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Unificación monetaria y cambiaria en Cuba: decisión impostergable

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Urge erradicar la doble circulación monetaria, el dilema radica en los problemas estructurales de la economía aún sin resolver.

La aceptación de la doble circulación monetaria en Cuba (1993-1994) fue una de las medidas tomadas en el país para afrontar la crisis económica de los años noventa, conocida como “período especial”.

La implementación de esa dualidad monetaria[1] obedeció a dos razones fundamentales. La primera: la necesidad de introducir una moneda fuerte en los momentos más críticos de la crisis económica de los noventa, para evitar una devaluación nominal drástica de la moneda nacional; es decir, su devaluación vertiginosa, mucho más de lo que realmente llegó a depreciarse.

La segunda razón: la urgente necesidad de poder ingresar divisas frescas, ante la pérdida de los mercados de exportación e importación fundamentales que se desarrollaron durante varios años, bajo relaciones de intercambio favorables para la economía cubana y condiciones crediticias blandas, de las cuales se disfrutó hasta el inicio de la crisis.

La doble circulación es un proceso gradual, en el cual la moneda fuerte cumple, en primera instancia, funciones de atesoramiento, teniendo presente que, durante esa etapa, la moneda nacional se deprecia constantemente. Entre finales de 1993 y el verano de 1994, la tasa de cambio informal alcanzó hasta 150 pesos cubanos por dólar; mientras que, antes de la crisis económica de los noventa, se cotizaba en el mercado subterráneo a una relación de cinco pesos cubanos por 1 USD.

Después, la moneda fuerte pasa a cumplir otras funciones como medio de circulación, cuando las personas comienzan a cotizar en dólares sus operaciones, como garantía de venta.

Desde la instauración de la doble circulación monetaria, el tipo de cambio oficial se fijó a un peso cubano por un dólar y así se ha mantenido hasta el presente (excepto en la relación cambiaria con la población). Sin embargo, esto no constituye una garantía para evitar o bajar la inflación, pues esta no solo tiene un componente monetario, sino también estructural.

En ocasiones se ha considerado la dualidad monetaria un mal necesario, pero siempre con el propósito de alcanzar la reunificación monetaria, objetivo sumamente complejo, trazado en los Lineamientos de la Política Económica y Social del país, el programa de transformaciones trazado en 2011. Desde sus inicios, esa dualidad acentúo la diferenciación en el acceso al consumo por parte de la población.

La dualidad monetaria y cambiaria fue concebida, desde sus inicios, como un proceso transitorio; sin embargo, se ha extendido mucho más allá en el tiempo y ha creado dificultades económicas, sociales y políticas.

Resulta oportuno recordar que en noviembre de 2004 se sustituyó la circulación del dólar estadounidense por el peso convertible (CUC)[2], solo convertible en el territorio nacional. Este paso fue, realmente, un simple proceso de sustitución de la circulación monetaria interna del dólar estadounidense por el CUC.

Todas las relaciones se mantuvieron exactamente iguales, a excepción de las arcas del Banco Central, a las cuales pasó un volumen de divisas que hasta ese momento se encontraba en manos de la población. A partir de ese instante, en la esfera monetaria continuó la circulación de dos monedas (CUP, pesos cubanos y CUC, pesos cubanos convertibles), bajo la característica de que ambas son de origen nacional, pero con dualidad cambiaria.

En realidad, el CUC se encuentra anclado al dólar estadounidense y, hasta el presente, se ha establecido una tasa fija del peso cubano respecto al CUC (24 o 25 pesos, para venta o compra)[3]. De forma paralela, se tomaron decisiones para acercar los precios de ambas monedas en las áreas comerciales minoristas en pesos cubanos y CUC en los circuitos comerciales, en un grupo de productos de consumo, por lo general de alta demanda en pesos cubanos, con precios cercanos al área comercial de mercado en CUC, de acuerdo a la paridad entre ambas monedas locales.

Desde 2005 se dieron pasos para incrementar las jubilaciones de menor cuantía y aumentar, paulatinamente, los salarios en algunas entidades de prioridad. A la vez, se incrementaron los precios de algunos alimentos normados y la electricidad. De inmediato se redujo el nivel de ingreso, particularmente de quienes no se beneficiaron con el aumento de los salarios y las pensiones, o este les resultó insuficiente.

La cantidad de CUC en circulación debe corresponderse con el respaldo en dólares estadounidense y de otras divisas (caja de conversión) de que se disponga y que posibilite la situación de equilibrio.

El Ministerio de Finanzas y Precios emitió la Resolución 19 de 2014, publicada en la Gaceta Oficial, donde se describen las medidas financieras y contables que entrarán en vigor antes de la unificación monetaria, así como los procedimientos y normas de la revaluación del peso cubano en las entidades estatales, a partir del denominado “día cero”.

Posterior a la devaluación, habría una serie de efectos en las empresas, tales como la valoración de los inventarios, activos, deudas y todo aquello valorado en CUC, para cambiarlo a pesos cubanos. De ese modo, los CUC se multiplicarían por una determinada tasa de cambio, cuya magnitud ha sido objeto de especulación, con variantes de 1 a 10 o de 1 a 8, entre otras. Inclusive, se han dado pasos concretos en las relaciones de venta-compra al turismo, cuya tasa de cambio se mueve en ese entorno y donde la moneda utilizada es el peso cubano.

Posteriormente, en dicho proceso, se registraría una devaluación que conllevaría muchos efectos sobre los salarios, los balances de las empresas y otros. De hecho, transcendería también a los precios minoristas (por lo general el tipo de cambio ha sido un determinante importante en la evolución de los precios)[4] y salarios (ya mencionado), vías por las cuales la unificación monetaria se vincula con la población, que no es solo a través de la tasa de cambio de CADECA.

Actual escenario y posibles tendencias

En los últimos tiempos, todo parece indicar que la correspondencia necesaria entre el CUC y su respaldo en dólares estadounidense y otras divisas[5] no se ha dado, debido a una emisión mayor de CUC que su respaldo en dólares. Ello ha motivado un proceso inflacionario en CUC y su correspondiente depreciación, de lo cual es reflejo el incremento de los precios en las tiendas en divisas y, a la vez, en los mercados de libre oferta y demanda en pesos cubanos.

Bajo la valiosa consideración de lograr un desarrollo económico creciente y sostenido, se crearían las condiciones para dar pasos progresivos con vistas a la unificación monetaria en el sector empresarial y de la población. A la vez, lo más apropiado sería hacerlo mediante aproximaciones de ambas monedas, hasta lograr la convergencia entre la moneda nacional (pesos cubanos) y el CUC. De igual forma, debido a la forma en que se estructura la economía cubana –en la cual ocupa un lugar importante la empresa estatal-, lo más aconsejable sería iniciar el proceso de unificación monetaria por ese sector empresarial.

Hasta el presente se manifiesta una especie de círculo vicioso entre bajos salarios, que a la vez conduce a bajos niveles de producción (productividad). Es decir, no hay mayores salarios porque no hay mayor producción. La devaluación (lo más aconsejable es hacerla de forma gradual)[6] pudiera ser una vía para romper dicho circulo, ya que las empresas –particularmente del sector estatal—podrían aumentar los salarios y sus trabajadores sentirse incentivados para aumentar la producción.

Todo este proceso de reunificación, con la devaluación[7] del peso cubano (sector empresarial) –de acuerdo con la tasa de cambio técnico-económicamente fundamentada, que no sería inamovible e iniciada por el sector empresarial– traerá costos y beneficios.

Entre los costos se incluiría a las empresas cuyos resultados económicos reales no les permiten seguir funcionando. Esas entidades deberán cerrar o ser subsidiadas mediante varios mecanismos de crédito por el Estado, durante un tiempo determinado, hasta que logren su solvencia. Otra alternativa es que, en consulta efectiva con sus trabajadores, estos asuman el proceso productivo bajo formas de cooperativas, con el apoyo financiero inicial del Estado, bajo condiciones de crédito bancario, subsidios, asignaciones, inversión extranjera directa o mixta con capital nacional y/o préstamos de instituciones financieras internacionales.

Durante esta fase será necesario un proceso de ajuste del empleo en la empresa estatal, en busca de eficiencia, y se mantendría solamente el personal necesario. Otros sectores pudieran asimilar el personal excedente en otras actividades, a partir de una mayor flexibilidad en la creación de nuevos espacios económicos.

Todo lo anterior requiere de un respaldo económico (ya sea en reservas, de divisas y oro nacional y/o apoyo financiero internacional) que soporte el impacto que pueda derivarse.

Las reservas de la economía cubana (ver ANEXO 1) han mostrado recuperación desde 2010 hasta 2017, alcanzando un nivel cercano a los 13.000 millones de USD. Por otro lado, el país renegoció la deuda externa recientemente, lo que conlleva cumplir con las obligaciones de pagos acordados, los cuales se mueven anualmente entre cuatro mil y cuatro mil 500 millones de USD. A lo anterior se une la reducción de los ingresos por exportaciones, la elevada dependencia de la importación de alimentos, materias primas, insumos, dificultades con el combustible, entre otras, así como señales de retorno al incremento de la deuda externa. El escenario actual es complejo, de acuerdo con los resultados de 2017 y primer trimestre 2018[8].

Entre los beneficios que motivaría el proceso de reunificación monetaria está que se podrá conocer realmente los niveles de eficiencia, qué entidad es rentable y cuál no.

Por otro lado, en determinado momento se tendrá que ir a la unificación monetaria y cambiaria en la esfera de la población[9]. De acuerdo con el proceso de acercamiento de las dos monedas en ese sector, es de esperar que se manifieste una revaluación del CUP (peso cubano)[10]. Ello implicaría un incremento de la capacidad de compra del peso cubano (CUP)[11] y el crecimiento inmediato de la demanda de alimentos y otros productos.

