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Unificación monetaria y cambiaria en Cuba: decisión impostergable

Por: Armando Nova González
Publicado en: Con Punto y Aparte
En este artículo: Cuba, Economía, Finanzas
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Urge erradicar la doble circulación monetaria, el dilema radica en los problemas estructurales de la economía aún sin resolver.

La aceptación de la doble circulación monetaria en Cuba (1993-1994) fue una de las medidas tomadas en el país para afrontar la crisis económica de los años noventa, conocida como “período especial”.

La implementación de esa dualidad monetaria[1] obedeció a dos razones fundamentales. La primera: la necesidad de introducir una moneda fuerte en los momentos más críticos de la crisis económica de los noventa, para evitar una devaluación nominal drástica de la moneda nacional; es decir, su devaluación vertiginosa, mucho más de lo que realmente llegó a depreciarse.

La segunda razón: la urgente necesidad de poder ingresar divisas frescas, ante la pérdida de los mercados de exportación e importación fundamentales que se desarrollaron durante varios años, bajo relaciones de intercambio favorables para la economía cubana y condiciones crediticias blandas, de las cuales se disfrutó hasta el inicio de la crisis.

La doble circulación es un proceso gradual, en el cual la moneda fuerte cumple, en primera instancia, funciones de atesoramiento, teniendo presente que, durante esa etapa, la moneda nacional se deprecia constantemente. Entre finales de 1993 y el verano de 1994, la tasa de cambio informal alcanzó hasta 150 pesos cubanos por dólar; mientras que, antes de la crisis económica de los noventa, se cotizaba en el mercado subterráneo a una relación de cinco pesos cubanos por 1 USD.

Después, la moneda fuerte pasa a cumplir otras funciones como medio de circulación, cuando las personas comienzan a cotizar en dólares sus operaciones, como garantía de venta.

Desde la instauración de la doble circulación monetaria, el tipo de cambio oficial se fijó a un peso cubano por un dólar y así se ha mantenido hasta el presente (excepto en la relación cambiaria con la población). Sin embargo, esto no constituye una garantía para evitar o bajar la inflación, pues esta no solo tiene un componente monetario, sino también estructural.

En ocasiones se ha considerado la dualidad monetaria un mal necesario, pero siempre con el propósito de alcanzar la reunificación monetaria, objetivo sumamente complejo, trazado en los Lineamientos de la Política Económica y Social del país, el programa de transformaciones trazado en 2011. Desde sus inicios, esa dualidad acentúo la diferenciación en el acceso al consumo por parte de la población.

La dualidad monetaria y cambiaria fue concebida, desde sus inicios, como un proceso transitorio; sin embargo, se ha extendido mucho más allá en el tiempo y ha creado dificultades económicas, sociales y políticas.

Resulta oportuno recordar que en noviembre de 2004 se sustituyó la circulación del dólar estadounidense por el peso convertible (CUC)[2], solo convertible en el territorio nacional. Este paso fue, realmente, un simple proceso de sustitución de la circulación monetaria interna del dólar estadounidense por el CUC.

Todas las relaciones se mantuvieron exactamente iguales, a excepción de las arcas del Banco Central, a las cuales pasó un volumen de divisas que hasta ese momento se encontraba en manos de la población. A partir de ese instante, en la esfera monetaria continuó la circulación de dos monedas (CUP, pesos cubanos y CUC, pesos cubanos convertibles), bajo la característica de que ambas son de origen nacional, pero con dualidad cambiaria.

En realidad, el CUC se encuentra anclado al dólar estadounidense y, hasta el presente, se ha establecido una tasa fija del peso cubano respecto al CUC (24 o 25 pesos, para venta o compra)[3]. De forma paralela, se tomaron decisiones para acercar los precios de ambas monedas en las áreas comerciales minoristas en pesos cubanos y CUC en los circuitos comerciales, en un grupo de productos de consumo, por lo general de alta demanda en pesos cubanos, con precios cercanos al área comercial de mercado en CUC, de acuerdo a la paridad entre ambas monedas locales.

Desde 2005 se dieron pasos para incrementar las jubilaciones de menor cuantía y aumentar, paulatinamente, los salarios en algunas entidades de prioridad. A la vez, se incrementaron los precios de algunos alimentos normados y la electricidad. De inmediato se redujo el nivel de ingreso, particularmente de quienes no se beneficiaron con el aumento de los salarios y las pensiones, o este les resultó insuficiente.

La cantidad de CUC en circulación debe corresponderse con el respaldo en dólares estadounidense y de otras divisas (caja de conversión) de que se disponga y que posibilite la situación de equilibrio.

El Ministerio de Finanzas y Precios emitió la Resolución 19 de 2014, publicada en la Gaceta Oficial, donde se describen las medidas financieras y contables que entrarán en vigor antes de la unificación monetaria, así como los procedimientos y normas de la revaluación del peso cubano en las entidades estatales, a partir del denominado “día cero”.

Posterior a la devaluación, habría una serie de efectos en las empresas, tales como la valoración de los inventarios, activos, deudas y todo aquello valorado en CUC, para cambiarlo a pesos cubanos. De ese modo, los CUC se multiplicarían por una determinada tasa de cambio, cuya magnitud ha sido objeto de especulación, con variantes de 1 a 10 o de 1 a 8, entre otras. Inclusive, se han dado pasos concretos en las relaciones de venta-compra al turismo, cuya tasa de cambio se mueve en ese entorno y donde la moneda utilizada es el peso cubano.

Posteriormente, en dicho proceso, se registraría una devaluación que conllevaría muchos efectos sobre los salarios, los balances de las empresas y otros. De hecho, transcendería también a los precios minoristas (por lo general el tipo de cambio ha sido un determinante importante en la evolución de los precios)[4] y salarios (ya mencionado), vías por las cuales la unificación monetaria se vincula con la población, que no es solo a través de la tasa de cambio de CADECA.

Actual escenario y posibles tendencias

En los últimos tiempos, todo parece indicar que la correspondencia necesaria entre el CUC y su respaldo en dólares estadounidense y otras divisas[5] no se ha dado, debido a una emisión mayor de CUC que su respaldo en dólares. Ello ha motivado un proceso inflacionario en CUC y su correspondiente depreciación, de lo cual es reflejo el incremento de los precios en las tiendas en divisas y, a la vez, en los mercados de libre oferta y demanda en pesos cubanos.

Bajo la valiosa consideración de lograr un desarrollo económico creciente y sostenido, se crearían las condiciones para dar pasos progresivos con vistas a la unificación monetaria en el sector empresarial y de la población. A la vez, lo más apropiado sería hacerlo mediante aproximaciones de ambas monedas, hasta lograr la convergencia entre la moneda nacional (pesos cubanos) y el CUC. De igual forma, debido a la forma en que se estructura la economía cubana –en la cual ocupa un lugar importante la empresa estatal-, lo más aconsejable sería iniciar el proceso de unificación monetaria por ese sector empresarial.

