
Foto tomada de ABC.
Pocas situaciones similares se han visto en un partido de fútbol, y menos en uno de tanta envergadura como era una final. Chelsea y Manchester City se jugaban el título de la Carabao Cup en Wembley. Un encuentro marcado por la igualdad entre ambos conjuntos, pero en el que un nombre en especial: Kepa.
El guardameta, que había dejado a lo largo del choque grandes paradas, dio muestras de una pequeña lesión cuando apenas quedaban unos minutos para el fin de la prórroga para dar paso a los penaltis.
Maurizio Sarri, técnico del Chelsea, decidió mover el banquillo y llamó a Willy Caballero, un especialista en detener penaltis, para salir a escena para la decisiva tanda de lanzamientos desde los once metros. No obstante, a este cambio se opuso airadamente el cancerbero vasco, al que se le veía muy contrariado por la decisión de su entrenador, al que no tuvo ningún pudor de decirle que se quedaba en el campo.
El preparador italiano no cabía en sí de cólera, llegando incluso con amagar con abandonar el campo, aunque finalmente permaneció.
Llegaba la tanda de penaltis. Jorginho y David Luiz erraron sus lanzamientos. Todo quedaba en manos de Kepa, que consiguió detener un penalti a Leroy Sané y cerca estuvo de parar el tiro de Agüero. Finalmente, el Manchester City de Guardiola se impuso y se llevó el trofeo en un encuentro marcado por la discusión entre Kepa y Sarri.
¡Lo NUNCA visto! Posible lesión de Kepa, que se niega a salir del campo. Y el enfado de Sarri es de los que hace época #CarabaoCup pic.twitter.com/qqjz5DZk3R
— DAZN España (@DAZN_ES) February 24, 2019
(Tomado de ABC)