Para ello será necesario disponer de inventarios suficientes que permitan afrontar el incremento de la demanda, y/o disponer de los recursos monetarios y financieros en divisa real para comprar y pagar a los suministradores, con entregas inmediatas. También, monitorear que los precios de los productos no sean incrementados, tanto en el mercado estatal, como en el sector privado y cooperativo. Quienes han concentrado dinero, tanto en CUC como en CUP, acudirán a comprar de inmediato, particularmente los poseedores de CUP, mientras los poseedores de CUC tratarían de convertirlos a CUP.

De ocurrir la revaluación del CUP (peso cubano), aumentarían los ingresos de la población y ello pudiera contribuir a romper el círculo vicioso entre bajos salarios, que a la vez conduce a bajos niveles de producción (productividad). Sin lanzar más circulante a la calle, se lograría un incremento de los ingresos y se contribuiría a alcanzar los objetivos de mayor producción y productividad. Sin embargo, habrá que acotar determinadas variables referidas a la concentración del dinero en determinados estratos, realizar aperturas necesarias –sobre las cuales abundaremos más adelante– y actuar bajo un enfoque sistémico.

Si bien es cierto que en los últimos años se han abierto espacios importantes para otros actores económicos (privado, cooperativas no agropecuarias), el sector empresarial estatal en su conjunto es el mayoritario y de mayor peso en la economía total, excepto en la agricultura.

El camino más adecuado para alcanzar y consolidar la existencia de una única moneda estaría dado por el crecimiento de la producción material y de servicios productivos, la generación de exportaciones que ingresen divisas y su acumulación para incrementar las reservas.

No obstante, las medidas implementadas y encaminadas en ese sentido –expresadas en la actualización del modelo económico– no han logrado el efecto esperado, por razones que requieren analizarse de forma inmediata y que han incidido desfavorablemente en los resultados económicos, pues no han tenido el dinamismo necesario para lograr un crecimiento sostenido.

El tiempo transcurrido, más allá de lo inicialmente previsto desde la instauración de la doble circulación monetaria y cambiaria, ha contribuido a complejizar más la situación. De hecho, la realidad indica que no se puede esperar el pleno crecimiento del desarrollo económico para iniciar los pasos hacia la unificación monetaria.

Un repaso a las dificultades

En la práctica, el sistema monetario establecido tiende a una posición de equilibrio, en la cual resulta difícil avanzar en la reducción de los precios. Cada vez que la oferta se hace deficitaria o insuficiente en el mercado racionado o estatal (a precios inferiores), motiva que el consumidor tenga que mover su demanda hacia otro mercado, con diferenciales de precios sustancialmente mayores en los mercados libre, subterráneo y en divisa (CUC), para lo cual tiene que convertir sus ingresos en moneda nacional, a la tasa de cambio del mercado informal (CADECA). Hay que tener presente que la cuantía del salario medio, como fuente de ingreso fundamental de la población, es muy insuficiente en relación con los precios vigentes y su ritmo de crecimiento.

Esta compleja situación, que se manifiesta tanto en la vida cotidiana de la población como en el sistema empresarial, demanda soluciones inmediatas. En el escenario actual se registra una depreciación del CUC –ya mencionado– y una concentración del CUC y el CUP (pesos cubanos) en determinados estratos poblacionales, lo que se traduce en poder económico creciente. La apertura para crear nuevos entes económicos no estatales en el mercado interno cuentapropista y cooperativo ha generado una demanda interna que grava a la economía nacional, por cuanto motiva gastos en USD u otra divisa sin retorno (ver ANEXO 2).

Este flujo de demanda en divisa trae consigo una serie de efectos colaterales desfavorables, no acordes con el sistema económico–social al cual se aspira.

Hay restricciones y regulaciones que impiden lograr producciones y servicios exportables a los nuevos entes económicos con posibilidades de hacerlo. La vía para garantizar la disponibilidad de USD u otra divisa y cubrir esa demanda interna creciente es, hasta el presente, la economía nacional. De igual forma, no está permitida la participación del capital foráneo, de forma directa, en las empresas y negocios de interés para inversionistas extranjeros, como nuevas formas productivas y cooperativas agropecuarias, cuyas producciones pudieran exportarse y generar ingresos en USD u otra divisa, lo que compensaría o cubriría importaciones que, en la actualidad, realiza centralmente la economía nacional, limitando con ello sus posibilidades de inversión y desarrollo.

Por otro lado, se manifiesta una fuga de divisas, fundamentalmente USD, que llegan al país por diversas vías, como entrega directa de remesas, ahorros por viajes al exterior, extranjeros que visitan o trabajan en el país, etc. Esa divisa se suele cambiar en el mercado subterráneo[12], cuya tasa de cambio se mueve entre 0.93-0.95, e inclusive 0.97 CUC por USD (es probable que llegue a la tasa de cambio 1 CUC por 1 USD o superior); mientras CADECA entrega 0.87 CUC por USD.

Quienes operan en este mercado subterráneo acumulan una determinada cantidad de divisas que les permite viajar al exterior (Panamá, México, Bahamas, USA y otros países), comprar artículos en zona libres o mercados mayoristas, traerlos al país y venderlos. Aun pagando los impuestos aduanales establecidos, las ventas de esas mercancías en el mercado sumergido, a precios inferiores a los de productos similares que se venden en la red de tiendas en divisas o de moneda nacional, les dejan un margen de ganancia no despreciable, por lo que repiten ese ciclo. También realizan compras en el exterior por encargo; en ambos casos están utilizando la divisa que entra y sacan del país.

En resumen, existen al menos dos rutas de fuga de divisas hacia el exterior: una, por la vía estatal (ver Anexo 2 “Flujo de demanda de divisas”); la otra, mediante los conocidos como “mulas”, que importan productos en USD y los venden en CUC, que a la vez convierten internamente en USD, mediante la compra en el mercado subterráneo.

Es cierto que estos últimos han encontrado una brecha no cubierta en el mercado interno y logran establecer un flujo continuo de mercancías no facilitadas por los mercados oficiales. La idea no es eliminar esta ruta, sino lograr una competencia por parte de los mercados oficiales. Pero, para ello, se necesita de establecimientos internos donde se compre en divisas (USD, euros, libras esterlinas, etc.), a precios inclusive inferiores a los que venden estos lugares subterráneos.

Respecto al drenaje de divisas, se pudiera interpretar que se está proponiendo retornar al USD en los pagos en el mercado interno. Sin embargo, es importarte mostrar algunos hechos que ayuden a reflexionar:

Informaciones brindadas recientemente por la televisión sobre la convención de Turismo en Europa, a la cual asistieron funcionarios cubanos, anunciaron inversiones importantes en la Zona del Mariel y la construcción de viviendas en el país, estas últimas para la venta desde el exterior, mediante pago en divisas.

Desde hace algún tiempo se están haciendo compras por Internet desde el exterior, con pagos en divisas, de productos como cárnicos (particularmente vacuno). Estas compra-ventas están priorizadas en el mercado interno (tiendas en CUC), por encima de la demanda del mercado interno.

Estos hechos son conocidos por la población y generan opiniones desfavorables, que emergen en expresiones que aluden a la discriminación, entre ellas: “¿por qué el de afuera puede y yo no?”

En ambas situaciones, de hecho, en la práctica se está yendo a un proceso de dolarización, que ya se ha iniciado desde el exterior[13].

Hay un volumen no despreciable de divisa que la población posee, no cambia en CADECA –por varias razones, como el elevado gravamen para el USD—y prefiere retenerlo y/o cambiarlo en un mercado subterráneo de divisas, con una mejor tasa de cambio. De igual forma, se compra mercancías en un lugar donde se exhiben y venden, a precios más bajos y, en cierta medida, de una mejor calidad, más actualizadas y con variado surtido. El mercado oficial no suele ser, hasta el presente, un competidor para ese mercado subterráneo.

Los aspectos hasta aquí abordados forman parte del complejo sistema en que se entrelazan las relaciones monetarias, se expresa la dualidad monetaria y cambiaria actual y se complejizan las relaciones económicas internas y su vínculo con las externas.

La economía cubana se encuentra en una situación sumamente compleja, requiere obtener divisas frescas de inmediato, por diversas vías, dentro de los marcos legales establecidos, y adoptar medidas con cierto carácter emergente.

Una vez rebasado este panorama o en un escenario que muestre signos de recuperación respecto a la actual crisis, deberá prepararse un camino donde estas medidas dejen de ser emergentes y se sustituyan por las que requiere el desempeño normal de la economía.

En realidad, se necesita trabajar en varias direcciones y etapas, tomando iniciativas en el sector empresarial, donde deben eliminarse las trabas y ataduras vigentes bajo un excesivo marco regulatorio que imponen los organismos institucionales y estructuras intermedias. En muchas ocasiones, estas se convierten en prolongaciones de los organismos institucionales (las OSDES/Organización Superior de Dirección Empresarial, tratando de buscar separación de las funciones estatales de las empresariales), restan la autonomía necesaria a los productores directos y limitan sus potencialidades productivas. Esos ejemplos son evidentes en el sector agropecuario.

En el sector empresarial no estatal, particularmente el agropecuario, se necesita de autonomía para lograr un amplio desarrollo de las fuerzas productivas (cooperativas agropecuarias, privado agrícola, usufructuario agrícola, cooperativas de segundo grado). Este sector empresarial suele dar respuestas rápidas, no requiere grandes inversiones y encierra potencial exportable y de sustitución de importaciones.

Algunas consideraciones

La doble circulación monetaria y cambiaria se ha extendido más allá de lo esperado o inicialmente concebido, lo que ha deparado una situación compleja en el ámbito económico, social y político.