Hasta el presente se manifiesta una especie de círculo vicioso entre bajos salarios, que a la vez conduce a bajos niveles de producción (productividad). Es decir, no hay mayores salarios porque no hay mayor producción. La devaluación (lo más aconsejable es hacerla de forma gradual)[6] pudiera ser una vía para romper dicho circulo, ya que las empresas –particularmente del sector estatal—podrían aumentar los salarios y sus trabajadores sentirse incentivados para aumentar la producción.

Todo este proceso de reunificación, con la devaluación[7] del peso cubano (sector empresarial) –de acuerdo con la tasa de cambio técnico-económicamente fundamentada, que no sería inamovible e iniciada por el sector empresarial– traerá costos y beneficios.

Entre los costos se incluiría a las empresas cuyos resultados económicos reales no les permiten seguir funcionando. Esas entidades deberán cerrar o ser subsidiadas mediante varios mecanismos de crédito por el Estado, durante un tiempo determinado, hasta que logren su solvencia. Otra alternativa es que, en consulta efectiva con sus trabajadores, estos asuman el proceso productivo bajo formas de cooperativas, con el apoyo financiero inicial del Estado, bajo condiciones de crédito bancario, subsidios, asignaciones, inversión extranjera directa o mixta con capital nacional y/o préstamos de instituciones financieras internacionales.

Durante esta fase será necesario un proceso de ajuste del empleo en la empresa estatal, en busca de eficiencia, y se mantendría solamente el personal necesario. Otros sectores pudieran asimilar el personal excedente en otras actividades, a partir de una mayor flexibilidad en la creación de nuevos espacios económicos.

Todo lo anterior requiere de un respaldo económico (ya sea en reservas, de divisas y oro nacional y/o apoyo financiero internacional) que soporte el impacto que pueda derivarse.

Las reservas de la economía cubana (ver ANEXO 1) han mostrado recuperación desde 2010 hasta 2017, alcanzando un nivel cercano a los 13.000 millones de USD. Por otro lado, el país renegoció la deuda externa recientemente, lo que conlleva cumplir con las obligaciones de pagos acordados, los cuales se mueven anualmente entre cuatro mil y cuatro mil 500 millones de USD. A lo anterior se une la reducción de los ingresos por exportaciones, la elevada dependencia de la importación de alimentos, materias primas, insumos, dificultades con el combustible, entre otras, así como señales de retorno al incremento de la deuda externa. El escenario actual es complejo, de acuerdo con los resultados de 2017 y primer trimestre 2018[8].

Entre los beneficios que motivaría el proceso de reunificación monetaria está que se podrá conocer realmente los niveles de eficiencia, qué entidad es rentable y cuál no.

Por otro lado, en determinado momento se tendrá que ir a la unificación monetaria y cambiaria en la esfera de la población[9]. De acuerdo con el proceso de acercamiento de las dos monedas en ese sector, es de esperar que se manifieste una revaluación del CUP (peso cubano)[10]. Ello implicaría un incremento de la capacidad de compra del peso cubano (CUP)[11] y el crecimiento inmediato de la demanda de alimentos y otros productos.

Para ello será necesario disponer de inventarios suficientes que permitan afrontar el incremento de la demanda, y/o disponer de los recursos monetarios y financieros en divisa real para comprar y pagar a los suministradores, con entregas inmediatas. También, monitorear que los precios de los productos no sean incrementados, tanto en el mercado estatal, como en el sector privado y cooperativo. Quienes han concentrado dinero, tanto en CUC como en CUP, acudirán a comprar de inmediato, particularmente los poseedores de CUP, mientras los poseedores de CUC tratarían de convertirlos a CUP.

De ocurrir la revaluación del CUP (peso cubano), aumentarían los ingresos de la población y ello pudiera contribuir a romper el círculo vicioso entre bajos salarios, que a la vez conduce a bajos niveles de producción (productividad). Sin lanzar más circulante a la calle, se lograría un incremento de los ingresos y se contribuiría a alcanzar los objetivos de mayor producción y productividad. Sin embargo, habrá que acotar determinadas variables referidas a la concentración del dinero en determinados estratos, realizar aperturas necesarias –sobre las cuales abundaremos más adelante– y actuar bajo un enfoque sistémico.

Si bien es cierto que en los últimos años se han abierto espacios importantes para otros actores económicos (privado, cooperativas no agropecuarias), el sector empresarial estatal en su conjunto es el mayoritario y de mayor peso en la economía total, excepto en la agricultura.

El camino más adecuado para alcanzar y consolidar la existencia de una única moneda estaría dado por el crecimiento de la producción material y de servicios productivos, la generación de exportaciones que ingresen divisas y su acumulación para incrementar las reservas.

No obstante, las medidas implementadas y encaminadas en ese sentido –expresadas en la actualización del modelo económico– no han logrado el efecto esperado, por razones que requieren analizarse de forma inmediata y que han incidido desfavorablemente en los resultados económicos, pues no han tenido el dinamismo necesario para lograr un crecimiento sostenido.

El tiempo transcurrido, más allá de lo inicialmente previsto desde la instauración de la doble circulación monetaria y cambiaria, ha contribuido a complejizar más la situación. De hecho, la realidad indica que no se puede esperar el pleno crecimiento del desarrollo económico para iniciar los pasos hacia la unificación monetaria.

Un repaso a las dificultades

En la práctica, el sistema monetario establecido tiende a una posición de equilibrio, en la cual resulta difícil avanzar en la reducción de los precios. Cada vez que la oferta se hace deficitaria o insuficiente en el mercado racionado o estatal (a precios inferiores), motiva que el consumidor tenga que mover su demanda hacia otro mercado, con diferenciales de precios sustancialmente mayores en los mercados libre, subterráneo y en divisa (CUC), para lo cual tiene que convertir sus ingresos en moneda nacional, a la tasa de cambio del mercado informal (CADECA). Hay que tener presente que la cuantía del salario medio, como fuente de ingreso fundamental de la población, es muy insuficiente en relación con los precios vigentes y su ritmo de crecimiento.

Esta compleja situación, que se manifiesta tanto en la vida cotidiana de la población como en el sistema empresarial, demanda soluciones inmediatas. En el escenario actual se registra una depreciación del CUC –ya mencionado– y una concentración del CUC y el CUP (pesos cubanos) en determinados estratos poblacionales, lo que se traduce en poder económico creciente. La apertura para crear nuevos entes económicos no estatales en el mercado interno cuentapropista y cooperativo ha generado una demanda interna que grava a la economía nacional, por cuanto motiva gastos en USD u otra divisa sin retorno (ver ANEXO 2).

Este flujo de demanda en divisa trae consigo una serie de efectos colaterales desfavorables, no acordes con el sistema económico–social al cual se aspira.

Hay restricciones y regulaciones que impiden lograr producciones y servicios exportables a los nuevos entes económicos con posibilidades de hacerlo. La vía para garantizar la disponibilidad de USD u otra divisa y cubrir esa demanda interna creciente es, hasta el presente, la economía nacional. De igual forma, no está permitida la participación del capital foráneo, de forma directa, en las empresas y negocios de interés para inversionistas extranjeros, como nuevas formas productivas y cooperativas agropecuarias, cuyas producciones pudieran exportarse y generar ingresos en USD u otra divisa, lo que compensaría o cubriría importaciones que, en la actualidad, realiza centralmente la economía nacional, limitando con ello sus posibilidades de inversión y desarrollo.

