y Taipéi dan primero
Las escuadras asiáticas de Japón y China Taipéi lograron victorias en sus primeras presentaciones en el torneo Premier 12 al disponer de sus rivales de América, en choques donde los errores al campo y el descontrol de los lanzadores fueron factores claves en las derrotas.
A primera hora, un jonronazo de dos carreras de Li Lin en el mismo primer episodio fue suficiente para que los anfitriones de Taipéi entraran por la puerta ancha en el torneo y doblegaran al elenco de Puerto Rico 6-1 con apenas cuatro imparables conectados durante todo el choque.
Un juego errático de parte de los boricuas (cuatro pifias) y el dominio de los lanzadores asiáticos, fueron determinantes en el resultado final.
Shao Ching Chiang se mantuvo seis capítulos en el box espaciando tres incogibles y se anotó el éxito del encuentro, mientras que Fernando Cruz se fue derrotado después de trabajar cuatro entradas con apenas un par de hits permitidos, pero con cinco carreras a sus estadísticas, tres de ellas empañadas por la defensa de su tropa.
La única carrera de los antillanos llegó en la quinta entrada, cuando después de un doblete de Jeffrey Domínguez, Jesmuel Valentín lo remolcó con cohete al medio del terreno.
El mentor I-Chung Hong utilizó un relevista por inning en el último tercio del desafío y estos liquidaron con rapidez a sus adversarios sin permitir libertades.
En el segundo turno, los japonenes vinieron de abajo en el marcador y derrotaron 8-4 al conjunto de Venezuela pisando seis veces la goma en la parte baja del octavo capítulo.
Un trío de lanzadores latinos que desfiló por el box en esa entrada regaló siete bases por bolas (tres con bases llenas) para cambiar el curso del partido, y los asiáticos, con apenas un par de sencillos, lograron fabricar el racimo devastador.
Un total de siete serpentineros utilizó el mentor Carlos Subero durante todo el trayecto, la mayoría de ellos sin poder controlar sus envíos (12 boletos), opacando la labor ofensiva de sus discípulos, que conectaron 10 imparables en el choque (dos más que sus victimarios)
Por los nipones destacaron con el madero Ryosuke Kikuchi, de 4-3 con par de remolques, y el inicialista Hideto Asamura, de 3-2, ambos con doblete incluido.
Por los venezolanos, el jardinero Juniel Querecuto y el designado Balbino Fuenmayor ligaron un par de hits y el antesalista Carlos Rivero disparó un doble impulsador.
La victoria se la llevó el relevista Hiroshi Kaino lanzando apenas una entrada sin complicaciones, y el fracaso fue a la cuenta de Anthony Vizcaya, quien solo pudo sacar un out en la octava entrada mientras le anotaban cuatro limpias al tolerar un hit y regalar tres pasaportes gratis.