Sin duda, la vía del crecimiento sostenido de la economía cubana hubiera propiciado, mediante la acumulación de reservas en divisas, las aproximaciones de ambas monedas, hasta lograr la convergencia entre el CUP y el CUC, para finalmente lograr una única moneda sustentada por los incrementos de la producción material y los servicios productivos. De ese modo, hubiera sido posible una tasa de cambio técnica y económicamente fundamentada y respaldada por dicho crecimiento económico.

Se requiere implementar medidas encaminadas a la solución de esa problemática situación, acompañadas de decisiones más dinámicas, para lograr una mayor descentralización y eliminación de regulaciones y restricciones que hoy limitan el desarrollo de las fuerzas productivas y no propician los resultados esperados en la actualización del modelo económico cubano.

Las condiciones objetivas señalan que el ritmo de recuperación, crecimiento y desarrollo económico sostenido no se ha logrado; lo que hubiera permitido, sobre la base de este crecimiento, crear las condiciones para dar pasos progresivos en la unificación monetaria en el sector empresarial y la población.

La forma en que se estructura la economía cubana, donde la empresa estatal ocupa un lugar importante, suele indicar que lo más aconsejable sería iniciar el proceso de unificación monetaria por dicho sector empresarial.

Se necesita romper el círculo vicioso entre bajos salarios y bajos niveles de producción (productividad). La devaluación del peso cubano (como parte del proceso de la unificación monetaria y cambiaria, en lo empresarial) pudiera ser una vía para romper dicho círculo, ya que las empresas –particularmente el sector estatal– pudieran aumentar salarios y así incentivar a sus trabajadores a aumentar la producción.

Por otro lado, la revaluación del CUP (en la población) también pudiera contribuir a romper el círculo vicioso entre bajos ingresos, producción y productividad, teniendo en cuenta un enfoque sistémico.

El proceso de reunificación monetaria-cambiaria traerá costos y beneficios. Entre los costos: que dejen de funcionar, o busquen otras soluciones, las empresas irrentables. Entre los beneficios, permitirá que aflore la realidad: quién es rentable y quién no lo es.

Un aspecto importante de la actualización del modelo económico es haber creado nuevos espacios económicos (sector privado y cooperativas no agropecuarias). Sin embargo, ello ha generado una demanda interna que grava a la economía nacional, por cuanto motiva gastos en USD u otra divisa sin retorno. Este flujo de demanda en divisa interna provoca efectos colaterales desfavorables, ajenos al sistema económico y social al cual se aspira.

Como necesidad inmediata, para romper el ciclo que está erosionando a la economía nacional en cuanto a la disponibilidad de divisa (ver anexo 2), se sugiere lo siguiente:

Que las tiendas habilitadas y por habilitar como mercados mayoristas (alimentos, materiales, insumos en general) sean el lugar al cual acudan los nuevos entes económicos (cooperativistas no agropecuarios y privados en general, previa identificación) y que el pago por las compras realizadas se haga en USD, euros u otra divisa apropiada. Es de esperar que esta medida motive el incremento de la demanda de divisa real y, a la vez, aumente la tasa de cambio en el mercado subterráneo. También deberá incrementarse la demanda de USD en la casa de cambio informal (CADECA). Valorar la conveniencia o no de aplicar un porcentaje de descuento al precio en USD, a partir de determinada magnitud o cantidades a comprar.

De igual forma, el consumidor minorista pudiera acudir (como en la actualidad sucede), pero el pago por las compras lo asumiría en USD, sin porcentaje de descuento.

Considerar la posibilidad de que productores individuales no estatales (incluyendo las cooperativas agrícolas), que tengan potencialidades en cuanto a calidad, surtido y sistematicidad en la oferta, puedan acceder a la inversión extranjera, con el objetivo de exportar e insertarse en las cadenas de valor externas, para atraer tecnología, métodos de gestión modernos, generar ingresos en divisas y cubrir gastos en divisas generados por insumos que necesitan importarse.

El proceso de unificación monetaria y cambiaria se extenderá, necesariamente, a la población. Hay que tener presente que, fuera de las cuentas bancarias, existe una cantidad de efectivo acumulado, particularmente concentrado en un estrato reducido de la población, tanto en pesos cubanos como en CUC. Ello presiona e incide sobre la economía y todo el proceso de unificación monetaria y cambiaria.

La economía y su desempeño suelen tener puntos de contacto con otras especialidades, como la psicología, y en ello tiene una función que cumplir la comunicación.

En determinadas oportunidades se ha hecho referencia, por vías oficiales, a la necesidad del proceso de reunificación monetaria y cambiaria, que se ha dilatado y es necesario afrontar. Ello ha generado interpretaciones y rumores que, a su vez, han dado lugar a acciones, particularmente por sectores que concentran un volumen considerable de CUC, ante el posible hecho de que la única moneda que finalmente se establezca sea el CUP. Estas personas se han movido a las diversas instituciones bancarias para convertir el CUC en CUP, por lo que aclaraciones oficiales difundidas por los medios de comunicación masiva han insistido en que todo este proceso se informará de forma oportuna, en busca de tranquilidad para la población.

No obstante, se está manifestando un movimiento –a partir de los estratos mencionados– hacia la compra de bienes y raíces (viviendas, autos, electrodomésticos), con vistas a convertir los CUC en bienes duraderos, algunos de los cuales, con el transcurso del tiempo, incrementan su valor.

De lo anterior se pudiera deducir que cualquier comunicación e información sobre el tema de la dualidad monetaria-cambiaria y la reunificación requiere cuidado extremo y preciso.

Una alternativa para reducir presiones y efectos desfavorables pudiera ser la de efectuar un cambio de moneda una vez iniciados, de forma paralela o una vez terminados los ajustes en el sector empresarial. Esta medida encierra costos y beneficios económicos, políticos y sociales que, sin duda, será necesario evaluar. Hay experiencia anterior en el cambio de moneda realizado a principios del proceso revolucionario, pero entonces no circulaban dos monedas de forma paralela, ni había dualidad cambiaria.

Próximo el momento de establecer una única moneda, será necesario disponer de una tasa de cambio de la moneda nacional respecto a las divisas (USD, euros, libras esterlinas y otras), la cual se moverá de acuerdo al comportamiento del mercado financiero externo y la dinámica del crecimiento de la economía nacional.

La situación actual se torna sumamente compleja e insostenible a corto plazo. Habrá que adoptar medidas inmediatas, de forma gradual o paralela, primero en el sector empresarial, como se ha señalado: descentralizar y conceder mayor autonomía de gestión, de forma más acelerada en sectores clave como el agropecuario, la agroindustria, el sector exportador; mayor apertura a la inversión extranjera en sectores que encierran un efecto multiplicador importante, que impregnen rápido dinamismo, incluyendo las cooperativas (agropecuarias y privado).

Ese proceso deberá emprenderse con la observación necesaria y la mesura requerida que garanticen la continuidad y sostenibilidad del modelo económico-social al que se aspira, justo y con la mayor equidad posible (con todos y para el bien de todos)[14], pero que logre sostenibilidad y crecimiento. De continuar con la inmovilidad, los riesgos se irán multiplicando y podrían generar un fuerte shock a la economía, con resultados no deseados.

Bibliografía Consultada:

Colectivo de autores, 2006 “Reflexiones sobre Economía Cubana”, Editorial de Ciencias Sociales.

Infante J. “UNIFICACIÓN MONETARIA Y CAMBIARIA. Una decisión impostergable Entrevista agosto de 2014 Periódico Granma.

Lineamientos de la Política Económica y Social, abril 2011, página 14-15 La Habana Cuba.

Nova A.: “La dualidad monetaria en la economía cubana” 18 de Enero de 2014 www.ipscuba.net

Hidalgo V, Vidal P, Tabares L “Equilibrios monetarios y política económica”, en Economía y Desarrollo. No. 2 / Vol. 127 / Jul.-Dic. / 2000.

Hidalgo Vilma y Doimedios Y. “Dualidad monetaria en Cuba: causas e implicaciones de política económica” 2016

Vidal P.: “La desaparición del CUC va a ser bastante rápida” entrevista Milena Recio de marzo, Progreso Semanal/ Weekly 2014

Vidal P.:Portada Cuba Estudios Económicos cubanos, enero de 2016.

Dualidad Monetaria 2013 “CUC/CUP: la doble circulación” jueves de cada mes, febrero 28. Revista Temas

Notas:

[1] La dualidad monetaria en el ámbito de la economía cubana fue instaurada, por vez primera, en 1914, en la etapa republicana, cuando el peso cubano comenzó a coexistir con el dólar. La circulación del dólar se interrumpió en 1948, con la creación del Banco Nacional de Cuba, que estableció el peso cubano como moneda única ((Infante J. 2016).
[2] Emisión de pesos convertibles, en diciembre de 1994.
[3] Se trata de la tasa de cambio. En marzo de 2005 se revalúan las dos monedas cubanas. Primero, con la reducción de la relación entre ellas (de 26-27 a 24-25 pesos por cada peso cubano convertible). En segundo lugar, elevando la paridad del peso cubano convertible ante el dólar: del tradicional 1 por 1 se pasó a 1,08 dólar por cada peso cubano convertible (más un recargo de 10 % en el canje a población en efectivo).
[4] En la economía cubana, el IPC (índice de precios al consumidor) suele estar determinado por: 40 % por los precios (por lo general regulados) de mercados formales, 30 % por los precios de los mercados agropecuarios y otro 30 % por los precios del mercado informal (incluye sector por cuenta propia y mercado negro). Se considera que, tras la devaluación, los mercados que primero se verían afectados por incrementos de los costos serían el formal y el agropecuario, puesto que en sus transacciones interviene la tasa de cambio oficial, ya sea a través de importaciones o en su interacción con los mercados transables en CUC. Quiere decir que alrededor del 70% de los precios incluidos en el IPC serían sensibles a la variación del tipo de cambio. Estas variaciones en los mercados formales y agropecuarios redundarían, inevitablemente, en alteraciones de los precios de los mercados informales, producto de su alta correlación.
[5] En la práctica ha surgido una tercera moneda, la llamada Carta de Liquidez (CL), con la cual se identifican los CUC que tienen real respaldo en divisas. Ello ha sucedido debido a la emisión de pesos convertibles por encima de su respaldo en divisas extranjeras (Infante J. 2016).
[6] De acuerdo con algunas experiencias, la devaluación puede efectuarse por dos vías, ambas sobre un proceso de tránsito con tipos de cambio múltiples. La primera: aplicación inicial de la devaluación en algún circuito cerrado de empresas (empresas menos vulnerables, digamos exportadoras). El resto de los circuitos seguirían incorporándose lentamente, para así tener mayor control de la situación. La segunda: aplicación de minidevaluaciones, para que las entidades afectadas se ajusten lentamente a la nueva situación.
[7] Durante el proceso de acercamiento de las dos monedas (CUP y CUC), en las relaciones inter empresariales, en el momento de inicio se parte de que 1 CUP = 1 CUC y, durante ese proceso, la aplicación de una tasa de cambio técnicamente fundamentada motivaría a dicho proceso evaluativo, a manera de ejemplo, transitar a una conversión de 8 CUP = 1 CUC. Ello implica que se requeriría de ocho veces más CUP para lograr una equivalencia con el CUC. De hecho, se manifestaría una devaluación del CUP.
[8] “Consejo de Ministros analiza actualidad económica y social del país”, 27 abril 2018. www. Cubadebate noticias.
[9] En la actualidad, la tasa de cambio establecida es de 25 CUP = 1 CUC, en la relación de compra en CADECA. La venta por CADECA es de 24 CUP = 1 CUC.
[10] En el proceso de reunificación monetaria y cambiaria, en dicha esfera, es de esperar una revaluación del CUP. La tasa de cambio que se establezca, técnicamente fundamentada (no necesariamente inamovible durante el proceso) pudiera ser, a manera de ejemplo, de 10 CUP = 1CUC o 8 CUP =1 CUC, hasta lograr una misma tasa de cambio para ambos sectores, el empresarial y el de la población. Quedaría una sola moneda nacional, con equivalencia con la divisa externa (USD, euros, etc.), cuya tasa de cambio para ambos sectores pudiera variar o ser dinámica en relación el comportamiento de la divisa real en el mercado financiero externo. Los planes económicos anuales, mediano plazo, pudieran estar sustentados sobre diversas alternativas, de acuerdo con las proyecciones del comportamiento de las tasas de cambio de las divisas reales en el mercado financiero internacional.
[11] A manera de ejemplo: el precio del muslo de pollo congelado (28 abril 2018, Mercado 3ra y 70, Miramar, Playa) era de 1.8 CUC el Kg. Por tanto, un paquete de 1.474 Kg tenía un costo total de 2,65 CUC, que a la tasa de cambio vigente de 25 CUP = 1 CUC, suma un costo total de 66,25 CUP. De mantenerse el precio (1,80 CUC por Kg) sobre el paquete de igual peso (1.474 Kg), sobre la base de una tasa de 8 CUP por 1 CUC, el costo total del paquete sería de 21.20 CUP. Se registraría un incremento de la capacidad de compra del CUP en 3,21 veces.
[12] Por lo general, en cada barrio existen más de un “agente” cambiario, e inclusive existen lugares donde se exhibe y vende la mercancía. Se está manifestando una banca privada.
[13] Se entiende que la economía cubana urge de obtener divisas frescas.
[14] José Martí: “Con todos y para el bien de todos”, discurso pronunciado en el Liceo Cubano en Tampa el 26 de noviembre de 1891.

Armando Nova González es economista

Fuente: http://www.ipscuba.net/economia/unificacion-monetaria-y-cambiaria-en-cuba-decision-impostergable/

Se han publicado 751 comentarios



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  • Julio.P dijo:

    Estamos ante un ensayo de alta calidad,honesto y realista, elaborado con seriedad y profesionalidad. Resulta claro que en un trabajo mas extenso sobre esta problematica tendria que profundizarse mas en causas y condiciones para poder brindar con mayor alcance, propuestas de soluciones mas ajustadas y que contemplen medidas de corta fuego para atajar a tiempo, las posibles desviaciones que pueden producirse en la economia al aplicarse la eliminacion de la dualidad monetaria y cambiaria. Una de las reacciones adversas pudiera ser la inflacion descontrolada en las empresas y que pase a la poblacion.

    Se habla de unas Reservas de Miles de Millones. De donde sale eso? Es una informacion que ya quisieramos que fuera cierta, pero realmente quienes unico hablan de esto son las publicaciones externas que no pueden tener una informacion fidedigna que por los motivos conocidos, nunca se han brindado oficialmente por nuestras autoridades y es logico que asi sea.

    En mi opinion, no obstante lo anterior, el trabajo tiene mucho merito y es bueno tener en cuenta a la Academia para que se apoye el trabajo de los que tienen la responsabilidad estatal de enfrentar esta tarea. Confio en que oidos receptivos de estos ultimos, tomen en consideracion las buenas ideas que se reflejan por el Economista Armando Nova.

  • raciel dijo:

    como siempre digo, espero q estos comentarios los lea alguien q pueda tomar decisiones x q siempre son asi, el descontento de la poblacion es astronomico, no queremos mas discursos, mas planteamientos, mas informes, analisis, queremos q resuelvan el problema economico q nuestros mismos dirigentes han creado, saludos

  • oscar dijo:

    Me parece que el CUC no es una Moneda Fuerte, es un papel de colores que se saco a la calle para colectar el DOLAR que habia sido despenalizado.
    La gente tenia Dolares, y para que el Estado pudiera recibirlo tenia que dar determinados servicios. Recordemos que aun en medio del Periodo Especial las tiendas en Divisa estaban repletas y tenian todo tipo de bienes.
    Pero era mas facil para el Estado no hacer el esfuerzo, y colectar el Dolar sin tener la presion de mantener calidad y la oferta
    Entonces sacaron el CUC, el Estado colectaria el Dolar directamente sin ofrecer servicios, y encima con un impuesto.
    Fue un abuso
    Y fue como siempre ha ocurrido con el Estado, el Viejo principio de pan para hoy, hambre para manana.
    Ahi lo tienen.
    Una cosa mas, y se puede buscar en los Archivos de la mesa redonda: En aquellos debates en ese programa de la TV, cuando alquien planteo una duda respecto al impuesto al dolar y la disminucion del poder adquisitivo de la poblacion, quien fue el que dijo entonces: Que mande mas dinero la gusanera ?

    • Day dijo:

      De acuerdo con usted, parece que ya nadie se acuerda de la frase: "QUE SE CUIDE EL DOLAR"

  • acv dijo:

    Armando Nova González me quito el sombrero ante usted, mis aludos y respetos alguien toca el tema medular de la economia cubana, resolver esto sea por sus apuntes o no, pero resolverlo y entonces hablaremos de economia, al fin alguien habla.

  • esalgari dijo:

    Solamente mas de lo mismo......

  • juan carlos dijo:

    Todo está dicho en este artículo y en los sabios comentarios de las personas, que a veces no se oye, ni se le presta atención. Hay que quitar el gravamen del dolar, eso al único que perjudica es a la gente de a pie, y claramente la gente prefiere cambiarlo en la calle que como mínimo le dan 0.93 por usd, por favor abran los ojos, no podemos estar estáticos, es hora de tomar decisiones con respecto a la dualidad monetaria y otras cosas importantes que atentan con el desarrollo económico. El tiempo pasa y ya la dualidad monetaria lleva casi 25 años señores.

  • Maria dijo:

    Una explicación bien extensa, pero la verdad es que quien esta sufriendo las consecuencias de esta doble moneda es el pueblo que vive de su salario, no entiendo que para los precios en CUP lo tengan que multiplicar por 25, y por qué entonces no multiplican por 25 nuestro salario y así ganariamos con justeza de acuerdo a los precios, son desorbitantes los que pone el estado, no le hace la guerra al particular, por el contrario le sigue el juego, esto ha llevado demasiado tiempo sin una solución que beneficie al trabajador.