Por otro lado, se manifiesta una fuga de divisas, fundamentalmente USD, que llegan al país por diversas vías, como entrega directa de remesas, ahorros por viajes al exterior, extranjeros que visitan o trabajan en el país, etc. Esa divisa se suele cambiar en el mercado subterráneo[12], cuya tasa de cambio se mueve entre 0.93-0.95, e inclusive 0.97 CUC por USD (es probable que llegue a la tasa de cambio 1 CUC por 1 USD o superior); mientras CADECA entrega 0.87 CUC por USD.

Quienes operan en este mercado subterráneo acumulan una determinada cantidad de divisas que les permite viajar al exterior (Panamá, México, Bahamas, USA y otros países), comprar artículos en zona libres o mercados mayoristas, traerlos al país y venderlos. Aun pagando los impuestos aduanales establecidos, las ventas de esas mercancías en el mercado sumergido, a precios inferiores a los de productos similares que se venden en la red de tiendas en divisas o de moneda nacional, les dejan un margen de ganancia no despreciable, por lo que repiten ese ciclo. También realizan compras en el exterior por encargo; en ambos casos están utilizando la divisa que entra y sacan del país.

En resumen, existen al menos dos rutas de fuga de divisas hacia el exterior: una, por la vía estatal (ver Anexo 2 “Flujo de demanda de divisas”); la otra, mediante los conocidos como “mulas”, que importan productos en USD y los venden en CUC, que a la vez convierten internamente en USD, mediante la compra en el mercado subterráneo.

Es cierto que estos últimos han encontrado una brecha no cubierta en el mercado interno y logran establecer un flujo continuo de mercancías no facilitadas por los mercados oficiales. La idea no es eliminar esta ruta, sino lograr una competencia por parte de los mercados oficiales. Pero, para ello, se necesita de establecimientos internos donde se compre en divisas (USD, euros, libras esterlinas, etc.), a precios inclusive inferiores a los que venden estos lugares subterráneos.

Respecto al drenaje de divisas, se pudiera interpretar que se está proponiendo retornar al USD en los pagos en el mercado interno. Sin embargo, es importarte mostrar algunos hechos que ayuden a reflexionar:

Informaciones brindadas recientemente por la televisión sobre la convención de Turismo en Europa, a la cual asistieron funcionarios cubanos, anunciaron inversiones importantes en la Zona del Mariel y la construcción de viviendas en el país, estas últimas para la venta desde el exterior, mediante pago en divisas.

Desde hace algún tiempo se están haciendo compras por Internet desde el exterior, con pagos en divisas, de productos como cárnicos (particularmente vacuno). Estas compra-ventas están priorizadas en el mercado interno (tiendas en CUC), por encima de la demanda del mercado interno.

Estos hechos son conocidos por la población y generan opiniones desfavorables, que emergen en expresiones que aluden a la discriminación, entre ellas: “¿por qué el de afuera puede y yo no?”

En ambas situaciones, de hecho, en la práctica se está yendo a un proceso de dolarización, que ya se ha iniciado desde el exterior[13].

Hay un volumen no despreciable de divisa que la población posee, no cambia en CADECA –por varias razones, como el elevado gravamen para el USD—y prefiere retenerlo y/o cambiarlo en un mercado subterráneo de divisas, con una mejor tasa de cambio. De igual forma, se compra mercancías en un lugar donde se exhiben y venden, a precios más bajos y, en cierta medida, de una mejor calidad, más actualizadas y con variado surtido. El mercado oficial no suele ser, hasta el presente, un competidor para ese mercado subterráneo.

Los aspectos hasta aquí abordados forman parte del complejo sistema en que se entrelazan las relaciones monetarias, se expresa la dualidad monetaria y cambiaria actual y se complejizan las relaciones económicas internas y su vínculo con las externas.

La economía cubana se encuentra en una situación sumamente compleja, requiere obtener divisas frescas de inmediato, por diversas vías, dentro de los marcos legales establecidos, y adoptar medidas con cierto carácter emergente.

Una vez rebasado este panorama o en un escenario que muestre signos de recuperación respecto a la actual crisis, deberá prepararse un camino donde estas medidas dejen de ser emergentes y se sustituyan por las que requiere el desempeño normal de la economía.

En realidad, se necesita trabajar en varias direcciones y etapas, tomando iniciativas en el sector empresarial, donde deben eliminarse las trabas y ataduras vigentes bajo un excesivo marco regulatorio que imponen los organismos institucionales y estructuras intermedias. En muchas ocasiones, estas se convierten en prolongaciones de los organismos institucionales (las OSDES/Organización Superior de Dirección Empresarial, tratando de buscar separación de las funciones estatales de las empresariales), restan la autonomía necesaria a los productores directos y limitan sus potencialidades productivas. Esos ejemplos son evidentes en el sector agropecuario.

En el sector empresarial no estatal, particularmente el agropecuario, se necesita de autonomía para lograr un amplio desarrollo de las fuerzas productivas (cooperativas agropecuarias, privado agrícola, usufructuario agrícola, cooperativas de segundo grado). Este sector empresarial suele dar respuestas rápidas, no requiere grandes inversiones y encierra potencial exportable y de sustitución de importaciones.

Algunas consideraciones

La doble circulación monetaria y cambiaria se ha extendido más allá de lo esperado o inicialmente concebido, lo que ha deparado una situación compleja en el ámbito económico, social y político.

Sin duda, la vía del crecimiento sostenido de la economía cubana hubiera propiciado, mediante la acumulación de reservas en divisas, las aproximaciones de ambas monedas, hasta lograr la convergencia entre el CUP y el CUC, para finalmente lograr una única moneda sustentada por los incrementos de la producción material y los servicios productivos. De ese modo, hubiera sido posible una tasa de cambio técnica y económicamente fundamentada y respaldada por dicho crecimiento económico.

Se requiere implementar medidas encaminadas a la solución de esa problemática situación, acompañadas de decisiones más dinámicas, para lograr una mayor descentralización y eliminación de regulaciones y restricciones que hoy limitan el desarrollo de las fuerzas productivas y no propician los resultados esperados en la actualización del modelo económico cubano.

Las condiciones objetivas señalan que el ritmo de recuperación, crecimiento y desarrollo económico sostenido no se ha logrado; lo que hubiera permitido, sobre la base de este crecimiento, crear las condiciones para dar pasos progresivos en la unificación monetaria en el sector empresarial y la población.

La forma en que se estructura la economía cubana, donde la empresa estatal ocupa un lugar importante, suele indicar que lo más aconsejable sería iniciar el proceso de unificación monetaria por dicho sector empresarial.

Se necesita romper el círculo vicioso entre bajos salarios y bajos niveles de producción (productividad). La devaluación del peso cubano (como parte del proceso de la unificación monetaria y cambiaria, en lo empresarial) pudiera ser una vía para romper dicho círculo, ya que las empresas –particularmente el sector estatal– pudieran aumentar salarios y así incentivar a sus trabajadores a aumentar la producción.

Por otro lado, la revaluación del CUP (en la población) también pudiera contribuir a romper el círculo vicioso entre bajos ingresos, producción y productividad, teniendo en cuenta un enfoque sistémico.