  • Cesar Cueto Esteban dijo:

    La verdad q el articulo esta muy enrevesado porque trata varios temas a la vez sobre el asunto pero no da conclusiones, yo creo q:
    es urgente resolver el problema de la doble moneda, pero hay q resolver antes muchas cosas y según mi opinión algunas de ellas son:
    aumentar el control interno en las empresas para evitar el robo y desvíos de recursos q aumentan el exceso de circulante y afectan la producción y rentabilidad de las empresas. Además si aumentamos los salarios, y no hay control empresarial seguirá el robo y desvío de recursos, lo cual será un incremento adicional del circulante.
    hay q mantener la tasa actual de cambio pues con la poca disponibilidad actual de productos la demanda se dispararía y esto sería un caos mayor q el q tenemos ahora. Hay q aumentar salario solo en las empresas rentables.
    reducir la tasa de cambio de forma proporcional al aumento de la economía y disponibilidad de bienes de consumo.
    aumentar e incentivar la iniciativa privada en el sector de servicios, cooperativas, agricultura, transporte.
    hacer en Cuba una zona franca como la de Colón en Panamá q posibilite q los empresarios privados cubanos obtengan allí la mercancía q obtienen en otros países.
    otorgar licencias de importación a empresarios privados a saber: cooperativas, dueños de negocios relacionados con los servicios, productores privados agrícolas, etc.
    dar licencias para establecimientos de venta de ropa, zapatos, efectos eléctricos y otros a cooperativas o personas físicas
    cambiar el cambio actual del dolar-cuc, de tal manera q se eliminen los especuladores callejeros y se reduzca la más posible la acumulación de divisas y esta se pueda recuperar
    establecer préstamos en divisas a los empresarios privados para que puedan comprar la mercancía e insumos tanto en Cuba como en el exterior.
    Creo q se pueden hacer muchas cosas mas, éstas son algunas q a mi parecer aumentarían la oferta lo cual bajaría la demanda y permitiría ir equilibrando la economía. Pero lo más importante es el aumento de la calidad y productividad en la Empresa Estatal y fundamentalmente la industria azucarera.
    César Cueto Esteban

  • CMC dijo:

    A mi modo de ver, hay algo que debemos comprender todos los que reclamamos a nuestros líderes promesas aún no cumplidas, pues lo que está claro, quienes las hicieron en su momento, hoy continúan ocupados y preocupados en hacerlas realidad cuanto antes. no es menos cierto que cuando llegue el momento enfrentaremos dificultades previstas y otras no tanto, pues dependerá siempre de factores externos e internos que llevarán a otras decisiones para resolverlos, pero; lo que tenemos que entender todos es que no podemos continuar como estamos, razones sobran. No hay obra que no pueda ser concluida, si no se empieza, perfecionable tendrá que ser siempre.

  • Lourdes dijo:

    Armando, todo está clarito, clarito y entonces?

  • Jose R Oro dijo:

    Coincido con el Dr. Luis A. Montero Cabrera, en que este articulo del economista cubano Armando Nova González (a quien felicito de todo corazón) era muy necesario. La sinceridad es uno de los elementos que necesitamos para poder alcanzar lo requerido en el socialismo (prosperidad, sostenibilidad, aceleración del crecimiento económico, etc.). Uno de los grandes enemigos de la sinceridad social es el eufemismo, expresiones como "desvío de recursos" en vez de robo por ejemplo, o de expresiones cripticas, ininteligibles o no explicadas, muchas veces expresadas en formas de clichés o frases huecas.
    El peligro a que se vio abocada Cuba durante el periodo especial no fue el de tener inflación, esta existe casi siempre y no es negativa (e incluso en muchos casos es positiva), sino de tener una inflación galopante o hiperinflación, que es algo bien diferente. El no tener inflación o incluso inflación negativa (deflación) es tan o más negativo que una inflación controlada o moderada. En la teoría marxista clásica la deflación es una consecuencia directa de las crisis de superproducción, de las crisis cíclicas de capitalismo, que en nuestra Isla conocimos en el leguaje común como “el machadato”, donde no podíamos vender el azúcar y otros productos por falta de demanda en medio de la Crisis mundial de 1929 y años posteriores.
    Aceptar un proceso de inflación es muchas veces posible y se puede hacer deliberadamente o es involuntario e incontrolable. En el primer caso podemos mencionar la hiperinflación del reichmark durante la Republica de Weimar en Alemania o la del dong en Vietnam entre 1980 y 1990 (estabilizado para el 2010 entre un 3% - 4% anual, bien por debajo del crecimiento económico promedio del país). En el segundo caso podemos mencionar la hiperinflación argentina de 1989, la crisis económica y financiera de Zimbabwe y algunos otros ejemplos. El Crack de Wall Street en 1929 no trajo un proceso inflacionario en sí mismo, sino deflacionario, es decir existía una oferta muy superior a la demanda y la gente simplemente no tenía dinero para comprar.
    El artículo explica muy bien las razones que llevaron a la decisión de la doble moneda y el múltiple patrón cambiario, adoptada por el gobierno cubano durante el periodo especial. Un factor adicional al desplome de la capacidad económica del país tras el colapso de la Unión Soviética y del campo socialista, fue que el aspecto financiero del cruel Bloqueo, hacia que Cuba no tuviera un control total de sus aspectos cambiarios y monetarios. De menor importancia que los problemas propios de la economía nacional, y del Bloqueo, fue la falta de entusiasmo de las fuentes crediticias internacionales, después de que Cuba no solo no pagó una parte de sus deudas se convirtió en el país líder de no pagar las deudas por los países del tercer mundo, lo que por supuesto no nos granjeó ningún cariño por parte de los acreedores, efecto este ultimo que se eliminó en gran medida con la renegociación de la deuda en años recientes, bien explicada en el artículo. Los dos primeros factores, una economía lenta y el cruel Bloqueo, aun perduran en toda su malignidad.
    Creo que lo más importante del artículo de Armando Nova González, no es el análisis de las causas de la doble moneda en Cuba, sino la urgencia de su eliminación y las formas de cómo hacerlo.
    (Continuará)

  • Jose R. Oro dijo:

    (Continúa)
    Hay que aumentar la producción y los servicios en Cuba, punto. La única alternativa es aceptar una cierta inflación y pérdida del valor del peso para evitar lo cual precisamente se creó la doble moneda, pero hay que reconocerlo y hacerlo. La razón última de la dilación en la reunificación monetaria es que el “oxigeno” necesario para hacerlo no llegó aun a la economía nacional. No es tanto la moderada complejidad técnica de hacerlo, que a mi juicio se ha exagerado, sino que por decirlo de cierta manera la dualidad monetaria no ha cumplido plenamente con sus funciones, y la reunificación del CUP y del CUC (incluyendo por supuesto la capacidad cambiaria de la moneda unificada) se tendrán que hacer de forma controlada, por pasos y probablemente tendrá una componente inflacionaria (probablemente moderada) que era precisamente lo que se quería evitar con la introducción del CUC). Pero una cosa es inflación moderada y muy otra una inflación galopante.
    Hay que hacer la unificación y “morder la bala”, porque la moneda dual se ha convertido ahora en un obstáculo para el crecimiento económico real del país, y sin este no se fortalece la moneda, pues hay que cortar el nudo gordiano. No es falta de saberlo, ni para ello hacen falta “200 especialistas, incluso asesores extranjeros” para precisarlo. Es no entender que al socialismo la pobreza sostenida y dilatada le es muchísimo más perjudicial que la riqueza legalmente adquirida. Hay gente que prefiere morirse antes que ir al médico, aunque veamos que un amigo (como Vietnam o China) ha mejorado su salud. He escuchado hasta la saciedad que Cuba es diferente a Vietnam, como el cáncer de mi amigo puede ser diferente al mío. Pero hay que ir al médico de una forma u otra.
    No podemos dejar de crecer la agricultura y la industria alimentaria, hay que ofrecer más y mejor transporte, hay que construir y reparar viviendas, calles y casi todas las infraestructuras. Originalmente la doble moneda nos daría el tiempo para hacerlo, hoy la situación ha cambiado, el no unificar el peso se ha convertido en un mecanismo de frenado (entre otros, incluyendo al cruel Bloqueo) para que el crecimiento de la economía suceda. No es aceptable una política de choque, pero si las carencias se prolongan más y la capacidad adquisitiva real no crece, eso es de hecho una política de choque.
    La unificación de la moneda ayudará al mejoramiento de la economía, porque restablecerá una parte de la confianza de los inversionistas, para participar en la economía cubana. Ese es un tema de largo aliento e incluye por supuesto el incentivar que los cubanos en el exterior inviertan en su país. Al revés de las “mulas” que el dinero entre mas a Cuba y que salga menos de Cuba. Esto no se resuelve con prohibiciones sino todo lo contrario con aperturas. Por supuesto que hay que permitir mas iniciativa no – estatal legitima dentro del país y no demonizarla.
    El próximo 10 de abril la Constitución entrará en completo vigor. Creo que hay muchas cosas por hacer que no deben esperar más, y hay que hacerlas, no solo hablar de ellas. ¡Facta non verba!
    Lo mas importante de este articulo es que trasciende muchísimo lo panfletario y abre la puerta para comentarios y otras contribuciones profesionales, que pongan en claro lo que es necesario hacer.

    • Felo dijo:

      Muy profundo análisis del Dr. Jose R Oro. El tener dos monedas conspira hoy contra la inversión extranjera y los esfuerzos económicos internos, precisamente en contra de las razones por las que se creó tal dualidad. Hay que quitar la doble moneda, aunque esto cree algunos efectos negativos, los positivos van a ser muy superiores.

    • Lina dijo:

      Le expreso mi completa aquiescencia a lo planteado por el reconocido intelectual y cientifico cubano Jose R Oro. La reunificación de la moneda es imperiosamente urgente. Pero no menos necesario es el desarrollo de la producción y los servicios que es al fin de todo, el respaldo de la divisa unificada. No le temamos a potencial efecto de "shock" de tal medida, utilizemos a unificacion monetaria y otras medidas de incentivo a la produccion de bienes materiales y servicios, como la via para salir del "shock", porque ya estamos en el. Hay que avanzar en un crecimiento económico acelerado para proteger a la sociedad socialista cubana, de su peor y más persistente enemigo interno, la pobreza y las carencias. Para luego es tarde, ya nos hemos tardado demasiado en la unificación de la moneda

    • Ruben dijo:

      Sr. J. Oro, lo felicito 100% por su sincero y bien elaborado comentario. Solo quisiera su opinión acerca de que se escribe que; "La cantidad de CUC en circulación debe corresponderse con el respaldo en dólares estadounidense y de otras divisas (caja de conversión) de que se disponga y que posibilite la situación de equilibrio." Más tarde el autor indica: “En los últimos tiempos, todo parece indicar que la correspondencia necesaria entre el CUC y su respaldo en dólares estadounidense y otras divisas no se ha dado, debido a una emisión mayor de CUC que su respaldo en dólares. Ello ha motivado un proceso inflacionario en CUC y su correspondiente depreciación, de lo cual es reflejo el incremento de los precios en las tiendas en divisas y, a la vez, en los mercados de libre oferta y demanda en pesos cubanos”
      ¿Qué piensa usted de estas dos citas, y que conclusiones debemos sacar de ellas? Le ruego sus ideas sobre esto, ideas que sé son siempre sinceras y no consignas.