El proceso de reunificación monetaria-cambiaria traerá costos y beneficios. Entre los costos: que dejen de funcionar, o busquen otras soluciones, las empresas irrentables. Entre los beneficios, permitirá que aflore la realidad: quién es rentable y quién no lo es.

Un aspecto importante de la actualización del modelo económico es haber creado nuevos espacios económicos (sector privado y cooperativas no agropecuarias). Sin embargo, ello ha generado una demanda interna que grava a la economía nacional, por cuanto motiva gastos en USD u otra divisa sin retorno. Este flujo de demanda en divisa interna provoca efectos colaterales desfavorables, ajenos al sistema económico y social al cual se aspira.

Como necesidad inmediata, para romper el ciclo que está erosionando a la economía nacional en cuanto a la disponibilidad de divisa (ver anexo 2), se sugiere lo siguiente:

Que las tiendas habilitadas y por habilitar como mercados mayoristas (alimentos, materiales, insumos en general) sean el lugar al cual acudan los nuevos entes económicos (cooperativistas no agropecuarios y privados en general, previa identificación) y que el pago por las compras realizadas se haga en USD, euros u otra divisa apropiada. Es de esperar que esta medida motive el incremento de la demanda de divisa real y, a la vez, aumente la tasa de cambio en el mercado subterráneo. También deberá incrementarse la demanda de USD en la casa de cambio informal (CADECA). Valorar la conveniencia o no de aplicar un porcentaje de descuento al precio en USD, a partir de determinada magnitud o cantidades a comprar.

De igual forma, el consumidor minorista pudiera acudir (como en la actualidad sucede), pero el pago por las compras lo asumiría en USD, sin porcentaje de descuento.

Considerar la posibilidad de que productores individuales no estatales (incluyendo las cooperativas agrícolas), que tengan potencialidades en cuanto a calidad, surtido y sistematicidad en la oferta, puedan acceder a la inversión extranjera, con el objetivo de exportar e insertarse en las cadenas de valor externas, para atraer tecnología, métodos de gestión modernos, generar ingresos en divisas y cubrir gastos en divisas generados por insumos que necesitan importarse.

El proceso de unificación monetaria y cambiaria se extenderá, necesariamente, a la población. Hay que tener presente que, fuera de las cuentas bancarias, existe una cantidad de efectivo acumulado, particularmente concentrado en un estrato reducido de la población, tanto en pesos cubanos como en CUC. Ello presiona e incide sobre la economía y todo el proceso de unificación monetaria y cambiaria.

La economía y su desempeño suelen tener puntos de contacto con otras especialidades, como la psicología, y en ello tiene una función que cumplir la comunicación.

En determinadas oportunidades se ha hecho referencia, por vías oficiales, a la necesidad del proceso de reunificación monetaria y cambiaria, que se ha dilatado y es necesario afrontar. Ello ha generado interpretaciones y rumores que, a su vez, han dado lugar a acciones, particularmente por sectores que concentran un volumen considerable de CUC, ante el posible hecho de que la única moneda que finalmente se establezca sea el CUP. Estas personas se han movido a las diversas instituciones bancarias para convertir el CUC en CUP, por lo que aclaraciones oficiales difundidas por los medios de comunicación masiva han insistido en que todo este proceso se informará de forma oportuna, en busca de tranquilidad para la población.

No obstante, se está manifestando un movimiento –a partir de los estratos mencionados– hacia la compra de bienes y raíces (viviendas, autos, electrodomésticos), con vistas a convertir los CUC en bienes duraderos, algunos de los cuales, con el transcurso del tiempo, incrementan su valor.

De lo anterior se pudiera deducir que cualquier comunicación e información sobre el tema de la dualidad monetaria-cambiaria y la reunificación requiere cuidado extremo y preciso.

Una alternativa para reducir presiones y efectos desfavorables pudiera ser la de efectuar un cambio de moneda una vez iniciados, de forma paralela o una vez terminados los ajustes en el sector empresarial. Esta medida encierra costos y beneficios económicos, políticos y sociales que, sin duda, será necesario evaluar. Hay experiencia anterior en el cambio de moneda realizado a principios del proceso revolucionario, pero entonces no circulaban dos monedas de forma paralela, ni había dualidad cambiaria.

Próximo el momento de establecer una única moneda, será necesario disponer de una tasa de cambio de la moneda nacional respecto a las divisas (USD, euros, libras esterlinas y otras), la cual se moverá de acuerdo al comportamiento del mercado financiero externo y la dinámica del crecimiento de la economía nacional.

La situación actual se torna sumamente compleja e insostenible a corto plazo. Habrá que adoptar medidas inmediatas, de forma gradual o paralela, primero en el sector empresarial, como se ha señalado: descentralizar y conceder mayor autonomía de gestión, de forma más acelerada en sectores clave como el agropecuario, la agroindustria, el sector exportador; mayor apertura a la inversión extranjera en sectores que encierran un efecto multiplicador importante, que impregnen rápido dinamismo, incluyendo las cooperativas (agropecuarias y privado).

Ese proceso deberá emprenderse con la observación necesaria y la mesura requerida que garanticen la continuidad y sostenibilidad del modelo económico-social al que se aspira, justo y con la mayor equidad posible (con todos y para el bien de todos)[14], pero que logre sostenibilidad y crecimiento. De continuar con la inmovilidad, los riesgos se irán multiplicando y podrían generar un fuerte shock a la economía, con resultados no deseados.

Bibliografía Consultada:

Colectivo de autores, 2006 “Reflexiones sobre Economía Cubana”, Editorial de Ciencias Sociales.

Infante J. “UNIFICACIÓN MONETARIA Y CAMBIARIA. Una decisión impostergable Entrevista agosto de 2014 Periódico Granma.

Lineamientos de la Política Económica y Social, abril 2011, página 14-15 La Habana Cuba.

Nova A.: “La dualidad monetaria en la economía cubana” 18 de Enero de 2014 www.ipscuba.net

Hidalgo V, Vidal P, Tabares L “Equilibrios monetarios y política económica”, en Economía y Desarrollo. No. 2 / Vol. 127 / Jul.-Dic. / 2000.

Hidalgo Vilma y Doimedios Y. “Dualidad monetaria en Cuba: causas e implicaciones de política económica” 2016

Vidal P.: “La desaparición del CUC va a ser bastante rápida” entrevista Milena Recio de marzo, Progreso Semanal/ Weekly 2014

Vidal P.:Portada Cuba Estudios Económicos cubanos, enero de 2016.