      • Jose R Oro dijo:

        Estimado Rubén, si usted es quien supongo, por supuesto que sabe de economía y finanzas mucho más que yo. Le contestare de la forma más honesta, aunque repito usted sabe más que yo del tema. Por supuesto que ambas afirmaciones del autor son ciertas, la primera corresponde a la intención y la segunda a la realidad. En general la creación de una moneda “fuerte” solo funciona si se produce un crecimiento grande del sector productivo y de los servicios. Un ejemplo es el “chervonetz”, certificados equivalentes a la cantidad de oro que tenía una moneda de 10 rublos de la época del Nicolás II, en la Republica Federativa Socialista Soviética de Rusia en 1922 -1924, introducido por V.I. Lenin en asociación con la NEP. No fue concebido como un vehículo de circulación monetaria, sino como un valor de reserva para controlar la inflación. Tuvo completo éxito y se autorizo a realizar pagos en “chervontsi”, el gran éxito económico de la NEP garantizo la confiabilidad de esta moneda fuerte, la que murió junto con la NEP. Solo una cantidad limitada de monedas reales (la aplastante mayoría eran certificados) fueron emitidas, más bien para coleccionistas, no tanto para circulación.
        La situación de Cuba durante el periodo especial fue particularmente dura, equivalente a los efectos de una devastadora guerra. El colapso del campo socialista, en especial de la Unión Soviética, el cruel e inhumano Bloqueo anti – cubano, una deuda externa bastante considerable y un sistema económico basado en grandes y en muchos casos ineficientes EES que se quedaron instantáneamente sin la mayor parte de sus anteriores mercados y sin su base de materias primas u otros suministros. Sobrevivir esa combinación fue una indudable hazaña del pueblo y del gobierno cubano.
        En ese contexto se abrían dos caminos, el primero era como en Vietnam permitiendo la desvalorización del dong y abriendo la economía a un desarrollo acelerado con la política Do Moi. Lo que allí ocurrió desde 1986 (note que el Bloqueo contra Vietnam solo fue levantado en 1996, y que durante esos primeros diez anos la economía vietnamita creció como promedio un 7+% anual) es un tema que debe ser bien estudiado.
        La segunda vía, como hizo Cuba en 1993 -94, es la dualidad monetaria, ampliamente bien explicada en el fundamental articulo de Armando Nova González. Sé que muchas personas no comparten mi opinión, pero creo que cumplió su papel, en la década de los 90s del siglo pasado, lo que no se produjo (y no podía producirse) fue la aceleración económica, que permitiera la unificación monetaria. En esas condiciones, perdió su sentido original, se crearon múltiples formas de parasitismo legal e ilegal, y se terminó por emitir más papel CUC que el que estaba respaldado por dólares y en menor medida por otras divisas. Quiero insistir que si esta unificación no se realiza de consuno con una aceleración de la producción de bienes materiales y servicios, no será eficaz. ¡Un fuerte abrazo Rubén S.!

    • Economista de a pie dijo:

      Estimado Oro, siempre sigo con interés sus análisis de otras temas, ahora estoy de acuerdo con usted en algunos aspectos y en desacuerdo completamente en otros

      (con el artículo no estoy de acuerdo ,son medidas antipueblo, si no las ve me lo dice para citarlas y comentarlas en otro comentario):

      1- “ La única alternativa es aceptar una cierta inflación y pérdida del valor del peso” el término “una cierta= a un poquito de inflación del peso” evidencia que usted no vive en Cuba , ni tiene que romperse la cabeza pensando cómo y de qué forma va a alimentarse a usted y a su familia debido precisamente a esta inflación del peso -y, aún cuando trabaje en una empresa rentable-. Sencillamente porque el Estado ha creado mecanismos para no pagarme lo que vale mi trabajo. Y ha creado un margen de ganancia astronómico en sus tiendas estatales, ocultando la ineficiencia, la corrupción y la falta de gestión de altos mandos que siguen viviendo del cuento. Provocando no “un poquito” sino una inflación X25 ” que sólo alguien que la sufre, se la pagan por 1 y se la cobran por 25.00 aquí y no en el extranjero la entiende como “tremenda”.

      2- “Hay que aumentar la producción y los servicios en Cuba, “en esto sí estoy de acuerdo con usted pero hay muchas otras alternativas y muchos otros cubanos lo han expresado aquí en Cubadebate de una manera diáfana:

      • Retirar trabas arcaicas, impuestos e intermediarios para que los campesinos puedan dedicarse a producir alimentos, y que su ganancia estimule a otros a seguir su ejemplo y se desarrolle el sector que es el que más afecta a nuestra economía hoy.

      • Topar los precios con márgenes de ganancia justos , y no al libre albedrío como se hacen hoy y que frenan la producción que es lo que está sucediendo : la ganancia se está sacando hoy de subir el precio y no de producir más. cUando topando los precios se puede lograr precisamente un aumento de la producción con una reducción de los precios.

      Iba a seguir escribiendo pero lea los comentarios de los foristas que son el pueblo, no soy sólo yo, son interesantísimos : Los “artículos” de los cubanos de a pie sólo tienen compromisos con el Pueblo.

      • Jose R Oro dijo:

        Estimado economista de a pie. En realidad no veo que estemos en contradicción alguna. Empiezo por la segunda parte, acerca del incremento de la producción, lo que usted pone a continuación son las formas de implementarlo en la práctica. Yo creo en el papel de la EES socialista de estar a cargo de los principales medios de producción, como son las plantas eléctricas, aeropuertos, siderúrgicas, gran minería, ferrovías, refinerías de petróleo, etc. Pero creo firmemente que las PYMEs, las cooperativas, la inversión de cubanos en el exterior (o en Cuba) y en general las formas no –estatales de la producción y los servicios, deben ser promovidos, incentivados y desprovistos de trabas y de demonización. Hay que aumentar la producción aceleradamente y con sostenibilidad.
        Con respecto a la inflación, creo que es imposible hacer la unificación sin que se produzca una determinada inflación, que deseo sea la menor posible. Pero lamentablemente pienso que la alternativa de mantener la dualidad monetaria tendría efectos peores. Debe usted entender que para nada defiendo el que se produzca una inflación, sino que es necesario cortar el nudo ahora antes que los daños, ya muy considerables, sean más graves.

  • Ranggell dijo:

    Muy buen trabajo, bastante completo, y en un lenguaje bastante sencillo, como para que todo el mundo lo entienda; y estoy seguro que toda la bibliografía de donde fueron extraídos los recortes son muchos más profundos y con ejemplos reales de la situación actual.
    Hay varios puntos sobre los cuales se pudiera abundar hasta el infinito, con mi modesto léxico solo me voy a referir a algunos de ellos: uno es la supuesta responsabilidad del estado con la capitalización de algunas empresas que nunca han sido rentables, se pudiera hacer el intento otra vez, pero desde el mismo momento en que se planifica una pérdida en una empresa determinada ya el estado está asumiendo una erogación de divisas que no tenía planificado y de la cual no va a recibir ningún beneficio. Esto se puede hacer una vez hasta que logren su solvencia o desaparezcan, porque si no se recupera en el tiempo y con el capital acordado no me parece que el estado tenga la obligación de mantenerlas.
    El otro punto es la conversión del capital en divisas que tienen determinadas empresas, y lo argumento con un ejemplo: Mi empresa genera divisas, bueno, no genera divisas, los ingresos van a una cuenta única del Grupo Empresarial y este después le asigna a la empresa lo que le parece (primer enredo); esa divisa dentro de la contabilidad se valora a 1.00 CUP por cada CUC o MLC que se ingrese, (segundo enredo) mi empresa me paga a mí en CUP, y a mí no me interesa que los ingresos de mi empresa sean en CUC o MLC, además, para la contabilidad ya es todo igual(CUP) (tercer enredo); si a mí me hace falta un CUC o MLC voy al banco o a una casa de cambio y me lo van a vender al cambio que esté en ese momento, no a uno por uno como se lo convierten a la empresa (cuarto enredo), por lo que la empresa se afecta en gran medida si se tiene en cuenta que todos sus CUC o MLC solo tienen un valor de un CUP. Una pregunta: ¿Por qué no se le valoran los ingresos en CUC o MLC de las empresas igual que valoran el triste salario que la empresa me paga?
    El otro punto es sobre el dólar estadounidense, ya este tipo está a 1 x 1 en el “supuesto” mercado negro,,, que no es tan negro si se compara con lo que te paga el banco por uno igual. Nadie que esté saliendo a comprar a otro país va a cambiar un dólar al banco porque sabe que va a perder más del 10 % de todo lo que cambie, y como yo digo,, y dirá mucha gente; en Estados Unidos 10 $ es basura, pero en cuba es dinero. Es incalculable la cantidad de miles de dólares que se esfuman de nuestro país por esa vía; y por lo general lo que traen son un poco de trapos,,, pero con mejor calidad y a menos precios que lo que se vende en la red de tiendas estatales. ¿Es tan difícil hacer esto mismo por parte del estado?, y todo el mundo paga al tin, nadie que se dedique a esto tiene créditos bancarios o alguna facilidad de pago.
    Hay mucho por decir y analizar aun, solo espero que el estado tenga buena visión futurista para que los resultados beneficien al pueblo.