Dualidad Monetaria 2013 “CUC/CUP: la doble circulación” jueves de cada mes, febrero 28. Revista Temas

Notas:

[1] La dualidad monetaria en el ámbito de la economía cubana fue instaurada, por vez primera, en 1914, en la etapa republicana, cuando el peso cubano comenzó a coexistir con el dólar. La circulación del dólar se interrumpió en 1948, con la creación del Banco Nacional de Cuba, que estableció el peso cubano como moneda única ((Infante J. 2016).
[2] Emisión de pesos convertibles, en diciembre de 1994.
[3] Se trata de la tasa de cambio. En marzo de 2005 se revalúan las dos monedas cubanas. Primero, con la reducción de la relación entre ellas (de 26-27 a 24-25 pesos por cada peso cubano convertible). En segundo lugar, elevando la paridad del peso cubano convertible ante el dólar: del tradicional 1 por 1 se pasó a 1,08 dólar por cada peso cubano convertible (más un recargo de 10 % en el canje a población en efectivo).
[4] En la economía cubana, el IPC (índice de precios al consumidor) suele estar determinado por: 40 % por los precios (por lo general regulados) de mercados formales, 30 % por los precios de los mercados agropecuarios y otro 30 % por los precios del mercado informal (incluye sector por cuenta propia y mercado negro). Se considera que, tras la devaluación, los mercados que primero se verían afectados por incrementos de los costos serían el formal y el agropecuario, puesto que en sus transacciones interviene la tasa de cambio oficial, ya sea a través de importaciones o en su interacción con los mercados transables en CUC. Quiere decir que alrededor del 70% de los precios incluidos en el IPC serían sensibles a la variación del tipo de cambio. Estas variaciones en los mercados formales y agropecuarios redundarían, inevitablemente, en alteraciones de los precios de los mercados informales, producto de su alta correlación.
[5] En la práctica ha surgido una tercera moneda, la llamada Carta de Liquidez (CL), con la cual se identifican los CUC que tienen real respaldo en divisas. Ello ha sucedido debido a la emisión de pesos convertibles por encima de su respaldo en divisas extranjeras (Infante J. 2016).
[6] De acuerdo con algunas experiencias, la devaluación puede efectuarse por dos vías, ambas sobre un proceso de tránsito con tipos de cambio múltiples. La primera: aplicación inicial de la devaluación en algún circuito cerrado de empresas (empresas menos vulnerables, digamos exportadoras). El resto de los circuitos seguirían incorporándose lentamente, para así tener mayor control de la situación. La segunda: aplicación de minidevaluaciones, para que las entidades afectadas se ajusten lentamente a la nueva situación.
[7] Durante el proceso de acercamiento de las dos monedas (CUP y CUC), en las relaciones inter empresariales, en el momento de inicio se parte de que 1 CUP = 1 CUC y, durante ese proceso, la aplicación de una tasa de cambio técnicamente fundamentada motivaría a dicho proceso evaluativo, a manera de ejemplo, transitar a una conversión de 8 CUP = 1 CUC. Ello implica que se requeriría de ocho veces más CUP para lograr una equivalencia con el CUC. De hecho, se manifestaría una devaluación del CUP.
[8] “Consejo de Ministros analiza actualidad económica y social del país”, 27 abril 2018. www. Cubadebate noticias.
[9] En la actualidad, la tasa de cambio establecida es de 25 CUP = 1 CUC, en la relación de compra en CADECA. La venta por CADECA es de 24 CUP = 1 CUC.
[10] En el proceso de reunificación monetaria y cambiaria, en dicha esfera, es de esperar una revaluación del CUP. La tasa de cambio que se establezca, técnicamente fundamentada (no necesariamente inamovible durante el proceso) pudiera ser, a manera de ejemplo, de 10 CUP = 1CUC o 8 CUP =1 CUC, hasta lograr una misma tasa de cambio para ambos sectores, el empresarial y el de la población. Quedaría una sola moneda nacional, con equivalencia con la divisa externa (USD, euros, etc.), cuya tasa de cambio para ambos sectores pudiera variar o ser dinámica en relación el comportamiento de la divisa real en el mercado financiero externo. Los planes económicos anuales, mediano plazo, pudieran estar sustentados sobre diversas alternativas, de acuerdo con las proyecciones del comportamiento de las tasas de cambio de las divisas reales en el mercado financiero internacional.
[11] A manera de ejemplo: el precio del muslo de pollo congelado (28 abril 2018, Mercado 3ra y 70, Miramar, Playa) era de 1.8 CUC el Kg. Por tanto, un paquete de 1.474 Kg tenía un costo total de 2,65 CUC, que a la tasa de cambio vigente de 25 CUP = 1 CUC, suma un costo total de 66,25 CUP. De mantenerse el precio (1,80 CUC por Kg) sobre el paquete de igual peso (1.474 Kg), sobre la base de una tasa de 8 CUP por 1 CUC, el costo total del paquete sería de 21.20 CUP. Se registraría un incremento de la capacidad de compra del CUP en 3,21 veces.
[12] Por lo general, en cada barrio existen más de un “agente” cambiario, e inclusive existen lugares donde se exhibe y vende la mercancía. Se está manifestando una banca privada.
[13] Se entiende que la economía cubana urge de obtener divisas frescas.
[14] José Martí: “Con todos y para el bien de todos”, discurso pronunciado en el Liceo Cubano en Tampa el 26 de noviembre de 1891.

Armando Nova González es economista

Fuente: http://www.ipscuba.net/economia/unificacion-monetaria-y-cambiaria-en-cuba-decision-impostergable/

Se han publicado 750 comentarios



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  • eu dijo:

    deben eliminarse las trabas y ataduras vigentes bajo un excesivo marco regulatorio que imponen los organismos institucionales y estructuras intermedias. En muchas ocasiones, estas se convierten en prolongaciones de los organismos institucionales (las OSDES/Organización Superior de Dirección Empresarial, tratando de buscar separación de las funciones estatales de las empresariales), restan la autonomía necesaria a los productores directos y limitan sus potencialidades productivas. Esos ejemplos son evidentes en el sector agropecuario.
    Al fin sabemos a que se dedica la OSDE

  • Perico Pérez dijo:

    Quién le pone el cascabel al gato. Se sabe que es impostergable pero tampoco se puede. Qué será peor....Creo que aunque no es tan sencillo, se trata de sopesar eso y aplicar, no se puede tener miedo a algo que todos saben que es impostergable...gracias

  • Eduardo dijo:

    Que si este señor periodista, no economista, ha realizado este magnifico trabajo tan didactico y que nos deja menos ignorantes, planteando incluso soluciones, que cosa es lo que frena tanto a los grandes especialistas del pais que se encargan , ya demasiados años, al estudio de todo lo que se necesita hacer para erradicar lo que tanto daño nos está haciendo a todos y por tanto tiempo. Tienen que dar respuestas ya, y si necesitan otros 20 años mas, que se echen a un lado y dejen pasar a los grandes, ésto es tarea de grandes y de valientes, hay un pueblo noble y sacrificado que espera, haciendo historia en todo el mundo.

  • josevcl dijo:

    Y cual es la pena que vamos a pasar? Poner los precios de las tiendas en CUP o los salarios en CUC?

  • mtorre dijo:

    muy bue articulo,pero hasta cuando?