  • Toussaint dijo:

    La verdadera realidad es que hay que admitir que esta fuè una medida que se aplicò sin un analisis profundo de las consecuencias y como todo lo que se hace mal ahora nadie es responsable. El problema critico en sì no es la dualidad monetaria sino el desbalance entre el costo de la vida y los salarios. Seguimos con salarios bajos y precios en el cielo. En el caso de las personas que viajan y venden sus mercancìas, se debia analizar que este negocio funciona porque el estado no ha sido capaz de resolver esta situacion y en vez de ponerle frenos deben buscar una soluciòn donde el estado ofrezca opciones mejores que los privados eso por sì solo hace bajar los precios... si quieren me publican. La doble moneda es una señal de nuestra ineficiencia.

  • labala dijo:

    a todo esto sumenle la cantidad de divisa que deja de ingresar el pais por no contar con un parque de aviones para que clientes que se hospedan en hoteles en cayo largo del sur puedan ir de opcionales a la habana, lo cual deja de ingresar a 202,cuc por cliente, ya que todas las semanas se suspenden las excursiones

    • Ditu dijo:

      Los turistas de cayo largo no vienen a la Habana y los de la Habana no van al cayo todo se hace con el mismo vuelo q sale x la mañana de la Habana esa situación lleva 25 años y desde los Polos de Santa María Coco y Guillermo tampoco vienen a la ciudad Maravilla cuantas veces hemos devuelto el dinero ya cobrado o les hemos dicho; la excursión no se esta vendiendo . Ah Varadero - Pinar del Río (Viñales) , y Havana - Trinidad , tampoco se venden desde el 2000, Cuantos cientos de millones de USD y Euros perdidos, cuántos en esos 25 años

  • EntreRios dijo:

    En este proceso se han cometido muchos errores. El peor (a mi juicio) fue desdolarizar la economía. O sea, cambiar el USD, entonces en libre circulación, por el C.U.C, una moneda "Florero" que pronto se emitió más que su respaldo en USD conllevando al actual proceso inflacionario. Encima establecieron un gravamen (IRREAL) a la importación de USD. Hoy las tiendas “TRD-CIMEX” compran en el exterior en moneda fuerte USD y venden en el mercado interno por una moneda artificialmente sobrevalorada. La economía pierde a viaje. Urge analizar y repensar esta situación. No podemos darnos ese lujo. Saludos

  • Eunice dijo:

    Un artículo excelente, digno de ser estudiado a detalle por la información que contiene. Teniendo en cuenta que últimamente este tema de la unificación monetaria se evita manejarlo públicamente, parece que esto es un adelanto de lo que viene. Es obvio que este proceso es una tema muy complejo, con muchos beneficios pero también otros costos. Pero lo que si es real es que es necesario y urge la toma de decisiones novedosas, valientes y soberanas, porque la calidad de vida del pueblo está muy afectada y el costo político que eso trae consigo es muy alto. Es imposible e insostenible continuar con esa situación para el cubano de a pie y también continuar con los mismos esquemas económicos.

  • Jose luis amador dijo:

    Compañeros todos:
    Hace tiempo que estoy escribiendo en este espacio la necesidad de que hay que instaurar una sola moneda en nuestro país, como en todos los lugares del Mundo. Esto es súper-importantísimo para la economía del país, que por supuesto, debió haberse resuelto hace más de 30 años. Pienso que esto es el inicio de todo lo que resolvería el problema de la eficiencia, palabra que últimamente veo que se usa por todo el mundo como un slogan, pero nadie de esos que lo dicen ni sabe nada de eso y no crean las condiciones reales (un personal con condiciones) para que la misma se pueda efectuar. La eficiencia no sale sola, hay que crearla y para hacer eso hace falta gente capacitada, empezando por los técnicos universitarios, guste o no guste.

    Los lineamientos tratan todo (o casi todo) lo que expongo y resumiendo podemos decir que tenemos en este momento 4 problemas fundamentales (a resolver en el siguiente orden):

    -- Eliminar la doble moneda (o la unificación) - para ver primero cuánto valen las cosas realmente.
    -- Después que se sepan los costos correctos de cada cosa, acabar de regular los precios
    (como existe en todos los países desarrollados y sub-desarrollados). En
    América Latina es el 30 % de ganancia solamente.
    -- Después el cuidado de los medios de producción (el Mantenimiento Preventivo Planificado) por los directivos y
    todos los funcionarios estatales (con sus correspondientes leyes para establecer una obligatoriedad
    rígida y estable). Si los precios se regulan entonces sí habrán personas dispuestas para hacer de todo.
     Y el cuidado del uso correcto de todos los recursos (energía, combustibles, agua, etc.)
    con sus correspondientes normas, con costos actualizados y en una sola moneda; con sus leyes bien establecidas,
    calzando la obligatoriedad del asunto y con su chequeo rígido y organizado por organismos estatales
    (Contraloría u otro).

    Por supuesto, después que se haga esto se generarán muchos cambios estructurales en todos los Ministerios, donde se encuentra el más controvertido desde hace muchos años (vivido por experiencia propia desde el año 1973): Darle a los obreros calificados, técnicos medios y a los ingenieros las condiciones de trabajo, de vida y la jerarquía que necesitan para poder trabajar.

    Esto del cuidado de los Medios de Producción debe tocarse así o de otra manera (o en otros párrafos), pero no puede faltar, porque si no seguiremos sin las leyes y normas que creen la obligatoriedad en este vital tema y no habrá garantías de que se pueda obligar a los "jefes" a trabajar bien y que se vean obligaditos a usar a los profesionales, a los obreros calificados y a usar el dinero en divisas para planificar los repuestos necesarios. Si esto no se escribe de alguna forma en la Constitución, para mi criterio, es como si la misma quedara sin piernas.

    Las normas con que se confeccionan todas las variantes para escoger económicamente bien cualquier inversión no pueden estar obsoletas (sin precios actualizados y con procedimientos reales usadas en nuestro país). Eso está ocurriendo. Tenemos un trabajo hecho desde el 2006 en el INRH y por no atenderse con conocimiento y valentía se pierden en todo el país no menos de 100 millones de dólares al año (conservadoramente) por problemas de incorrectos bombeos de agua y mala explotación de los acueductos. A mi entender, no darle solución a esto que planteo en estos dos últimos párrafos, es como mantener un delito económico gigantesco vigente desde hace decenas de años.

    Cualquier cosa que quieran conversar conmigo, les dejo mis coordenadas completas, quedando de ustedes revolucionariamente:

    MsC. Ing. José Luis Amador Vilariño
    E-Mail: jlamador48@nauta.cu
    Teléfono: 032-297339
    Dirección: San José # 741, Camagüey

  • Magi dijo:

    Por fin alguien se atreve a informar la situación real y detallada de nuestra economía. No soy versada en temas económicos , solo puedo decir que en esta encrucijada donde nos ha metido nuestro inflexible modelo económico, quizás un milagro podrá salvarnos del tal periodo especial severo que se viene anunciando en las calles. El pueblo cubano no entenderá ni soportara mas miseria de la que hemos soportado en todos estos años de revolución con el manido pretexto del bloqueo y los desaciertos en el ajuste de la economía. Debido a esto hay un pueblo que ya ha perdido la confianza y no va aceptar mas explicaciones , cuando sabemos que nuestros lideres y sus familiares no han vivido ni viven el infortunio economico de su pueblo. Actúen..es urgente para el bien y por el bien de todos. Los cubanos podemos y debemos rendirles cuentas al gobierno y el mundo entero nos va apoyar.

  • Ulises dijo:

    Al final es el pueblo el que paga los reveses de la economía en Cuba, sobre todo el del exceso en CUC sin el suficiente respaldo en dolar u otras monedas con la consecuente subida de precios en las tiendas recaudadoras de divisas...., entre otros males..

  • Luisito dijo:

    Interesante verdad que sí. El país necesita la divisa "liquida" para comprar en el mercado internacional, peor creo que hay otra forma de obtenerla, muy fácil.
    Miren: hay cientos de colaboradores internacionalistas en diferentes paises que cobran X cantidad de dolares u otras denominaciones y los gastan en el exterior para comprar cosas de primera o tercera necesidad para resolver sus problemas materiales o espirituales (compran cosas a un precio en el exterior y lo revenden en Cuba para obtener cierto dinero para resolver los problemas de la familia).
    Ahora: Si el estado importara los productos que traen los colaboradores y se los vendieran aquí en la misma moneda que cobran en el exterior (USD, Libras esterlinas, Euros u otra) según su equivalencia a los mismos precios que se compran en el exterior, ¿Cuanto se recaudaría? Toda esa divisa ingresara al país y a los colaboradores les convendría, según mi criterio, porque:
    1.- Se ahorra el pago aduanal en el exterior y en Cuba.
    2.- Se ahorra el pago del peso de equipaje en el exterior y en Cuba.
    Y resuelve igual su problema, de la otra manera el dinero se queda en el exterior, porque un articulo le cuesta más barato en el país donde trabaja.
    ejemplo: Un split de aire acondicionado de 1 ton. cuesta en centroamerica entre 180 y 200 dolares, aquí cuesta como 1000 CUC, por qué? y así en una pila de productos.
    ¿Por qué el estado cubano no importa las motos electricas y se les venden a los obreros y a la población a precios razonables con más beneficios para quienes trabajan? y se elimina el mercachifleo que se ha generado como empleo oficial de personas que obtienen ganancias altisimas que al final no van ni al presupuesto de la salud, la educación y otros.
    Aunque prarezca que este comentario no tiene algo que ver con el articulo, creo que forma parte de el.