  • GUAYABA Y TRD dijo:

    Si disminuyen autocráticamente el valor en mn del cuc
    (sin estar creadas las condiciones para ello-como pide el artículo y contra lo cual me opongo y explico por qué) si hacen esto -así

    disminuirá automáticamente el salario de todas las personas a las que les pagan en cuc-con lo cual impulsarán más a los cubanos a robar, en vez de a cuidar un puesto de trabajo- donde pudieran ganar un buen salario.
    En cambio, si :

    SOLUCIONES:

    1-Se Disminuyen los exorbitantes precios de las tiendas en cuc

    que provocan un margen de beneficio por recaudación ficticio. Es decir, las ganancias de estas tiendas estatales que tan necesarias son para la vida del cubano no generan utilidades por el aumento de la venta de productos y servicios vendidos sino por los precios exorbitantes.
    Disminuir estos precios propiciaría:

    A-Que las estrategias para comprar productos –que después se revenden a la población- hagan verdadera competencia a los revendedores, disminuyendo con ello la fuga de divisa en Panamá, o donde sea. Y Aumentando con ello la compra en las tiendas estatales para beneficio de todos y no sólo de unos pocos.

    B- Que toda la población, incluyendo las personas que tienen negocios particulares, necesiten una cantidad de dinero menor para sufragar sus vidas y/o su negocio.

    2- Permitir que todas las personas que quieran cultivar puedan tener tierras , y no sólo arrendadas, sino tenerlas y establecer negocios, aligerarles las restricciones al campesinado para vender sus producción para que las personas que hagan producir la tierra y los animales se beneficien de su sacrificio-y no los intermediarios , como está sucediendo hoy-
    trayendo esto consigo un aumento de la producción de alimentos.

    3-Establecer a partir de ahí políticas claras y definidas con respecto a un tope de precios –ya no sólo estatales si no también particulares.

    Me explico, si usted tiene condiciones para aumentar su producción o su servicio,
    Supongamos que usted cultiva guayabas:

    Si el Estado da la posibilidad A TODOS LOS QUE LA TRABAJEN de vender sus guayabas sin intermediarios , a toda la población, a comérsela cuando tenga hambre sin multarlo, sin cobrarle precios exagerados por los abonos , o por las herramientas, sino precios justos, etc.
    3.1-el Estado estará propiciando que haya más personas como usted y propiciando que produzcan más guayabas (entiéndase alimentos, o lo que sea).

    3.2-Cuando se incremente la producción, el estado entonces puede y debe topar los precios:

    Por qué
    Si el que vende guayabas, o da viajes, o lo que sea saca una ganancia de cada 10 productos 100 pesos por cada viaje y no existe un marco regulatorio de precios, subiría los precios para sacar una ganancia de 200 mientras hace 5 viajes.

    Si existiera un marco regulatorio justo que propicie la ganancia pero que tope los precios-propulsará la producción, es decir, como no se puede pasar de un precio para vender, tendrá que producir más para obtener más ganancia.

    RESULTADOS:

    -Aumentando así la Producción,

    -Competencia en base a la calidad-y no a la ausencia del producto-, y por tanto Aumento de la calidad,

    -Bienestar de la población ,

    -Disminución de la circulación monetaria,

    -Disminución de la inflación.

    -Desarrollo de los diferentes sectores de la economía.

    - Retroalimentación y sustentación entre los diferentes sectores nacionales disminuyendo los costos.

    -Disminución de las importaciones y aumento de las exportaciones.
    *Lo que posibilitaría a su vez el pago de la deuda gracias al desarrollo y mejor gestión de la economía, adquisición del Estado de moneda dura. y de paso aumentando nuestra credibilidad, el país, como socios y permitiendo la gestión de nuestros créditos a nivel de país y el extranjero con más soltura.

    - Disminución de la corrupción.
    (Debido entre otros, factores al aumento de la satisfacción de las necesidades por la vía del trabajo)

    -Ya lo había dicho?: BIENESTAR DE LA POBLACIÓN

    • Javier BG dijo:

      No es tan así. Algunas cosas que propone pudieran ser positivas en sentido general para la economía y para todos nosotros, pero básicamente no tienen que ver directamente con el tipo moneda y las tasas de cambio.
      Primero Ud. habla de disminuir valor del CUC. ¿De dónde Ud. sacó eso?
      Sacar de circulación el CUC (si esa fuera la idea, que tampoco está claro, pero hasta ahora parece que esa es la variante, yo particularmente preferiría una nueva moneda distinta al CUP y al CUC), no significa que el CUC valdría 20, 10 o 1 CUP, sino que el que tenga CUC se le daría un plazo para que vaya al Banco o CADECA a cambiarlo por CUP igual que ahora, a 25 x 1 (aunque también es real que esa tasa de cambio debiera modificarse, pero no se sabe si un poquito para arriba o para abajo, o si de un golpe o paulatinamente, o con tendencias cambiantes al ritmo de la economía nacional y mundial). A los trabajadores estatales que le pagan CUC como estimulación (porque realmente en esos casos no es salario y no acumula para el retiro, vacaciones, etc.), sencillamente se le puede pagar esa estimulación con el equivalente en CUP (al que le daban 20 CUC se le darían 500 CUP). Por supuesto esto depende, de que las empresas estatales tampoco trabajen en doble moneda, que es donde realmente está el problema gordo, problema que no permite saber la eficiencia real de nuestra economía, más un largo etc., como por ejemplo, que no permite conocer los costos reales de sus producciones y por tanto tampoco sus precios reales (hoy por hoy estos se sacan no por el costo real de producción sino por referencia del mercado o con una cuenta inversa según a que precio deben comercializarse para poder pagarle el salario a sus trabajadores más el pago a las otras entidades que son sus proveedoras de insumos, materias primas o servicios).
      Realmente con emitir una resolución prohibiendo que las empresas estatales y el resto de los actores económicos no estatales no operen en CUC y que automáticamente se cambien los CUP en los bancos por CUP según la tasa de cambio establecida, más el plazo de tiempo para el cambio en CADECA de los CUC por CUP, ya se hace el cambio de moneda. Y para los cubanos de a pie todo sería igual que ahora, lo que mayormente solo tuviéramos en el bolsillo CUP (en las shopping se quitarían en los cartelitos de precios la parte en CUC y se deja el de CUP).
      Hasta aquí todo igualito, no habría ningún trauma para el cubano de a pie (ni tampoco ningún beneficio). El problema viene con las empresas estatales.
      El primer “problema” (señalado en el propio artículo de Armando Nova), es que se evidenciaría cuales empresas son ineficiente e irrentables. Pero, pregunto, ¿eso realmente es el problema?
      Las empresas que se mostrarían después del cambio de moneda, el famoso “día cero”, como irrentables e ineficientes, AHORA TAMBIÉN LO SON; lo que está oculto, y son las que hoy por hoy inciden en muchos de nuestro problemas económicos por su ineficiencia, con el problema además actual, de que al no evidenciarse su ineficiencia, no se toman medidas para resolverlo. Y para las restantes que no caigan en el saco de ineficientes, también se valoraría su real estado. Precisamente por esto considero, que eso no es una razón para no hacer el cambio de moneda, sino todo lo contrario, URGE HACERLO.
      La preocupación de que entonces provoque trabajadores sin salarios o a la calle (empresas irrentables cerradas o disminución de plantillas, o pago solo de salario base escala) puede perfectamente mitigarse con medidas extras de protección económicas (además del ya establecido pago de subsidio a trabajadores interruptos). Una muy sencilla (sencilla como concepto pero que hay que llevarla a punta de lápiz), es ofrecer préstamos bancarios a esas empresas ineficientes garantizándoles su operación, incluyendo el pago de salarios a sus trabajadores, por supuesto con un plazo de devolución al banco (pudiera ser hasta sin intereses o con intereses muy bajos), aparejado con la identificación de las causas concretas de su ineficiencia y planes de medidas concretos para solucionarlos (esa sería una buena tarea concreta para los OSDE, el apoyo a la empresas ineficientes). Sería como volver a hacer temporalmente a estas empresas como presupuestadas, pero con mayor autonomía de gestión (destaco que la autonomía de las empresas estatales también es un objetivo pendiente e impostergable, así como la cantidad de leyes, disposiciones y regulaciones que mantienen atadas de pies y manos a las empresas). Otra variante es cooperativizarlas, en la cual no me voy a extender.
      El segundo problema complejo (no mencionado en el artículo) son las tasas de cambio que realmente debiera existir, tanto del CUP con el CUC, como del CUC con las divisas extranjeras. Destaco que me refiero incluso al momento actual en que aún persisten ambas monedas. ¿Cuál es el problema? Que esas tasas de cambios no se corresponden con el estado real de nuestra economía actualmente y por tanto con el poder real adquisitivo de dichas monedas, es decir o se revalúa a la baja el cambio del CUC con las divisas, o se devalúa el CUP con respecto al CUC. Considero preferiblemente la primera variante para disminuir el impacto directo en la población, porque sería un estímulo al depósito bancario y porque evitaría la fuga de divisas producto al pago a proveedores e inversores extranjeros. Aunque esto se constituiría en un desestimulo a estos (fundamentalmente inversores extranjeros), es necesario hacerlo para darle orden a nuestra economía y de cualquier forma, también se pueden y deben implementar otras medidas de estímulo a la inversión extranjera.
      Yo particularmente preferiría una nueva moneda, por los beneficios relacionados además con un mayor control del dinero circulante, la identificación de capitales ilícitos o los ingresos que se pudieran obtener relacionados impuestos al patrimonio, la renta, la riqueza, el capital inmovilizado, etc.
      Saludos a todos