  • Pedro Ramirez dijo:

    Armando Nova, larga y magnífica exposición de los problemas económicos, políticos y sociales que nos creamos nosotros mismos, pero, a mí ("a lo cubano"), me "soltó" como saliendo de una batidora. Con todo respeto y consideración, esta medida, necesaria en su momento, para resolver una gangrena del dedo meñique del brazo izquierdo, se
    ha dejado avanzar y va llegando al hombro y todos los médicos lo ven sin cura posible, sin cortar el brazo. Es como usted refiere en varios momentos de su escrito, un círculo vicioso, pues sin traumas sociales, habría que esperar logremos una reserva adecuada y de la soportada "compleja situación económica" en la que estamos sumergidos hace
    decenas de años no acabamos de llegar a la superficie. También a lo cubano: "deja que Pánfilo lea su exposición". Saludos

  • Ulises dijo:

    Si son más los costos que beneficios mejor que no lo apliquen....

  • Salvador dijo:

    "Aun pagando los impuestos aduanales establecidos, las ventas de esas mercancías en el mercado sumergido, a precios inferiores a los de productos similares que se venden en la red de tiendas en divisas o de moneda nacional, les dejan un margen de ganancia no despreciable, por lo que repiten ese ciclo".
    Esta afirmación deja muy claro la ineficiencia del sector empresarial del país.
    Un interés del 240 % para los productos que se venden en las TRD y demás entidades recaudadoras de divisas, es la más alta fijada por cualquier país del mundo y totalmente injusto frente a un trabajador que su salario apenas alcanza para resolver los problemas más básicos. El salario de un profesional o cualquier trabajador en Cuba es probablemente el de mejor poder adquisitivo de todo el mundo, al menos lo es para Latinoamérica.
    Resolver los problemas del salario en Cuba no pasa necesariamente por el aumento de los salarios, sino por bajar los intereses de los productos que se venden en divisas, haciéndolos acorde a los precios en el contacto latinoamericano e internacional.
    El comercio por si misma es una forma de generar riquezas, máxime cuando hay tanta necesidades en Cuba. Con ello se eliminan las mulas y algunos de los problemas que se presentan en las aduanas cubanas.
    Si alguien acapara todos los productos en una TRD no hay ningún problema pues podría reponerlo al día siguiente. Eso requiere un cambio de mentalidad y un verdadero deseo de cambiar la economía en Cuba. Yo creo que es posible.

  • CUBANO dijo:

    Según entiendo el artículo (yo también soy economista) lo que propone es que :

    1- Para lograr la unificación , en vez de realizar cambios verdaderos para estimular la producción (como el mejoramiento salarial y laboral o la reducción de precios) que sería lo idóneo a mi entender-lo que propone es ¡¡¡¡DISMINUIR EL SALARIO ESTATAL!!!-léase devaluar el pago en cuc de las empresas estatales!!!!

    2- Propone abrirnos más a la inversión extranjera.

    3- Propone estimular a las personas que hayan acaparado mayor cantidad de capital (que sabemos que en la actualidad –en su mayoría- lo que más tienen son los que menos ganan- ES DECIR SE VIOLARÍA DE MANERA MÁS FLAGRANTE AÚN aquel precepto de a de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo, y Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes. Empoderando aún más a un pequeño grupo de la población y desestimulando aún más a la gran mayoría a trabajar y estimulándola aún más ya sabemos a qué.

  • Espinosa dijo:

    “Vidal P.: “La desaparición del CUC va a ser bastante rápida” entrevista Milena Recio de marzo, Progreso Semanal/ Weekly 2014”… que decepción!!! Desde la entrevista ya han pasado casi 5 años. El artículo está muy interesante a pesar de que repite muchas veces lo mismo, como por ejemplo, la reiteración de que “el proceso de reunificación monetaria-cambiaria traerá costos y beneficios. Entre los costos: que dejen de funcionar, o busquen otras soluciones, las empresas irrentables. Entre los beneficios, permitirá que aflore la realidad: quién es rentable y quién no lo es”. Por cierto, los costos son ya bien conocidos sin necesidad de ejecutar la unificación monetaria y los beneficios no son tan beneficiosos porque no garantizan la pronta prosperidad que necesita nuestro país. Menos mal que el “Mercado Negro”, solo mencionado por su verdadero nombre en las notas, no tiene bien definido un sistema económico porque sinó fuera un buen ejemplo a seguir por los económicos que llevan nuestra economia. Hasta cuando el estado va a estar controlándolo todo y nada a la vez. Es increíble que se acepte que personas naturales salgan al exterior y compren barato para revender caro pero más barato que en las tiendas del gobierno. Es inadmisible que los trabajadores por cuenta propia vendan los productos que se comercializan en las tiendas a un precio mayor por no contar con un mercado mayorista y que esto se permita por el estado. Quien sufre con todas estas cosas es el pobre Liborio, el pueblo de Cuba.

  • Protesta de Baraguá dijo:

    Muy buen artículo el elaborado, es un ejemplo de periodismo en todos los sentidos, se evidencia estudio pero considero que hay información imprecisa muy crucial:

    1- Se refiere que hay "Hay restricciones y regulaciones que impiden lograr producciones y servicios exportables a los nuevos entes económicos con posibilidades de hacerlo.."

    Pero no enuncia cúales restricciones y regulaciones lo que no permite enfocar al lector y a la población a conocer la causa del problema, y por ende incentivar un debate enfocado a las raíces de los problemas.

    2-Se refiere a que "En muchas ocasiones, estas se convierten en prolongaciones de los organismos institucionales (las OSDES/Organización Superior de Dirección Empresarial, tratando de buscar separación de las funciones estatales de las empresariales), restan la autonomía necesaria a los productores directos y limitan sus potencialidades productivas...".

    Pregunto: ¿Esto se sabe y/o se ignora... por qué y para qué?

    3-Se refiere a que "Estos hechos son conocidos por la población y generan opiniones desfavorables, que emergen en expresiones que aluden a la discriminación, entre ellas:¿por qué el de afuera puede y yo no?...”

    Pregunto:

    3.1-¿Cuáles son las leyes o dispocisiones que amparan esa discriminación al amparo de la nueva Constitución recientemente aprobada?

    Sin lugar a dudas, tendrán que ser evaluadas y discutidas por los Diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular Porque estamos hablando aquí de que ya se está irrespetando el artículo 91 'inciso e' de la Constitución -aún no proclamada-. "Los extranjeros residentes en el territorio de la República se equipàran a los cubanos: e) en el disfrute de los derechos y el cumplimiento de los deberes reconocidos en esta Constitución, bajo las condiciones y con las limitaciones que la ley fija". Es decir, que el extranjero tiene el derecho de comprar en el exterior con divisas y el cubano no lo tiene.

    3.2-¿Todos estos son hechos conosidos por la población solamente o también por la Dirección Administrativa, Jurídica y Política del país? Si es de su conocimiento...¿Por qué no se ha hecho nada al respecto?

    3.3-Si la Constitución dicta expresamente que los derechos y deberes de extranjeros y nacionales se equiparan...¿Por qué existen normas o decretos por encima de la Constitución que dan la posibilidad de tal descriminación? ¿Qué institución, ministro o ciudadano está por encima de la Constitución o se siente con autoridad para violar el derecho constitucional de su país?¿No deberíamos pensar en prever que cosas como estas sucedan?

  • Vicem dijo:

    No soy un experto en economía, pero puedo pensar con cierta lógica y al estar informado también puedo discernir algo sobre el tema; En mi modesta opinión la dualidad monetaria es el caso típico donde el “remedio resulto peor que la enfermedad”, ahora arrastramos este cáncer, que si bien en un corto tiempo resolvió un “problema” ahora se ha convertido en el “problema”. No se postergar la unificación monetaria, su prolongación atenta contra el bienestar general y desmotiva la productividad como bien dice el artículo, debe hacerse ya, Que provocara impacto social en algunos sectores?, es verdad pero creo que es un mal por el cual hay que pasar, y mientras más rápido mejor, si seguimos pensado en proteger todos nunca se hará y el año que viene y los subsiguientes leeremos otros artículos como este nuevamente publicados, Repito si seguimos tratando el problema con paños tibios seguiremos la mayoría eternamente perjudicados, el asunto hay que zanjarlo ya

  • IVM dijo:

    Bueno pero yo pensando, si hay cambio monetario va a existir el pollo, el aceite, el papel higiénico etc en las tiendas, porque si los productos van a existir vale la pena hoy lo que no existe son los productos a pesar de venderlos con un 240% de interes

  • Pedro Pablo dijo:

    Resolver los problemas del salario en Cuba no pasa necesariamente por el aumento de los salarios, sino por bajar los intereses de los productos que se venden en divisas, haciéndolos acorde a los precios en el contacto latinoamericano e internacional.
    El comercio por si misma es una forma de generar riquezas, máxime cuando hay tantas necesidades en Cuba. Con ello se eliminan las mulas y algunos de los problemas que se presentan en las aduanas cubanas.
    Si alguien acapara todos los productos en una TRD no hay ningún problema pues podría reponerlo al día siguiente. Eso requiere un cambio de mentalidad y un verdadero deseo de cambiar la economía y las relaciones comerciales en Cuba.
    "Aun pagando los impuestos aduanales establecidos, las ventas de esas mercancías en el mercado sumergido, a precios inferiores a los de productos similares que se venden en la red de tiendas en divisas o de moneda nacional, les dejan un margen de ganancia no despreciable, por lo que repiten ese ciclo".
    Esta afirmación deja muy claro la ineficiencia del sector empresarial del país.
    Un interés del 240 % para los productos que se venden en las TRD y demás entidades recaudadoras de divisas, es la más alta fijada por cualquier país del mundo y totalmente injusto frente a un trabajador que su salario apenas alcanza para resolver los problemas más básicos. El salario de un profesional o cualquier trabajador en Cuba es probablemente el de mejor poder adquisitivo de todo el mundo, al menos lo es para Latinoamérica.

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Armando Nova González

Economista

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