  • tita dijo:

    huiiii ñoooo me dormi

  • Warapo dijo:

    Creo que si no hay economia, no hacemos nada, porque un ejemplo, dejamos el peso cubano, o cup, y entonces compramos una olla arrocera en casi dos mil pesos ???

  • pedroorlando dijo:

    Muy buen trabajo periódisctico dedicado a la materia económica. Pienso que la Mesa Redonda debiera dedicarle algunos espacios a tratar ese asunto que tanto incide en la calidad de vida de la población y en la economía del país en general. Hace muchoo tiempo que ya Marino Murillo no habla de los Lineamientos en las Sesiones de la Asamblea Nacional, hace ya mucho tiempo que el tema de la unificación monetaria tampoco se habla. Se sabe que es un tema muy complejo, dificil con una situación económica tan crítica como la que tenemos pero me pregunto ¿cuando hemos dejado de tener situaciones económicas dificiles?? Todos los años, desde la década de los 90 hasta ahora no hemos dajdo de pasar "momentos difíciles".. La bonanza de los años 80 más nunca se ha repetido ni tan siquiera aproximado y es cierto que el bloqueo incide fuertemente pero no todo es culpa del bloqueo. Repito, creo que con economistas capaces (por favor, no con Taladrid que sabe de todo), se pudieran hacer varios ciclos de explicaciones sobre el tema de la unificación monetaria y sin hablar de fecha porque eso no lo sabe nadie aún pero al menos decir lo que se está haciendo y que se vea que es un tema que preocupa a la dirección del pais.

  • Osniel dijo:

    Esto lo dijo Raúl a finales del 2018.
    Aunque la eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria por sí misma no solucionará mágicamente todos los problemas acumulados en la economía cubana, constituye el proceso más determinante para avanzar en la actualización del modelo económico por el impacto que tendrá en todas las esferas del quehacer económico y social de la nación. Sin resolver eso es difícil avanzar correctamente.
    En este período se ha reforzado e intensificado el trabajo con una mayor integralidad y alcance, de modo que seamos capaces de, a la par que unificamos el sistema monetario, superar las distorsiones existentes en materia de subsidios, precios y tarifas mayoristas y minoristas y, como es lógico, las pensiones y los salarios del sector estatal de la economía.
    Nadie puede calcular, ni el más sabio de los sabios que tengamos nosotros, el elevado costo que ha significado para el sector estatal la persistencia de la dualidad monetaria y cambiaria, la cual favorece la injusta pirámide invertida, donde a mayor responsabilidad se recibe una menor retribución y no todos los ciudadanos aptos se sienten motivados a trabajar legalmente, al tiempo que se desestimula la promoción a cargos superiores de los mejores y más capacitados trabajadores y cuadros, algunos de los cuales emigran al sector no estatal.
    Debo reconocer que este asunto nos ha tomado demasiado tiempo y no puede dilatarse más su solución (Aplausos).

  • Economista sin avión dijo:

    El problema no es la doble moneda, sino el abuso con los precios.

  • Gibara. dijo:

    No creo que el estado cubano tenga interés en adquirir grandes cantidades de usd, cuando esta divisa genera un costo adicional en las relaciones comerciales, si los bancos comprarán 1 USD = 1CUC , esta tasa se incrementaría inmediatamente en el mercado de divisas informal, por la simple razón que muchos cubanos sustentan su economía en la compra-venta de artículos que importan de otros países y mientras que exista el ineficiente trabajo de las TRD ellos tienen un negocio seguro que no van a dejar perder ! así funciona la sociedad.

  • manolito1386 dijo:

    Realmente en medio de tanta incertidumbre, tantas necesidades algo ay q hacer, lo seguro es q el futuro es incierto y no muy alentador, a no ser q se tomen medidas sin miedos , eso sí muy bien pensadas favoreciendo a los nacionales, muy transparente el articulo , una gran critica a favor de una mejor economía , felicito al equipo de cubadebate si seguimos pasando la toalla la debacle no se va detener, recuerdo una frase de nuestro querido Fidel donde el expresaba q nadie nos iba a venir a tumbar nosotros mismo seriamos quienes desde adentro acabaríamos, esa idea en si insulta nuestro talento , ingenio, creatividad y demás cualidades, as que debemos cambiar a bien de los nuestros…..

  • PANDA dijo:

    Barvaro.Asi se habla.Aunque inconforme con la espera q desespera por el tema en cuestión al periodista hay q reconocerle lo bien q le quedó el artículo.Se q hay tela por donde cortar y ojalá personas y personalidades versadas en estos temas q nos incumben a todos hagan trabajos como esté de vez en cuando (debería ser siempre).

  • rubenruis dijo:

    Me parece un excelente y largo trabajo pero el bolsillo de los cubanos de a pie esta vacio y los precios en las tiendas estatales y privadas estan por los cielos, y los salarios y pensiones por el piso, este caso de las dos monedas el pais debe priorizarlo y las embajadas llenas de jóvenes tratando de salir del país eso también hay que atenderlo y estudiar por personas capacitadas las causas y motivaciones de la emigración juvenil.

  • G Esteban Ramirez dijo:

    La pregunta de los 64 mil pesos : y que pasara comn los jubilados que han dado su vida por este sistema politico-economico y social ????.

  • Victor dijo:

    Caution caution!!! , esto es un tema más que complejo y leo opiniones de muchos que simplifican este proceso como si fuera tomar agua Y NO LO ES, este artículo de Cubadebate está en el TOP 1 ( felicidades) se que se pueden hacer libros sobre este tema pero me parece que aunque es momento de actuar - YA- las medidas , el cómo hacerlo si no se implementa bien ,estoy casi seguro que será peor el remedio que la enfermedad , llevándonos a un panorama socioeconómico IRREVERSIBLEMENTE CATASTRÓFICO , ojalá La forma de hacerlo se consultara con los entes económicos de la Isla ( grandes empresas, cooperativas , sector privado , obreros etc) porque si se adopta detrás de un buró .... hay que tener en cuenta que si “la Ley para la explotación de barro para hacer ladrillos “ la hacen mal no hay problema , se afectan por espacio temporal el 0,0000001% de la población PERO si no se acierta con la unificación monetaria el mal afectará al 100% de aquí y al de allá también y no creo que la afectación sea temporal , nuevamente amigos, esto lo necesitamos ya pero CAUTION CAUTION

  • Andrys dijo:

    Muy buen articulo, me aclaró muchas dudas, GRACIAS CUBADEBATE

  • rolo dijo:

    Para que tantas explicaciones, si al parecer demora el cambio.

  • Lázaro dijo:

    no soy economista, solo preguntaré, van a dejar una sola moneda, el cup imagino, ahora que pasará con los salarios...?, cual será el precio de los artículos, seguirá un TV de 32 pulgadas con un valor de 10000 pesos...??
    Mucho por debatir, saludos

  • cubanodeapie dijo:

    Yo no se si hay reservas en divisas o no lo que me queda claro que hace rato hay una sola moneda, una concentra en cada una valor 25 pesos en MN y otra un peso no se porque no han puesto la que se debe el MN y hace rato nuestro pueblo esta cargando ese valor los cubanos somos magos ya yo ni me tomo el trabajo de sacar cuentas porque no dan y eso hay que revertirlo ya, es como el cáncer hay que amputar no se que esperan, hay que amputar ya y listo, efectivo circulante ufffff ni hablar pues hagan un cambio de moneda respeten la que esta en el banco den plazo para que declaren sus ingresos los que lo tienen guardado, ricos por malversación, robo y ilegalidades hay y bastante esos por lo general no tienen su dineroooo declarado pues que se las arreglen el pueblo trabajador no esta en ese equipo que es a quien tiene que rendir nuestro estado, las mulas reconocerlos y fiscalizarlos, autorizar estatalmente la ventas de divisas controladas para sus labores y comprar lo que importan y estado venderlas es una forma de romper el bloqueo y es genuino cuando te tienen tan agredido, lo que esta claro es que hay que acabar de poner el punto sobre la i ahora que aun estamos a tiempo.

  • Roberto dijo:

    Al final, desde el momento en que un Euro o un USD pasa por la CADECA, deja de ser moneda extranjera y se convierte en moneda nacional.
    El CUC es tan nacional como el CUP,. Todo es un problema político y económico.
    Lo que muchos no pueden entender es que jamás una libra de bonito volverá a costar 15 centavos, porque hay muchos factores externos, como el precio del petróleo y su influencia en la matriz insumo producto que lo impiden.
    El principal freno de la unificación monetaria es tratar de llevar los precios actuales a los de 1990. Hay que ver la situación real del país con los pies en la tierra y mirando al futuro.

  • Alain dijo:

    Lamentablemente lo que veo a corto y largo plazo es el mismo resultado de aquellos que profesan otro sistema salvando diferencias. Los ricos serán cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.

  • Thaiyana dijo:

    No se nada de economia pero en que beneficia esto al pueblo trabajador y cuando digo trabajador me refiero al que vive humildemente con su salario, quisiera que me explicaran cual seria la mejoria al dejar solamente el cup si lo que cuesta en las tiendas de divisas 1 cuc que son 25 cup va a segui igual ya no hay que cambiar la moneda pero todo seguira igual o peor porque lo que hoy vale 25 cup puede que cuandi venga el cambio lo suban a 40,quisiera que me aclaren cual es el beneficio para un trabajador que cobra 515 cup y no gana ni estimulacion?

  • Eduardo Ragolta dijo:

    Es válida la reflexión de lo necesario que fue, adoptar la doble moneda, como creo tan necesario ya, dejar una sola, sea cual sea, pero una sola moneda. Trabajo con público en una empresa que sólo acepta cup y creame, es problemático. Gracias.

  • Julito dijo:

    La verdad q los cubanos nos perdemos en la bobería, el mayor problema es el bajo salario, es lo mismo dar 25 pesos q 1 cuc, las empresas no rentables dársela a un cuenta propia y a los tres meses felices todos, sólo mirar las grandes producciones de pequeñas mini industrias improvisadas y sin condiciones y el esfuerzo q ponen todos sus trabajadores para lograr calidad en sus servicios, además de que sus trabajadores se van contento con su salario. Por otro lado es vergonzoso el precio de todo en Cuba, 10-50 veces mayor q el precio en países desarrollados.

  • rafa dijo:

    hola yo creo que la solucion al tema de la doble moneda es el uisd y me parece que volviendo a poner en las tiendas vamos a recaudar mas dollar es decir libre como antes por que la jente se lo esta llevando para una pila de paises , yo pienso eso ,

  • sealgodeeconomia dijo:

    Es increible la cantidad de empresas ineficientes que se esconden detras de este invento,
    porque al final unen las monedas y hablan entonces de Moneda Total y basan los cumplimientos
    de las Empresas en esta moneda, al final hoy por hoy nadie sabe que Empresa funciona de verdad,
    todo es un gran globo que al final afecta directamente al pueblo,tambien esta la injusticia de pagarle a un TCP por ejemplo por darle Mantenimiento a un split cifras inimaginables en CUC que por supuesto
    un ingeniero o medico ni en un sueño pensaria ganar en este pais, y no es solo pagarle en CUC, tambien
    le pagan insumos y otros que al final casi siempre son medios robados al mismo Estado. Es realmente un desastre.

  • FABAT dijo:

    Soluciones:

    - Quitar el gravamen sobre el usd.
    - Ampliar la posibilidad de pagos en ambas monedas de bienes y servicios que hoy por hoy se pagan en solo una de ellas.
    - Eliminar el cambio 1x1, y que las empresas busquen alternativas para generar ingresos, ejemplo: cobrar por publicidad.
    - liberar restricciones en las empresas que solo brindan servicio al sector estatal.
    - Ampliar las actividades del sector privado
    - Nacimiento del empresario cubano.
    - Establecer postpagos respecto al salario para organismos puramente productivos.
    -
    -

  • Maria de leon dijo:

    Ojala q quitaran el gravame dolar americano adi todis cambiaran cadeca . Nuestro pais vaya adelante

Se han publicado 750 comentarios



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Armando Nova González

Economista

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